Los genéricos logran en la región la más alta implantación del país pese a decaer su uso

Farmacia Becerril Ramos, en Palencia. /Antonio Quintero
Farmacia Becerril Ramos, en Palencia. / Antonio Quintero

Los cambios legislativos estancan en todo el país el crecimiento de preparados sin marca

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

En los últimos años el mercado de genéricos en las oficinas de farmacia se ha visto congelado o, incluso, reducido. La primera causa parece clara para el sector: Difícil promocionar estos preparados si tienen el mismo precio que los de marca.

Cumplidos un par de decenios desde su implantación, los genéricos no solo se han estancado sino que han retrocedido. Un negativo cambio que ha afectado incluso a Castilla y León donde su penetración en los últimos años ha sido superior no solo a la media española sino que la sitúa en cabeza del país. Una posición que mantiene también en el último balance; pero junto a Andalucía, el País Vasco o Madrid. Así posiciona a la comunidad el último informe sobre la industria farmacéutica de la consultoría especializada en la gestión sanitaria Iqvia que establece una penetración del 45% en el mercado en dichas comunidades y un descenso del 1% en la región en solo un año. No obstante, tanto Castilla y León como el País Vasco, Aragón y Cantabria han perdido cuota de mercado respecto al ejercicio anterior.

La comunidad registra una caída del 2,7% del uso de estos medicamentos desde el cambio normativode los precios de 2016

Asturias, la Comunidad Valenciana y Murcia son las autonomías con menor implantación de estos medicamentos sin marca, situándose en el 34%, el 33% y el 31%, respectivamente, más de diez puntos por debajo de las comunidades que lideran el listado.

Las pérdidas reflejan un agravamiento consolidado de la situación y la cuota de mercado de marcas y genéricos se encuentra estancada desde 2014 tanto en unidades (60% marcas y 40% genéricos) como en valores (80% marcas y 20% genéricos), según datos del sector.

Castilla y León tiene una media de 1.485 habitantes por farmacia, por debajo de la media nacional

La reducción de patentes y de su importancia, la evolución de la prescripción por principio activo, el fin de la discriminación positiva a favor del genérico, la eliminación de la limitación de los descuentos al 10%, el cambio en la presión promocional de los fármacos originales, la implementación de medidas de contención del gasto para algunas de las moléculas con más peso en el mercado y otras dinámicas autonómicas afectan a la evolución del mercado de genéricos. Son las causas que dicha compañía de servicios innovadores de información, tecnología e investigación apunta para explicar esta regresión del mercado. Y algunas de ellas provocadas por cambios legislativos, en particular el de 2016. La Ley de Presupuestos de aquel año permitía la dispensación indistinta del medicamento genérico o el de marca, cuando la prescripción es por principio activo, siempre que el tenga el precio más bajo de su agrupación homogénea. Ya no existe la obligatoriedad de dispensar, a igualdad de precio, un medicamento genérico, como decía la normativa de 2012.

El crecimiento del mercado farmacéutico total en la comunidad es del 2,%

Esta situación, apuntan fuentes del sector, está creando serios problemas a los laboratorios productores de genéricos. España es el único país de la Unión Europea que ya no tiene incentivos para la prescripción de medicamentos genéricos; lo que «está agudizando el desabastecimiento de fármacos». De ahí que mientras en Europa los genéricos tienen un peso del 65%, en España rondan solo el 40%.

Cada paciente consume una media de 1,85 recetas al mes en la autonomía

El genérico entra en el mercado cuando el fármaco original pierde el derecho de patente, lo que ocurre a los diez años de ponerse a la venta. En ese tiempo, el laboratorio que lanzó el medicamento recoge los frutos de su innovación. Cuando termina ese periodo, si el original quiere seguir financiado en la sanidad pública debe ponerse al precio menor, al de los genéricos que quieran entrar a competir. Precisamente, ese es uno de los problemas que el sector ve, ya que no se ofrece ninguna ventaja de precio frente al de marca, que dispone del 100% del mercado.

Descenso prolongado

Castilla y León registra una caída en su venta de genéricos del 2,7% en una comparativa del cerrado ejercicio con 2016, primer año de la nueva legislación al pasar de suponer el 52,8% a solo el 51,1% el año pasado. En 2014, los genéricos acaparaban todavía el 55,54% de los envases dispensados; pero un lustro antes se superaba el 70% de penetración. Posteriormente y de forma progresiva tales fármacos han ido perdiendo peso en la comunidad, con un 55,39% en 2015, un 53,81% en 2016 y un 52,18 % en 2017. En cuanto al importe, pasaron de representar un 27,03% de la factura hace cinco años, a un 24,83% en 2018. El descenso fue correlativo en gasto, del 27,73% en 2015 al 25,46% hace dos años.

Castilla y León tiene una media de 1.485 habitantes por farmacia, un sector que suma 2.426 oficinas. Unos datos que la sitúan por debajo de la media nacional y en tercera posición por la cola, solo Navarra y Extremadura tienen peor proporción, según los datos del estudio de mercado de Iqvia. De forma global, el comercio farmacéutico registra un crecimiento del 2,2% en valores y del 1% en unidades en el acumulado del último año. El crecimiento de Castilla y León es del 2%, el octavo mayor del país y muy lejos del de Andalucía (3,8%) o del de Cantabria (3,3%). Los antitrombóticos y los antidiabéticos siguen siendo las clases que más contribuyen al crecimiento positivo del mercado de prescripción.

Consumo

El número total de recetas en Castilla y León durante el cerrado año 2018 fue de 52.771.977; lo que supone un incremento del 1,69% con respecto al ejercicio anterior. El promedio mensual de las mismas facturadas se situó en 4.397.665 prescripciones de emisión pública. El mayor número de Sacyl se generaron en Salamanca y León, con el 14,52% y 14,51%, respectivamente. Con respecto al año anterior, el consumo de fármacos aumentó el 1,69%. Los mayores incrementos se produjeron en Palencia, con un 3,06%, y Valladolid Oeste, con un 3,04%, y en toda la provincia de esta última con un 1,8%. En ninguna provincia hay descensos.

Durante el pasado ejercicio, se consumieron en Castilla y León 1,85 recetas por paciente al mes; lo que supone un 2,23% más que durante el año anterior. Por área de salud, destacan Ávila, Zamora y El Bierzo, por ser donde se consumen más recetas por persona protegida y mes (2,21, 2,19 y 2,18, respectivamente), mientras que en Valladolid Oeste se utiliza una media de solo 1,48 recetas por persona protegida y mes.

En la provincia palentina se recetan 1,90 al mes por persona; 1,62, en Segovia; 1,93, en Salamanca; 1,62, en Burgos, y 2,04, en el resto de León. En cuanto al gasto farmacéutico, durante el año 2018 la factura en medicamentos de la Gerencia de Salud autonómica fue de 609.350.847 euros, un 2,76% más que durante el año anterior, y en todos los meses hubo un incremento del gasto acumulado. La distribución por zona básica de salud es similar a la de los últimos años y la mayor parte del gasto total farmacéutico se produce en las áreas de León, Salamanca y Burgos, sumando entre las tres el 43,7% del gasto total de la comunidad.