El PSOE pregunta a Mañueco si está dispuesto a «pactar con la ultraderecha» en Castilla y León

Ana Sánchez, secretaria de organización del PSOE de Castilla y León, este lunes/Miriam Chacón-ICAL
Ana Sánchez, secretaria de organización del PSOE de Castilla y León, este lunes / Miriam Chacón-ICAL

Los socialistas presentan su campaña en la comunidad bajo el lema «Ahora, Castilla y León. Ahora, Luis Tudanca»

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

El Partido Socialista de Castilla y León espera que los vientos favorables del 28 de abril vuelvan a soplar en el mismo sentido el próximo 26 de mayo. Por eso, el PSOE contrapone en sus mensajes preelectorales para los comicios autonómicos la idea de Luis Tudanca como «un líder solvente, sereno y responsable, con equipo y programa de gobierno» frente a un Partido Popular «completamente desquiciado, en un fin de ciclo decadente y con un ansia de poder infinita», según ha subrayado este lunes Ana Sánchez, secretaria de organización del PSOE de Castilla y León. Los socialistas confían en mantener una movilización masiva y ponen el foco en una posible alianza del PP con Vox.

Para Ana Sánchez, el 26-M solo hay dos alternativas: «O gobierna Luis Tudanca o el Partido Popular con la extrema derecha. Me dirijo al señor Mañueco, en ese PP enloquecido que busca el centro, con una pregunta muy clara que debe responder cuanto antes a los castellanos y leoneses: ¿Va a pactar el PP con Vox, con la extrema derecha? Después de 30 años de derechas, podemos ir a peor. La derecha corrupta puede pactar con la extrema derecha», ha insistido Sánchez en una apelación directa a Alfonso Fernández Mañueco, presidente del PP en la región y candidato popular a la Junta.

El PSOE quiere seguir postulándose en los comicios autonómicos como el único partido capaz de contener el avance de la derecha. Ana Sánchez se ha dirigido a los votantes de Podemos («la izquierda desnortada y desdibujada», en sus palabras) para pedir que voten al PSOE. Y, en una ampliación del espectro ideológico, los socialistas buscan también el centro del tablero con una apelación a los electores «moderados que, en un momento dado, votaron al Partido Popular y que están asustados con la extrema derecha».

Sobre Ciudadanos, los socialistas evitan una confrontación directa y hablar de posibles pactos de gobierno poselectorales. «Nosotros nos sentaremos a hablar con todo el mundo, confiando en que Vox no entre en las instituciones. El presidente del Gobierno no les ha citado en su ronda. No tenemos intención de sentarnos a hablar con la extrema derecha. Salimos a ganar las elecciones y aspiramos a tener una mayoría lo suficientemente importante como para tener un gobierno en solitario, de la misma manera que lo propone el presidente del Gobierno. No cerramos la puerta a acuerdos puntuales en el Parlamento con nadie. Ya digo: hablaremos con todo el mundo. El diálogo es la base de nuestra acción política, pero salimos con la idea de ganar y obtener una mayoría lo suficientemente amplia».

El PSOE utilizará como lema para las elecciones autonómicas 'Ahora, Castilla y León. Ahora, Luis Tudanca', dos frases que fueron elegidas antes de los buenos resultados del 28-A con la idea de que los socialistas saldrían triunfantes en las generales y podrían aprovechar el viento de cola el 26 de mayo.

La campaña contará con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, (en lugar y día por desvelar), así como la ministra de Industria, Reyes Maroto; la ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo; la ministra de Defensa, Margarita Robles y la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo. El candidato autonómico a la Junta, Luis Tudanca, recorrerá más de 5.000 kilómetros por toda la comunidad y llegará a una población de 1,5 millones de habitantes. «Nos vamos a dejar el aliento toda la estructura del partido en Castilla y León», ha señalado Ana Sánchez. Iratxe García e Ibán García del Blanco, candidatos socialistas a los comicios europeos, también protagonizarán actos electorales en la región.

En la visión socialista, Castilla y León se encuentra ahora en «un momento decisivo» que llega después de «un momento histórico»: «Después de muchos años hemos ganado las elecciones generales y contamos con la confianza mayoritaria de los castellanos y leoneses. El cambio es posible y ellos ya saben que es posible. Esta tierra tiene que elegir entre mirar al futuro o perpetuar en el poder a aquellos que nos han sumido en el abandono y la corrupción».

La idea de los socialistas pasa por mantener la «movilización masiva» que tan buenos réditos otorgó el 28 de abril. «Son elecciones distintas. Es verdad que el electorado es maduro y distingue entre unos comicios y otros. Sé cómo está la moral de los electores socialistas: se sienten protagonistas de un momento histórico, de haber sido capaces de parar el 'trifachito' de la extrema derecha en España. El votante progresista sabe que llevamos 30 años de gobiernos de derechas en nuestra comunidad, que vaciaban las arcas mientras se llenaban los bolsillos. Los votantes saben que esto puede ir a peor: a un pacto entre el PP y Vox. Hemos parado a la extrema derecha en España y hay que pararla en Castilla y León».