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La tierra agradecida a la empresa

Carlos Moro, durante la presentación de su libro./G. VILLAMIL
Carlos Moro, durante la presentación de su libro. / G. VILLAMIL

El Aula de Cultura presenta la crónica viticultora de Carlos Moro en el Teatro Calderón

SAMUEL REGUEIRAValladolid

 

Numerosos premios a la innovación, a la carrera laboral, al símbolo empresarial y, en definitiva, reconocimientos de toda clase al mérito de las Bodegas Familiares Matarromera de dotar a nuestros caldos de una proyección mundial han propiciado, sin que ello sirva de precedente, que se ponga en entredicho el viejo aforisma de que «nadie es profeta en su tierra». Antes bien, al contrario: el reconocimiento institucional y público al mundo de la empresa privada ha sido, en este caso particular, explícito y reiterado, por una serie de hitos que ahora se pueden conocer en 'Pasión por la tierra, pasión por la empresa' (ed. Deusto), el octavo libro firmado por Carlos Moro, que se presentó ayer en la Sala Delibes del Teatro Calderón, en el marco de un nuevo acto del Aula de Cultura de El Norte de Castilla, patrocinada por Obra Social laCaixa y con la colaboración de la Junta de Castilla y León.

Fernando Conde, director del Aula, y Carlos Aganzo, director de Relaciones Institucionales de El Norte de Castilla, coordinaron una entrevista a dos voces para el empresario bodeguero, que alternó claves estratégicas con bosquejos autobiográficos de sus inicios: «Lo más importante es el conocimiento, no solo de normativas y procedimientos; también saber qué hace cada uno y qué inquietudes tiene», dijo como secreto para saber lidiar con la administración. En el libro también se destaca la diferencia entre la filosofía hacia la empresa entre Estados Unidos y Europa: «Aquí solo se puede hacer lo que está en la norma. Allí todo está permitido salvo lo que está explícitamente prohibido», leyó Conde.