Alerta contra los venenos en la Montaña

Agentes ambientales y veterinarios e el paraje donde se halló el oso muerto.
Agentes ambientales y veterinarios e el paraje donde se halló el oso muerto. / El Norte
  • Los conservacionistas creen que existen indicios claros de que el oso muerto en Cordovilla fue envenenado

El Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS) corroboró el pasado 16 de marzo la presencia de sustancias tóxicas en el paraje de Cordovilla de Aguilar donde se hallaron posibles restos de un oso pardo, y acusó a la Junta de intentar justificar la muerte de este oso para evitar responsabilidades, tratando de ofrecer «una situación de naturalidad y sin intensificar, a través de medios técnicos y esfuerzos humanos, la posibilidad de descubrir la realidad por la que mueren los osos». FAPAS informó de que había corroborado, utilizando una perra adiestrada, la presencia de sustancias tóxicas en ese paraje en el que se hallaron los restos.

Estos fueron trasladados al Centro de Recuperación de Animales Silvestres de la Junta de Burgos, donde se procedió a su análisis e investigación forense, y con posterioridad, la Junta, a través de las pruebas efectuadas por veterinarios, confirmó que los restos óseos encontrados pertenecen a un oso pardo.

A petición de la Junta, un perro de la Unidad Canina de detección de cebos envenenados del Servicio Cinológico de la Guardia Civil, acompañado por un guía, rastreó los pasados días 31 de marzo y 1 de abril el paraje en busca de sustancias tóxicas, y el informe con sus conclusiones se remitirá a la Junta, que fue quien solicitó su presencia. «No tenemos noticias de la intervención de la Guardia Civil, la Junta lo que más desea es vernos a 5.000 kilómetros de distancia», comentaban ayer desde FAPAS, al tiempo que insistían en que hay más indicios de que el oso murió envenenado. «Los restos aparecieron dentro de un arroyo, lo que indica su búsqueda de agua para calmar la sed que producen las sustancias tóxicas», agregaban.