El 17% de los enoturistas del país optan por las Rutas del Vino de Castilla y León

Turistas en la tienda de una bodega de la Ruta del Vino de Rueda. /Gabriel Villamil
Turistas en la tienda de una bodega de la Ruta del Vino de Rueda. / Gabriel Villamil

Casi ocho de cada diez visitantes eligen conocer la Ribera del Duero

Susana Gutiérrez
SUSANA GUTIÉRREZ

La variada oferta que presenta Castilla y León en cuanto al turismo relacionado con el mundo del vino ha llevado a los amantes de este tipo de viajes a aumentar el número de visitas a las rutas del vino de la región. Durante 2018, un total de 497.503 personas optaron por conocer alguna de las seis rutas certificadas entonces, lo que supone un aumento de un 5,9% con respecto al año anterior. Así se desvela en el estudio realizado por Rutas del Vino de España, en el que se analizan un total de 26 itinerarios del país, entre ellos seis situados en la región: Ribera del Duero, Rueda, El Bierzo, Arlanza, Cigales y Sierra de Francia. A pesar de que en el momento actual hay otras dos rutas certificadas, no aparecen en el informe del pasado año, ya que Arribes del Duero obtuvo la calificación oficial el 18 de septiembre de 2018 y Toro entró a formar parte de esta oferta turística el pasado 15 de febrero.

El estudio desvela que el 16,8% de los 2,9 millones de enoturistas que se contabilizaron el año pasado en el país se decantaron por las rutas de Castilla y León. Entre ellas, se lleva la palma Ribera del Duero, que es la elegida por casi ocho de cada diez turistas que deciden conocer el mundo del vino y su cultura en la región. Ribera del Duero se consolida como el tercer itinerario más visitado de España, después de la Ruta del Vino del Brandy y Marco de Jerez y de Enoturisme de Penedés, esta última con medio millón de visitantes más. A pesar de que continúa su tendencia alcista, se decelera el crecimiento con un total de 383.150 turistas, el 1,18 % más que en 2017.

Entre los datos de 2018, destaca el incremento de visitantes que tuvo la Ruta del Vino Arlanza con un incremento del 58 % y un total de 37.725 turistas. Llama la atención los datos de visitantes a museos en esa zona que copan casi el 85% de las preferencias. También espaldarazo importante para la Ruta del Vino Rueda, con un ascenso del 17,4% y un global de 38.000 personas que se decantaron por su oferta enoturística que se consolida como la segunda preferida por los viajeros en Castilla y León. Asimismo, Cigales obtiene un repunte del 3,2 % y cerró el año 2018 con un total de 14.431 visitas. Sin embargo, la Ruta del Vino Bierzo experimento un descenso en la afluencia, en concreto la llegada de enoturistas bajó un 16% con 22.712 personas, que colocan al producto como el cuarto más visitado de la región. En lo que se refiere a Sierra de Francia, se trata de la segunda ocasión en la que aparece en este estudio realizado por Rutas del Vino, con un total de 1.479 visitas, un 6,2% más que el año anterior.

El informe de los datos de 2018 destaca el impacto económico que supone el enoturismo para las diferentes zonas. En este sentido, se desvela que la repercusión monetaria del turismo relacionado con el mundo del vino subió un 20,5% a nivel global en España, con casi 81 millones de euros. Una cifra que se calcula teniendo en cuenta el precio estándar y el gasto medio por visitantes en las bodegas y museos asociados. El precio medio del gasto del visitante en bodegas en las Rutas de Castilla y León, la mayor parte de él copado por la compra de vino, se fijó en 22,12 euros por turista, cifra que está más de dos euros por encima de lo que se desembolsa en las elaboradoras a nivel nacional. Respecto a las zonas, Ribera del Duero se desmarca hacia lo alto, ya que la media de gasto en compras en bodegas está en 38,63 euros por persona, la segunda con más desembolso después de Lleida. En los siguientes puestos se colocan Rueda con 27,76 euros; Bierzo, con 20,20 euros; Cigales, 19,98; Arlanza con 14,40 euros y 11,87 Sierra de Francia. Respecto al precio medio de visita a bodega en la región, ascendió hasta los 9,29 euros, una cifra un poco menor que la media nacional, de 9,79. En el ámbito de los museos, los precios rondan la media de cinco euros y el gasto cercano a los siete, según marca la tendencia nacional.

Estacionalidad

El otoño y la primavera son los momentos preferidos para viajar a las rutas enoturísticas de Castilla y León. Se lleva la palma la época de la vendimia con los meses de septiembre y octubre a la cabeza. También noviembre y marzo se sitúan entre los periodos preferidos para llegada de los amantes del turismo relacionado con el mundo del vino. En la Ruta Ribera del Duero ha sorprendido, por ejemplo, el ascenso del mes de agosto, tradicionalmente vinculado al sol y playa que se convierte en el sexto mes con mejores resultados.

Respecto a la procedencia de los viajeros la media de las rutas de la región desvela que una de cada diez personas llega desde fuera de España. La mayor afluencia de turistas extranjeros están en Sierra de Francia y El Bierzo con cerca de un 16%. En Ribera el 12 % es público internacional, 9% en Rueda, 7% en Cigales y 3% en Arlanza.