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Revivir el latín a través del humor

Emilio del Río./Henar Sastre
Emilio del Río. / Henar Sastre

Emilio del Río abarrota el Salón del Trono del Palacio Real en el Aula de Cultura

SAMUEL REGUEIRAValladolid

Desiderátum, factótum, vademécum, ex libris, currículo y maremágnum... El latín es una de las cosas que, aparte del alcantarillado, el acueducto, la seguridad, la irrigación, las carreteras, la sanidad o la enseñanza, nos han dejado los romanos. Con cita de los Monty Python mediante, Emilio del Río ha protagonizado este jueves una suerte de conferencia cómica y lúdica sobre la etimología y los parentescos de nuestras palabras más comunes, desarrollada en la sala del Trono del Palacio Real de San Pablo y en el marco del Aula de Cultura de El Norte de Castilla, patrocinada por la Fundación Obra Social laCaixa y con la colaboración de la Junta de Castilla y León.

Del Río, que imparte Filología Latina en la Universidad de La Rioja y desarrolla la sección 'Verba volant' en el programa radiofónico 'No es un día cualquiera', puso de relevancia las relaciones entre la Vía Láctea y la lechuga; y también entre la leche y los galácticos como Ronaldo y Messi, además de la Champions League y los champiñones e incluso términos que a priori ni se parecen, como gamba y jamón. Del Río también ha publicado 'Latín lovers', una obra que en 53 capítulos reúne su particular sentido del humor con la divulgación de una lengua que, en su boca, nunca estuvo menos muerta.

Público asistente a la conferencia.
Público asistente a la conferencia. / H. S.

El acto suscitó un lleno absoluto de público como jamás se había visto en esta serie de eventos, incluyendo récords a la baja en la edad de sus asistentes, al que también asistieron en calidad de maestros de ceremonias o 'pro-loguistas' (quienes hablan antes de decir las palabras) el director del Aula de Cultura, Fernando Conde; el director de Relaciones Institucionales de El Norte de Castilla, Carlos Aganzo, y el dibujante José María Nieto, que aportó su particular toque en palabras previas jugando a reinventarse definiciones como la metátesis («la tesis de Pedro Sánchez»), o a especular si el nacimiento de las palabras obligaba a quien las inventó a justificar «se llama así porque viene de... bueno, porque lo digo yo».