Antonio Soler y la literatura con ecos del 'Ulises'

Antonio Soler, en San Pablo./Henar Sastre
Antonio Soler, en San Pablo. / Henar Sastre

El escritor malagueño presenta 'Sur', una historia urbana, actual y coral, en el Salón del trono del Palacio Real

Samuel Regueira
SAMUEL REGUEIRAValladolid

Con reminiscencias joyceanas, esencialmente del 'Ulises', Antonio Soler ha querido plasmar en una narración intertextual, multirreferencial y caleidoscópica su visión del mundo y de cada uno de nosotros, de nuestro entorno y de nuestra psique, en un enorme espejo literario que cristaliza en 'Sur'. El autor protagonizó una nueva edición del Aula de Cultura de El Norte de Castilla, celebrada en el Palacio Real de la plaza San Pablo y patrocinada por la Fundación Obra Social La Caixa con la colaboración de la Junta de Castilla y León.

Fernando Conde, director del Aula de Cultura, celebró al comienzo de la conferencia contar con la oportunidad de poder hablar de «literatura de verdad, con mayúsculas». Advirtió también que esta novela «funciona como una montaña rusa; sin capítulos pero con bloques de espacios» y que suponen un reto de enorme complejidad para el lector, que comuna pensamientos, sensaciones, emociones, palabras y actos de personajes que piensan, sienten, se emocionan, hablan y actúan de maneras bien diferentes, marcadas, en la mayoría de las ocasiones, por el idiolecto que subraya su condición social.

El escritor explicó su método de trabajo creativo como el de un director de orquesta, que atiende a que la pieza musical fluya con cierta naturalidad melódica, pese a unos denodados esfuerzos que quien ejecuta debe esforzarse por que pasen desapercibidos, y mirando tanto a los solistas como a aquellos secundarios. «Mi tarea principal como escritor era facilitar al lector, como guía, todas las herramientas para darle una lectura fluida».

Las similitudes de la ciudad que funciona como ambiente y atmósfera de la densa trama narrativa, que en esta clase de novelas tan polifónicas suelen adquirir, y no inadvertidamente, un carácter protagónico propio, no dejan de remitir a Málaga, si bien el autor se resiste a «echar el candado» sobre la misma novela. También se ha servido Soler, como años atrás hiciera Albert Camus en 'El extranjero', del calor como un elemento climático que, sin llegar del todo al punto de enloquecerlos, lleva a un punto límite a estos personajes: «Hace más verosímiles aquellas situaciones de tensión», explicó.

Soler, que comenzó su trayectoria profesional con 'Modelos de pasión' y 'Los héroes de frontera' (Premio de la Crítica de Andalucía), conquistó el Herralde y el Premio de la Crítica Nacional con 'Las bailarinas muertas', su tercera novela. En 'El nombre que ahora digo' firma una de las novelas clave para entender la Guerra Civil, hasta llegar a la docena con 'El camino de los ingleses'. 'Lausana', 'Apóstoles y asesinos' o 'Sur', entre otras. Conde destacó que Antonio Soler forma parte del selecto club Finnegan, al que también pertenecen Jordi Soler, Enrique Vila-Matas, Malcolm Otero Barral y Eduardo Lago, y que se dedican a honrar al 'Ulises' de James Joyce cada dieciséis de junio, el Bloomsday, desde el célebre pub de Dublín.

 

Fotos

Vídeos