Zamarrón sobre su intervención en el Congreso: «Esta es mi forma de ser, un tanto pintoresca, pero es así»

Agustín Zamarrón como presidente de la Mesa de Edad de Congreso en la sesión constitutiva de las Cortes. /I. Asenjo
Agustín Zamarrón como presidente de la Mesa de Edad de Congreso en la sesión constitutiva de las Cortes. / I. Asenjo

El socialista burgalés presidió ayer la Mesa de Edad del Congreso y fue tendencia en las redes sociales por su apariencia que recordaba a Valle-Inclán y por sus intervenciones jocosas y de cuidada dicción

Aythami Pérez Miguel
AYTHAMI PÉREZ MIGUELBurgos

El Congreso echó a andar ayer de la mano de tres diputados que conformaban la Mesa de Edad del Congreso. Al frente de la misma, como presidente, estaba un burgalés, el parlamentario electo de más edad, el socialista Agustín Zamarrón. Su intervención en el Congreso no ha pasado desapercibida. Ayer era difícil 'robarle' minutos de popularidad a los diputados presos pero la apariencia y el vocabulario de este burgalés, lo lograron, y acabó siendo tendencia en Twitter.

Por su parecido físico las redes sociales lo compararon con el reconocido dramaturgo español Ramón María del Valle-Inclán. Pero incluso sus intervenciones, de prosa cuidada, incluso, pomposa con ironía y jocosidad, lo acecaron más al dramaturgo. Zamarrón, médico jubilado de Miranda de Ebro, empleó incluso metáforas médicas. Reconoce que él siempre ha sido así, pintoresco, socialista y con vocación de servicio público. Y no, no es la primera vez que se le compara con Valle-Inclán pero quiere que esto sirva también como reflexión.

-¿Cómo se ha visto en su labor de presidente de la Mesa de Edad del Congreso?

-Enormemente cómodo porque, además, se han preocupado tanto en mi partido como los servicios jurídicos de las Cortes en asesorarme y guiarme, y ha sido muy agradable.

-Cuando ocupó el número 2 de la lista del PSOE por Burgos de cara a las elecciones generales, que en estos comicios le daban posibilidades de salir electo ¿ya intuía o pensaba que si resultaba elegido le tocaría desempeñar esta función de presidente de la Mesa de Edad del Congreso?

-No, de hecho hasta el último momento pensaba que surgiría otra persona porque ahora no es tan raro vivir un poco más y hasta esta edad. [Zamarrón tiene actualmente 73 años].

-¿Cuándo le comunicaron que sería el encargado de presidir la Mesa de Edad?

-Se prevía pero fue desde el ambiente periodístico que alguien lo dijo. Después se fue perfilando el asunto y finalmente vi que era así, que estaba claro. Ha sido una experiencia un poco cansada, hacer tantas votaciones, pero ha sido enormemente grata. En una cosa así, que se hace pesada, ver a todos los compañeros diputados acercarse con una sonrisa y amables, ha sido una alegría, un día de fiesta, hasta que ya se ha constituido la mesa. En ese momento las cosas ya han sido de otro cariz y otra seriedad. La elección ha sido muy grata.

«Ha sido una experiencia un poco cansada, hacer tantas votaciones, pero ha sido enormemente grata»

-No sé si lo ha visto o se lo han comentado pero ha sido uno de los protagonistas de las redes sociales donde le comparaban con Valle-Inclán por el parecido físico, la barba y las gafas. ¿Qué le parece toda esta atención? ¿Cómo lo recibe?

-Me ha pasado toda la vida. Realmente me gusta que se conmemore a Valle-Inclán porque fue el gran revolucionador de nuestro teatro. El teatro del esperpento es una cosa tan española, y ya con 'Luces de Bohemia', dentro de la enorme tristeza, es el fracaso que tiene que dejar de tener España. Como poeta Valle-Inclán es muy preciosista al igual que su prosa poética. Como motivo de divertimento está muy bien pero también es una crítica a la situación de lo que no deben ser los gobernantes, creo que es algo actual en la política.

«Toda la vida me han comparado con Valle-Inclán. Como motivo de divertimento está muy bien pero también debe ser una crítica a lo que no deben ser los gobernantes»

-La comparación entonces nos sirve como reflexión.

-Sí, totalmente, los clásicos son para reflexionar, reflexionar sobre uno mismo, que es lo que uno debe hacer. Conversar con 'el hombre que siempre va conmigo', como decía don Antonio [Machado]. Realmente no es uno, son muchos hombres que se nos meten dentro del alma y persisten hasta nuestra extinción.

-Uno de esos tweets decía que «quién mejor que Valle-Inclán para presidir este esperpento».

-(Tras una gran risa, reflexiona más serio.) Realmente eso no debe ser, creo que los diputados, senadores, los políticos en general, debemos darnos una llamada de atención porque representamos al pueblo español y no podemos arrastrar con nuestra representación su honra y buen nombre y de buena naturaleza que el español tiene y debe tener. Eso es una catástrofe, ya se corregirán porque si no es muy triste.

