David Torres, Premio Ateneo: «Hoy Faulker, Joyce o Martín Santos no se hubieran comido un colín»

El escritor David Torres. /El Norte
El escritor David Torres. / El Norte

Logra el galardón con su obra con 'Dos hermanos'

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑO

El madrileño David Torres (1966) es el ganador del 66º Premio Ateneo Ciudad de Valladolid con su novela 'Dos hermanos'. Su obra se impuso al centenar de originales presentados, filtrados por medio centenar de lectores que eligieron los seis finalistas entre los que el jurado, presidido por el catedrático José Ramón González, la seleccionó. La editorial Algaida será la encargada de publicarlo y el autor recibirá el cheque con la dotación de 20.000 euros el día 12 en la Casa de Zorrilla.

Desde que ganó el premio Desnivel en 1999 con 'Nanga Parbat', Torres ha publicado 15 libros. En 2003 fue finalista del Nadal con 'El gran silencio', en 2007 recibió el Tigre Juan por 'Niños de tiza' y en 2010 el premio Logroño por ' Punto de fisión', estas dos últimas publicadas por Algaida. A esta editorial vuelve ahora gracias al Ateneo de Valladolid tras constatar que «solo será posible publicar 'Dos hermanos' con un premio, me la rechazaron varios sellos». Quien trabajó en una librería, ha sido profesor, articulista y guionista, lamenta que «el mercado editorial esté hoy peor que hace 20 años. Ya lo dice la palabra mercado. Hay pocos editores de fuste y con coraje, que sepan que su trabajo se asemeja al de un director de orquesta, no solo están para hacer caja sino para descubrir nuevos autores, nuevas literaturas. Hoy Faulker, Joyce o Martín Santos no se comerían un colín. Si le dieron a Bob Dylan el Nobel de Literatura, está todo dicho», sostiene Torres.

El galardón literario más antiguo de España tras el Nadal ha refrendado la novela de este escritor que aclara «nada tiene de biográfico a diferencia de la anterior». Estaba escribiendo 'Dos hermanos', cuando «se me coló 'Palos de ciego' (Círculo de tiza), y luego volví sobre esta. Es una novela sobre los lazos familiares, la historia de dos hermanos que tras estar separados mucho tiempo se reencuentran por la vejez y la enfermedad de sus padres. Uno de ellos es un viajero que se dedica a escribir guías fraudulentas. Una guía tarda en llegar al lector entre cuatro y cinco desde que está escrita. Él confía en que lo que cuente pueda haber pasado. Está tratado con humor, aunque pasan cosas tremendas. El otro hermano es un hombre con mucho talento pero que ha ido abandonando la música, la poesía, las artes marciales y la montaña. Yo no soy nada viajero, sé cosas por mis amigos montañeros», asegura.

Pruebas de escritura

Otra fuente de conocimiento para Torres fue los años pasados en una librería de viajes. Desde entonces se ha prodigado en cuentos, novelas y artículos. «La novela lo soporta todo. Pero son formas distintas de escribir. El articulismo te procura músculo, aprendes a escribir rápido, más pegado a la actualidad. Y al final te influye en todo. La novela recoge todas tus formas de escribir. No empiezo una hasta que no estoy seguro de tener algo que escribir sobre esa cuestión, algo que me llama, que no puedo dejar pasar», explica el autor de 'Todos los buenos soldados' (Planeta), que tiene otra novela en el cajón y escribe la siguiente.

Formaron parte del jurado de esta edición el ganador de la anterior, Eloy María Cebrián, el poeta Boris Rozas, la periodista María Aurora Viloria y el catedrático, recientemente nombrado director de Políticas Culturales de la Consejería de Cultura, José Ramón González. El presidente del Ateneo, Celso Almuiña, y el alcalde, Óscar Puente, glosaron la historia y la importancia del galardón decano que será entregado en el jardín de la Casa Zorrilla el día 12 de septiembre.