Los bomberos voluntarios demandan que se regulen su actividad y sus funciones

Dos bomberos voluntarios extinguen un incendio.
Dos bomberos voluntarios extinguen un incendio. / El Norte
  • La provincia cuenta con once parques comarcales en los que prestan servicio 86 hombres con formación

Entre 20 y 25 minutos. Ese es el tiempo máximo aproximado que tarda el operativo de bomberos voluntarios de cualquiera de los once parques comarcales que hay distribuidos por la provincia de Palencia en llegar al lugar donde haya ocurrido un incendio, un accidente o surja la necesidad de rescatar a una persona.

Un mensaje desde el centro de operaciones de la Diputación, donde permanentemente hay una persona que recepciona las llamadas del Servicio de Emergencias 112, basta para alertar a los bomberos del parque más cercano al lugar en el que se haya registrado una incidencia y poner en marcha el dispositivo pertinente. «Los parques suelen estar a menos de 25 kilómetros de cualquier lugar de la provincia, por lo que el tiempo de respuesta es de 20 o 25 minutos como máximo», ha explicado Gerardo Abia, coordinador provincial, quien señala que el número de bomberos que durante 2013 prestaron servicio en alguno de los once parques comarcales fueron 86 y que la cifra mínima de efectivos por instalación es de cinco. «Al ser voluntarios, ha habido algún momento en el que en un parque se ha registrado alguna carencia, pero como somos una red, si esto ocurre la suplen los bomberos de otro parque», ha justificado.

Gerardo Abia prefiere hablar de bomberos a tiempo parcial más que de bomberos voluntarios. «Un bombero voluntario tiene unas retribuciones mínimas, por lo que, más que como voluntarios, yo los veo como bomberos a tiempo parcial, pero ese es un concepto europeo que todavía no se aplica en España, no es una figura reconocida», ha indicado Gerardo Abia, quien evidencia las diferencias entre España y otros países de Europa. «El 60% o 70% de los bomberos de Alemania o Inglaterra son voluntarios, pero retribuidos. Y en Portugal, todos los bomberos son voluntarios, salvo algunos profesionales en las capitales, y además son tratados como héroes», ha manifestado el coordinador de los parques, quien defiende el servicio prestado por todos los voluntarios. «Muchas personas piensan que un bombero voluntario es un señor al que se le da un chándal y se le dice que vaya a apagar un incendio, pero los que trabajan en Palencia están formados y cuentan, en algunos casos, con muchos años de experiencia, pero la falta de regulación les deja un poco desamparados», ha lamentado Abia.

Por ello, el coordinador de la red de parques comarcales demanda a la Junta de Castilla y León una regulación en la que se especifique la condición de los bomberos voluntarios, la formación necesaria para ejercer esa labor y sus funciones. «Necesitamos una mayor regulación del sector, pero tanto para nosotros como para los profesionales, y regulando esto creo que las cosas podrían ir mucho mejor», ha asegurado.

Tres condiciones mínimas

Someterse a un examen médico, pasar una serie de pruebas sencillas y cumplir una formación son los tres requisitos esenciales que se exigen a cualquier persona que quiera convertirse en bombero voluntario. En cuanto a las condiciones físicas o la edad, Gerardo Abia explica que los límites se ponen a los candidatos que tengan algún problema físico que les impida pasar la prueba médica y a los que son mayores de 55 años. «Durarán entre cinco y seis años, ya que normalmente se solicita la baja cuando llegan a los 60 o 62 años», ha especificado Abia, quien cree que el apelativo de voluntarios no merma la calidad del servicio. «Los 86 bomberos voluntarios de la provincia tienen formación, están preparados para intervenciones y verdaderamente son una solución asequible para los bolsillos de los palentinos, pero que nadie piense que por ser un servicio barato es malo, porque no lo es», ha concluido tajante.