«Los políticos en general debemos darnos una llamada de atención porque representamos al pueblo español y no podemos arrastrar su honra y buen nombre»

-Ha sido una de las sesiones de acatamiento más broncas que se recuerdan ¿piensa que será así el resto de legislatura o sus compañeros seguirán su reflexión?

-Creo que cuando alguien quiere tener un significado y lo hace en grito, en vez de en la razón seguirá en su especialidad. Así pueden vencer pero como dijo Unamuno, otro con el que se me compara: «venceréis pero no convenceréis». Y ahora son tiempos de convencimiento, que se olvide todo el mundo de vencer.

«Ahora son tiempos de convencimiento, que se olvide todo el mundo de vencer»

-Además de su figura, también se han comentado mucho las fórmulas de acatamiento empleadas por los políticos independentistas.

-No puedo opinar nada más que lo que con enorme acierto y sabiduría ha dicho la presidenta del Congreso Meritxell Batet, en línea con lo que también he dicho en la introducción. ¿Qué es a lo que representamos? Al pueblo español como ciudadanos, como comunidad moral que hace sus propias leyes y las acata y ataca, lo importante es el acatamiento. Que quieren acatar entonando ideologías, que lo hagan, pero que digan juro o prometo a la Constitución, a nuestra ley de leyes, lo demás son 'verduras de las eras', como decía Jorge Manrique en 'Coplas por la muerte de su padre'. Lo importante es el acatamiento de la Constitución.

«Que quieren acatar entonando ideologías, que lo hagan, pero que digan juro o prometo a la Constitución, a nuestra ley de leyes, lo demás son 'verduras de las eras'»

-Ahora que tanto se habla de la suspensión de los diputados presos ¿es usted partidario de ello?

-Yo no he visto presos. El hemiciclo es un lugar sacro de la libertad y la palabra. Yo allí no he visto presos y no los he visto porque no los había. Corresponde a otro ámbito de las personas. En ese sentido deploro que personas como ellos estén en esta situación, dolido por su sufrimiento y también condolido como ciudadano, como español, porque nos pasen estas cosas que no debieran de pasar. Pero no lo juzgo, quien lo juzga está trabajando en ello.

«Yo allí no he visto presos y no los he visto porque no los había. Corresponde a otro ámbito de las personas»

-Ahora que emplea la palabra sacro, se me viene a la cabeza la frase que ha empleado: «Dejen expedito el pasillo del tercio izquierdo que tenemos que ir con la sacra urna a ver al señor Echenique». Esas intervenciones suyas irónicas, jocosas, con una prosa cuidada e, incluso, pomposa han sido muy comentadas y han desconcertado a muchos.

-El discurso sí es cierto que lo tenía muy preparado, quería definir lo que eran las Cortes, qué representan y, además, el acatamiento no solo a la ley de leyes si no al reglamento del Congreso. En cuanto a lo otro, he sido médico y los médicos lo pasamos muy mal. Con nosotros mismos, con los propios enfermos en esos momentos de sufrimiento, la distensión, la ironía bien trabada es un motivo de separación del dolor y de disfrutar, incluso en las circunstancias menos favorables, disfrutar de la vida y con la vida. Esta es mi forma de ser, un tanto pintoresca pero es así.

«Esta es mi forma de ser, un tanto pintoresca pero es así»

-¿Qué espera de esta legislatura que comienza?

-Yo tengo una esperanza abierta y plena. Hoy el presidente del Gobierno y secretario general de mi partido ha hecho, dirigiéndose a nosotros, una exposición de intenciones amplias y profundas que pasan por tocar al individuo como persona, son plenamente humanistas. La sanidad y la educación, fundamentales. El contrato que hacemos los socialistas no es ni tan siquiera con los que nos votan si no con los que no nos pueden votar, con el futuro. Si no invertimos en eso tendremos que arrepentirnos porque el futuro entonces no será mejor que nuestro presente y tiene que serlo.

-¿Es socialista desde siempre?

-Lo que pienso es que soy socialista porque no puedo ser otra cosa. No podría ser otra cosa. Esto es injusto y exagerado pero pienso que no habría podido ser médico sin ser socialista, sin tener el valor de la solidaridad.

«Soy socialista porque no puedo ser otra cosa»

-Se jubila de la medicina y se adentra en la política, parece que para usted jubilación no es sinómimo de descanso.

-Es otra vida que espero que sea tan satisfactoria como la vida que tuve de médico, donde al terminarla, mirando desde la perspectiva del que se marcha, en la última vuelta del camino, dije, como sanitario he servido al prójimo, es una buena forma de vida. He tenido una vida digna, no me importa que me echen cosas en cara, lo que importa es que no me las eche yo.

-Entonces ¿lo suyo es vocación de servicio público?

-Siempre, mi vida no cambia, he servido a mis semejantes como médico. He tenido la suerte que en la función pública siempre. Ahora los serviré en la política.

Algunos de los tweets destacados que tenían a Agustín Zamarrón como protagonista: