Suministros y cotizaciones sociales generan 409 de los 462 millones de deuda de Sacyl

Operación en un quirófano del Río Hortega./H. SASTRE
Operación en un quirófano del Río Hortega. / H. SASTRE

El Consejo de Cuentas concluye que la Junta presupuesta de menos las partidas sanitarias año tras año por sistema, lo que provoca gastos extra en el pago de intereses de demora

Susana Escribano
SUSANA ESCRIBANOValladolid

El Consejo de Cuentas de Castilla y León depositó este miércoles, en las Cortes, un informe sobre la deuda que arrastra la sanidad regional en el que concluye que la Junta presupuesta por sistema de menos para pagar las facturas de Sacyl, lo que genera unas obligaciones de pago sin respaldo de efectivo al cierre de cada año que han pasado de 199 millones de euros en 2012 a 426 en 2016. La mayor parte de esa deuda (el 94,1%) se genera en los hospitales.

La auditoría del organismo que hace las veces de Tribunal de Cuentas autonómico y que se encarga de analizar si los gestores públicos emplean los recursos de los contribuyentes conforme a la ley y contratan personal, obras y suministros con limpieza explora el origen de la deuda sanitaria. Hay dos partidas que engordan esos números rojos. Una es la de suministros, que en el último año analizado aporta 292,1 millones de euros a ese montante deudor. La segunda y más sorprendente es la que abona las aportaciones a la Seguridad Social que hace la Gerencia Regional de Salud como empleadora. La deuda generada en ese epígrafe por la infradotación inicial en el presupuesto fue en 2016 de 116,8 millones. Entre los dos tipos de gastos suman 409 millones de euros de los 462 que suponían el total de la deuda que no pudo imputarse al presupuesto al cierre de ese ejercicio.

Esta situación financiera no es el resultado de una dolencia de temporada, puntual, en las finanzas de la sanidad autonómica. Responde a una afección crónica, de la que no se libran el resto de autonomías. El informe del Consejo de Cuentas refleja el efecto 'bola de nieve' que arrojan los datos de la deuda sanitaria. La de Castilla y León ascendía en 2011 a 1.168,9 millones de euros. Desde ese punto de partida podría parecer que la situación destaca por el saneamiento del capítulo de pagos pendientes. Pero en de 2012, el Gobierno central facilitó un préstamo a las autonomías, en el caso de Castilla y León de 1.066 millones de eeeuros para que dejaran esa partida casi a cero. La Junta abonó facturas impagadas por «dificultades de tesorería» a más de 3.700 proveedores, algunas fechadas en 2008. El 95,2% de esa operación sirvió para sanear la deuda que arrastraba Sacyl, que aún así cerró ese año con una bolsa de impagos que ascendió a 199,2 millones de euros, según recoge el informe del Consejo de Cuentas. Ese montante casi no se movió en 2013, situándose en 205,6 millones de euros, pero esa partida de obligaciones pendientes volvió a desbordarse en 2014, superando los 487 millones de euros.

La financiación estatal

El órgano de control que preside Jesús Encabo Terry concluye que la deuda sanitaria «genera unos intereses de demora tales que la dotación presupuestaria no alcanza a cubrir la totalidad de su importe». Eso quiere decir que también existe deuda pendiente por intereses de demora, que a su vez engrosa la bolsa total de números rojos. Entre 2011 y 2016, a Sacyl le faltaron 27,63 millones de euros para pagar intereses de demora.

La auditoría constata una «insuficiencia estructural» de las dotaciones iniciales en el presupuesto a pesar «de conocerse el gasto real producido en ejercicios anteriores», lo que «de forma recurrente genera gasto que excede las consignaciones presupuestarias». El informe refleja entre los aspectos positivos una reducción del gasto en recetas farmacéuticas, gracias a medidas «de racionalización del uso del medicamento».

El análisis de la situación lleva al Consejo de Cuentas a recomendar al equipo del consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, que presupueste con arreglo al «gasto real» y que refuerce la «reasignación racional» de los recursos que gestiona. El órgano de control insiste en que es imprescindible que Castilla y León plantee estas necesidades «reales» de financiación de la atención sanitaria en la negociación del nuevo sistema de financiación autonómica. Ahí se decidirán las variables para el reparto de los fondos estatales entre las comunidades, claves para poder incrementar el presupuesto de este servicio público esencial.

 

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