La movilización contra el secesionismo catalán reúne a más de 1.000 personas

Un momento de la lectura del manifiesto de la Fundación para la Defensa de la NaciónEspañola en la Plaza Mayor./Manuel Laya
Un momento de la lectura del manifiesto de la Fundación para la Defensa de la NaciónEspañola en la Plaza Mayor. / Manuel Laya

Los manifestantes desplegaron banderas españolas y calificaron de «sediciosos golpistas» a los dirigentes de la Generalitat

Ricardo Rábade
RICARDO RÁBADE

Decenas de banderas españolas desplegadas en la Plaza Mayor simbolizaron el firme anhelo de Salamanca por evitar que se fracture la unidad nacional y por conseguir que Cataluña siga formando parte del proyecto colectivo de España como nación única e indivisible.

La convocatoria de la Fundaciónpara la Defensa de la Nación Española (Denaes) –una formación surgida en el seno de la sociedad civil que no se cansa de proclamar que quiere permanecer al margen de las luchas partidistas y de los encasillamientos políticos– movilizó a más de un millar de personas en el ágora monumental.

Jaime, que se presentó ante la multitud como un ciudadano de a pie y que rehusó hacer público su apellido para evitar cualquier tipo de protagonismo personal, dio lectura a varios artículos de la Constitución española de 1978, desde el que consagra el Estado de las Autonomías hasta el 155, que abre la puerta a medidas excepcionales ante los intentos de cualquier comunidad autónoma de romper la unidad y desgajarse de España, tal como sucede con Cataluña. Precisamente, la alusión verbal al artículo 155 desató el entusiasmo de buena parte de los asistentes, quienes profirieron gritos contra el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y lemas como ‘España no se vende, España se defiende’, ‘España unida, jamás será vencida’ ‘España una, España grande, España libre’.

Formaciones políticas como Vox, el Club de los Viernes, la asociación Salvar el Archivo –representada por su secretario José Luis Ingelmo– y el Centro Social y Nacional se sumaron a la protesta. En cambio, no hubo representación de ninguno de los principales partidos políticos. Algunos de los asistentes dirigieron sus airadas quejas hacia el Ayuntamiento, reclamando que el alcalde Alfonso Fernández Mañueco se pronunciara públicamente, justo cuando se estaba celebrando una boda civil.

Por su parte, los jóvenes del Centro Social y Nacional desplegaron una gran pancarta donde se podía leer ‘España no se vota ni se negocia’.

El manifiesto reproducía el mismo contenido que los que se estaban pronunciando de forma simultánea y a la misma hora en numerosas ciudades. En el texto se calificaba de «sediciosos golpistas» a los partidos políticos que abanderan el referéndum y se incidía en que la región catalana es un territorio español con frases como «España no se vota» y «Cataluña es España y Cataluña somos todos».

Tras la lectura del manifiesto, que incluyó una encendida defensa de la labor que están desplegando la Policía Nacional y la Guardia Civil en Cataluña en unos días marcados por la crispación, los asistentes tararearon el himno nacional.Las ironías del destino propiciaron que el manifiesto fuera leído en la peana de la mastodóntica escultura ‘Gran Elefant Dret’, coincidiendo, además, con el último día de exposición de la singular obra de Miquel Barceló.

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