Once internas del centro penitenciario de Ávila reciben su diploma tras formarse en Estética

Cárcel de Brieva, Ávila./Europa Pres
Cárcel de Brieva, Ávila. / Europa Pres

La delegada del Gobierno en Castilla y León, Mercedes Martín, ha sido la encargada de entregar estas acreditaciones, en una visita en la que ha apostado por la formación para la reinserción laboral

Paula Velasco
PAULA VELASCOÁvila

Catia Sarti, de origen brasileño, es una interna en el Centro Penitenciario de Brieva desde hace dos años. Y desde el pasado mes de enero ha estado asistiendo a un curso de formación en Estética con otras diez compañeras.

En él han acudido a diferentes módulos formativos como los de higiene y seguridad aplicadas a centros de belleza, cuidados estéticos básicos en uñas, depilación mecánica y decoloración del vello y maquillaje de día. Trescientas sesenta horas de formación, en las que han participado también once mujeres provenientes de Brasil, España, Lituania, Rumanía, Rusia o Portugal.

Hoy es un «día muy especial», ha asegurado, y de «mucha felicidad». Para ella ha sido «un emprendimiento muy bonito y muy grande, que nos dará un futuro mejor para que podamos trabajar».

La delegada del Gobierno en Castilla y León, Mercedes Martín, ha sido la encargada de entregar estos diplomas en un pequeño acto que ha tenido lugar en el centro y al que ha acudido también el subdelegado del Gobierno en Ávila, Arturo Barral. Martín ha defendido «la inserción y la capacitación laboral» para las personas que se encuentran «privadas de libertad», como una actividad y un objetivo, con el único fin de «recuperar los principios y valores del conjunto de la ciudadanía en el día a día».

Martín ha querido felicitar a las internas por el esfuerzo que espera «favorezca los pasos que llevan a la reinserción laboral y social», con el fin de poder tener en un futuro un trabajo remunerado y una «capacitación que les permita ganarse la vida» en el momento de volver a la libertad.

Según los últimos datos aportados por la delegada, en España «solo el 8% de las 51.000 personas privadas de libertad» son mujeres. De estas, un 34% son condenas inferiores a tres años y habitualmente son por delitos contra el patrimonio y la salud pública.