Ben Clark: «Ibiza dejó de ser el paraíso para reflejar la codicia y la falta de escrúpulos»

Ben Clark, en una librería de Segovia. /Antonio Tanarro
Ben Clark, en una librería de Segovia. / Antonio Tanarro

El poeta inaugura el ciclo de charlas en el Patio Herreriano donde hablará de sus 'Visiones de Ibiza'

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑOValladolid

Nació en Ibiza, pero ya no vive en la isla. Es un desterrado del paraíso. Ben Clark (1984) habla desde Málaga y el martes ofrecerá en el Patio Herreriano una charla prendida con lecturas de sus poemas titulada 'Visiones de Ibiza'. Transcurrirá paralela a la obra 'Donde nada ocurre', expuesta en las salas 1 y 2 de la también ibicenca Irene de Andrés.

Poeta multigalardonado (premio Hiperión, Poesía joven de RNE, Félix Grande, Ojo Crítico y Loewe), sigue pensando que ha «tenido mucha suerte» aunque la mayor de todas es «el milagro de la literatura, llegar a un sitio nuevo y que haya gente que sin conocerte de nada, te ha leído y ha conectado contigo».

Para quien «la poesía no es un espacio ajeno al pensamiento político, ni a la realidad social. Se puede hacer poesía de algo tan poco poético como la economía», hablar de Ibiza en público supone afrontar una «historia de desencanto». Pero también poner sobre la mesa que «lejos de ser el paraíso vacacional soñado, se ha convertido en el modelo a evitar, un lugar que sufre las consecuencias de un capitalismo salvaje, como muestra Irene de Andrés».

Géneros líquidos

A pesar de todo, Clark se considera «un afortunado por haber nacido en un sitio así, tan avanzado desde el punto de vista humanístico y social, abierto a las tendencias nuevas, a la inmigración, a las ideas más revolucionarias, a modelos muy distintos de familia y a la libertad sexual». Sin embargo«es triste haber vivido eso y acabar viendo el reflejo de la codicia y la falta de escrúpulos para explotar el territorio y a las personas». Se fue por la burbuja especulativa en torno a la vivienda, «algo que provoca la situación ridícula de que no se cubren los puestos de funcionarios o médicos porque no pueden pagar un alquiler asumible. Ese desequilibrio llevará a la isla al colapso».

Como escritor intenta «recuperar las ideas de aquel Mediterráneo antiguo, hermoso, justo, y contrastarlas con el de hoy. El Mediterráneo de hoy es un lugar que muestra más nuestros defectos que las virtudes que tenemos como cultura antigua». Todas estas reflexiones cristalizarán en una publicación que le pedido la Universidad de las Islas Baleares. «Me ilusiona escribir en prosa, será un género híbrido que no se puede identificar ni con la ficción, ni con el ensayo, la narrativa o la poesía. Será una prosa que invite a pensar. Creo que ahora es un momento afortunado para estos híbridos, el lector está preparado para todo, tiene la mente abierta a estos géneros líquidos».

La cita es este m·artes, 2, Patio Herreriano, 19:00 h.