Gabriel Cualladó y Francisco Gómez, renovadores de la fotografía en los años sesenta, en el Patio Herreriano

Una visitante observa uno de los retratos infantiles de Gabriel Cualladó./Henar Sastre
Una visitante observa uno de los retratos infantiles de Gabriel Cualladó. / Henar Sastre

La muestra se puede visitar en las salas 1 y 2 hasta el 16 de junio

Jesús Bombín
JESÚS BOMBÍNValladolid

Fotógrafos amigos y cómplices de excursiones dominicales pertrechados tras una cámara, Francisco Gómez (Pamplona, 1918-Madrid, 1998) y Gabriel Cualladó (Massanassa, 1925-Madrid, 2003) fueron artífices de la renovación de la fotografía española en los años sesenta y ahora una exposición recupera su obra en las salas 1 y 2 del Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo Español.

La disparidad de sus criterios creativos no fue obstáculo para que ambos artistas ofreciesen una mirada marcadamente poética en sus temáticas. Así, en tanto Francisco Gómez se sentía atraído por captar los límites de la ciudad, panorámicas de paredes medianeras de edificios y antenas, imágenes de interiores y paisajes urbanos reflejo de la transformación del Madrid de los años sesenta y setenta, Gabriel Cualladó –primer galardonado con el Premio Nacional de Fotografía en 1994– se decanta por explorar las posibilidades del retrato, extrayendo de las imágenes una atmósfera de irrealidad también compartida en las creaciones de Francisco Gómez.

Un centenar de fotografías plasman el espíritu renovador de ambos artistas, impulsores de grupos como La Palangana, atracción de fotógrafos como Francisco Ontañón, Leonardo Cantero, Joaquín Rubio Camín y Ramón Masats, origen también de colectivos como el grupo Afal, implicados en la renovación estética.

Retratos de niños y niñas, de familias, de obreros y el bullicioso ambiente callejero del París de los setenta o la elaboración de composiciones abstractas conforman parte de los territorios creativos en los que se desenvolvió Cualladó, cuyo hijo Gabriel ha reivindicado en la presentación su legado artístico y agradeció la posibilidad de que puedan ser apreciados en el Patio herreriano. Por suparte, Pepe Font de Mora, comisario de la muestra y director de la Fundación Colectania a la que pertenecen los fondos, destacó cómo Francisco Gómez se decantó por la fotografía «más sosegada» y Gabriel Cualladó optó por «captar la vida y el movimiento; ambos fueron personajes fundamentales en la fotografía de los años sesenta», remarcó.

La exposición se puede visitar, –con entrada gratuita, al igual que el resto de salas del PatioHerreriano– hasta el 16 de junio.