El expresionismo colorista de Esteban Vicente, en el Patio Herreriano

Exposición de Esteban Vicente en el Patio Herreriano. / Gabriel Villamil

Pinturas, collages y juguetes del pintor segoviano llenan tres salas del Museo vallisoletano

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑOValladolid

El azar ha querido que el pasado jueves la Junta declarase Bien de Interés Cultural la Colección Esteban Vicente, que reside en el museo homónimo en Segovia, y que cuatro días después se muestre una nutrida selección de aquella en el Museo Patio Herreriano. El pintor segoviano que pasó su vida en Nueva York perteneció al grupo de los expresionistas abstractos norteamericanos y la muestra 'Siento, luego pinto' recorre su evolución dentro de esa corriente a través de su pintura, sus collages y sus juguetes.

Tres salas del Patio Herreriano acogen 73 de las 153 pinturas que guarda el museo segoviano, además de un notable recorrido por lo que él consideró un «divertimento», sus collages, y su incursión exploratoria en las tres dimensiones a través de sus 'toys', sus juguetes.

Ana Doldán, directora del Museo Esteban Vicente, es la comisaria de esta muestra que pone de manifiesto desde el título la manera de afrontar el arte de su autor, un pintor que siente y luego expresa, no es conceptual. Las formas geométricas y minimalistas de los rascacielos primero y luego la impronta del jardín de su casa de Long Island, la caprichosa forma orgánica de todo lo que en él crece, dominan su obra. Del pincel pasó al aerógrafo, de la forma al color. El binomio color/luz es otra preocupación estética constante para este pintor que en 1998 recibió el Premio Castilla y León de las Artes.

La exposición podrá verse hasta el 2 de junio y es paralela a otra que hay en el museo segoviano que relaciona a Esteban Vicente con Jesús Barrero.