El Museo de Escultura amplía sus fondos con una talla de San José de Pedro de Mena

Un visitante fotografía la escultura de San José. /HENAR SASTRE
Un visitante fotografía la escultura de San José. / HENAR SASTRE

La obra del granadino, valorada en 150.000 euros, supuso el mayor desembolso del Estado destinado a museos en 2018

JIMENA VEROSValladolid

El Rincón Rojo del Museo Nacional de Escultura de Valladolid exhibe desde hoy en su espacio la tierna y renovada imagen de San José con el Niño en brazos, escultura que data del siglo XVII, tallada en madera policromada y obra del escultor Pedro de Mena. Valorada en 150.000 euros, se convierte en la mayor inversión del Ministerio de Cultura y Deporte para sus museos. La exposición-cápsula 'El museo crece. Sobre la adquisición de una obra de Pedro de Mena', presentada esta mañana por la directora del Museo, María Bolaños, y el conservador Miguel Ángel Marcos, acoge la talla barroca, que permanecerá abierta al público hasta el 13 de octubre.

La exhibición de una de las últimas adquisiciones con destino a los fondos del Museo Nacional de Escultura deja atrás el personaje secundario del medievo para poner a San José en un primer plano privilegiado como modelo de santidad,ndependiente de la escena familiar y con un aire de nobleza viril y madura. En España, fue un fuerte icono de devoción, patrocinado por personalidades como Santa Teresa de Jesús, y a principios del siglo XX, es Ricardo de Orueta, crítico de arte español, quien se fija en la figura y da a conocer su trascendencia. No se conoce ningún dato sobre los anteriores propietarios de la pieza, pero en junio del año pasado se localiza en la galería de antigüedades Caylus, quien presentó ante la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de bienes del Patrimonio Histótico Español, un permiso de exportación temporal con posibilidad de venta que el Estado aprovechó a finales del año pasado para adquirir la obra y traerla a Valladolid.

El Museo, además de esta escultura inédita, aumentó su catálogo en 2018 con la adquisición de un conjunto de 635 placas fotográficas de cristal pertenecientes a Ubaldo Torquemada Nieto, conserje del Museo Provincial de Bellas Artes de Valladolid, hasta su fallecimiento en 1921. La imagen de la Virgen con el Niño en alabastro del siglo XVI del taller de Diego Siloé y un relieve en madera policromada de San Juan Bautista del mismo siglo, completan las obras que se han sumado a la colección y que a su vez permiten dar visibilidad a artistas, géneros y materiales escasamente representados.

Con la talla de San José, el Museo pone el foco en uno de los periodos más fecundos de la creatividad de Pedro de Mena, escultor granadino residente en Málaga, y subraya la importancia de su obra esencial. Entre 1652 y 1658 trabajó en Granada bajo la influencia de Alonso Cano, quien fuera su colaborador en la creación de un singular y monumental grupo de esculturas para el antiguo convento de franciscanas descalzas del Ángel Custodio, convertido hoy en el Museo de Bellas Artes de Granada. Ambos trabajaron en un proyecto artístico para la Catedral del la ciudad ornamentando el crucero de la iglesia conventual con las imágenes de tres santos de la orden, como son Antonio de Padua, Diego Alcalá y Pedro de Alcántara, además de la escultura de San José con el Niño, en la que el enfoque de Mena humaniza al personaje con un sentimiento paterno filial, figurado como héroe clásico destinado al culto privado en los oratorios barrocos. El peso de Alonso Cano en las obras de Mena se refleja sobre todo en las vestiduras del santo, en sus pliegues y caídas, talladas al detalle.

Los modelos canescos marcaron un punto de referencia para el escultor, lo que le impulsó en 1658 a ser el elegido para el labrado final de la sillería de la Catedral de Málaga.