Manuel Jabois: «Escribo por las grandes posibilidades de fracasar»

Manuel Jabois (d) durante la presentación de su libro acompañado de Juan de Bonrostro, de Colectivo Laika./Alberto Mingueza
Manuel Jabois (d) durante la presentación de su libro acompañado de Juan de Bonrostro, de Colectivo Laika. / Alberto Mingueza

El periodista presenta 'Malaherba' en la librería Oletvm

Samuel Regueira
SAMUEL REGUEIRAValladolid

Un despertar sexual, un conocer la verdad de la vida, una novela de iniciación... marcada por un giro, muy acorde a los nuevos tiempos proclives a visibilizar colectivos estigmatizados como el de las personas transexuales. Sobre esas bases se vertebra la novela tragicómica 'Malaherba', primer trabajo de ficción estricta en formato largo firmada por el periodista Manuel Jabois, que la presentó hoy en la librería Oletvm junto a Juan de Bonrostro, de Colectivo Laika, y en la que el autor del libro declaró escribir «por las grandes posibilidades de fracasar».

Lejos de querer escribir de actualidad política, de vincularlo a un reportaje o a cualquier tema candente, Jabois se lanzó a escribir una novela sobre una vida que «en nada se parece» a la suya. Con gran sufrimiento, como una tortura, movido por el mismo pánico a fracasar que caracteriza al protagonista de 'Malaherba', el autor vincula el entrar en el jardín de la ficción con la esencia misma del periodismo, «meterse en los jardines donde a uno no le llaman». Esos meses de incertidumbre, de desconfianza e incluso de terror le hicieron tomar cierta perspectiva con su eterna relación de pavor al ridículo: «No me gustaría perder mi capacidad de sorprender, y hacer este libro ha sido como dar una gran sorpresa, pero jugaba con ese miedo: con un artículo puedo hacer el ridículo, que lo tapo a la mañana siguiente, pero un libro como este no se vuelve a escribir al día después».

Aquejado, como tantos otros de su generación, por ese síndrome del impostor que le hace sentirse en cualquier momento vulnerable y con perpetua sensación de que en cualquier momento se le va a arrebatar, justamente, lo conseguido de forma inmerecida, Jabois porta este rasgo de personalidad en la confección de esta novela, que parte de un primer reportaje sobre niños transexuales acometido tiempo atrás: «Hay un momento con siete u ocho años en el que empiezas a percibir el mundo de manera diferente a los demás». Sobre esas primeras veces (el primer beso, la primera vez que uno se deja barba, la primera ruptura) y el darse cuenta de que estas no van a volver a ocurrir, por mucho que se traten de repetir o que la vida nos lleve de nuevo a reexperimentarlas, se vertebra también la historia de Tambu, protagonista de «una novela sobre gente a la que se le apaga la luz y donde, de repente, son mucho más libres».

Pecado y penitencia

El también autor de 'Manu', 'Irse a Madrid', 'Grupo salvaje' o 'Nos vemos en esta vida o en la otra' identificó en el pecado y la penitencia como esos sentimientos o imposiciones universales que vertebran este despertar de Tambu. Momentos de encontrarse con la vergüenza, con nuevas sensaciones que son, también, intergeneracionales: «Se vive igual aunque ahora nuestros hijos tengan 4G o 5G. Pueden tener acceso a muchas cosas antes; pero son informaciones, no experiencias», sentenció.

Entre risas y un público más que generoso que plantó cara a la infernal tarde de calor que asoló Valladolid, Jabois entremezcló explicaciones sobre el libro con anécdotas personales y vitales trufadas de su particular sentido del humor, en el que no faltaron relatos sobre sus propias primeras veces, sus vergüenzas o acontecimientos pretendidamente inocentes, que con ojos adultos revisten ciertas capas maliciosas o desatan la posibilidad de traumas y culpabilidades que en su momento no emergieron. En esas sensaciones, y en respuestas emocionales como tratar de explicar a quien le hace daño, se mueven también Tambu y 'Malaherba', el protagonista y una historia donde las figuras paternas están deliberadamente difuminadas: «Es el hijo quien, paradójicamente, se esfuerza por disculpar al padre, y cuanto menos habla de su madre más dice de ella», expuso el periodista, resignado a que su obra sea ya de Tambu.