El Norte de Castilla
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Luis Tudanca: «Su discurso tiene un enorme lastre, la falta de credibilidad»

Luis Tudanca, durante su intervención.
Luis Tudanca, durante su intervención. / Gabriel Villamil
  • El portavoz socialista acusó a Juan Vicente Herrera de estar «un mes mirándose al espejo», y desde este punto de vista se atrevió a pedirle que «cambie su forma de ejercer el gobierno, no se puede gobernar desde la apatía y el desdén»

El portavoz socialista, Luis Tudanca, comenzó su discurso dirigiéndose a los ciudadanos de la comunidad, a los que dijo: «no vamos a decepcionarles, nuestro compromiso es representar a todos los castellano y leoneses; vamos a cumplir con el encargo de los ciudadanos y desde la modestia, lo vamos a ejercer desde la responsabilidad de ser el grupo mayoritario».

En palabras de Tudanca, el gran objetivo de esta legislatura debe ser la recuperación económica «pero no a cualquier precio», pues deber ser «una recuperación que llegue a la vida real de las personas o no podremos llamarla recuperación».

Señaló, por otra parte, que «ha llegado un nuevo tiempo a Castilla y León: con políticas diferentes» y para alcanzar esa «gran transformación» que precisa la comunidad será necesario «un cambio del modelo económico, de protección del Estado del bienestar, de regeneración democrática y de reformas institucionales».

Dicho esto, anunció que votarán en contra de la investidura de Herrera porque «usted y las políticas que ha comprometido en su discurso tiene un enorme lastre, la falta de credibilidad».

Luis Tudanca acusó a Juan Vicente Herrera, que intervino esta mañana con un discurso que duró cai dos horas, de estar «un mes mirándose al espejo», y desde este punto de vista se atrevió a pedirle que «cambie su forma de ejercer el gobierno, no se puede gobernar desde la apatía y el desdén, no se puede salir a la calle 15 días cada cuatro años».

De igual modo, pidió que «los servidores públicos miren a la cara a los parados», y de manera específica se refirió a «los mineros que ven cómo sus cuencas mueren», o como «los mayores tienen que mantener a sus familias», por eso reivindicó que a todos esas personas «se les escuchen y se les ofrezcan soluciones reales».

En su discurso, declaró que van a ejercer la labor de oposición con «dureza» pero también con «responsabilidad». En este sentido, añadió que «vamos a ser los primeros en denunciar cualquier abuso, los primeros en luchar contra la corrupción, los más críticos con la desidia pero también, los que más alternativas presentaremos para resolver los problemas de los ciudadanos y mantendremos la mano tendida cuando el interés general de la comunidad lo quiera».

En opinión de Tudanca, «falta política y sobra partidismo» e insistió en que «se haga política de forma nueva», y le reprochó que a pesar de que «tiene confianza para gobernar, no hay ni un indicador que haya mejorado».

Además, acusó a Herrera de anunciar en su discurso «leyes, estrategias, planes, acuerdos, nada nuevo bajo el sol» y además, de estar «preparándose para hacer oposición al gobierno de España que sabe que será socialista».

«Sociedad idílica que solo existe en su imaginación»

Tudanca dibujó un «horizonte despejado», en la que no hay copago ni centimazos», una «sociedad idílica» que «solo existe en su imaginación y en todos sus discursos de investidura, ahí están esas promesas incumplidas».

Tudanca tocó todos los sectores, y apuntó como uno de los grandes problemas de la comunidad la despoblación, «somos la segunda comunidad con el peor dato, hemos perdido 67 mil habitantes en los últimos años».

Le recriminó, por otra parte, que haya más parados que al inicio de la legislatura, que los empleados sufran una bajada salarial del 11% y que «hay menos derechos gracias a la reforma laboral de su partido».

Los recortes en los servicios públicos, las listas de espera, los «jóvenes que abandonna los estudios por las tasas universitarias y por los recortes de becas, menos dependientes atendidos, niños que pasan hambre o familias que tienen que elegir entre encender la calefacción o dar de comer a sus hijos», fue el panorama que pintó Tudanca.

Las urgencias médicas rurales o el plan de cierre de centros escolares fueron otros de los elementos arrojadizos de Tudanca a Herrera de los que se dijo «eran necesarios por la crisis y usted ha multipicado por seis la deuda pública sí que ni esto era así ni era el único camino».

Para Tudanca se presenta una «inmejorable oportunidad» ya que «tenemos un potencial enorme y grandes posibilidades de desarrollo pero para eso las políticas tienen que cambiar».

Además, Tudanca se mostró satisfecho cuando apuntó que «el gobierno es del PP, pero no el Parlamento», y afirmó que «se acabó el rodillo, es un nuevo tiempo en Castilla y León; hasta ahora la Junta y el PP controlaban las Cortes pero ahora deben ser las Cortes las que controlen», y en este sentido, se ofreció para «forzar acuerdos».

Tudanca propuso un «gran pacto por la reindustrialización de Castilla y León», con una horja de ruta «clara» para «crear empleo digno en nuestra tierra», pues «no hay que resignarse ni conformarse».

Otra de sus propuestas fue un plan de retorno científico, «no podemos perder todo ese potencial, hagamos que vuelvan».

Sugeridas también fueron un plan de empleo para mayores de 45 años, una ley de igualdad salarial, el desarrollo de la Ley Agraria, la figura de agricultor activo, el apoy a la industria de la automoción, a las industrias agrarias o al turismo, pero le echó en cara que no se hubiera acordado de los productores de leche en su discurso, debido al difícil momento que atraviesan.

Sobre los mineros apostilló que «está teniendo demasiada paciencia, están escuchando demasiadas promesas y vamos a seguir defendiendo la minería con acuerdo o sin él, con uñas y dientes».

Ente otras cuestiones, pidió la derogación de la reforma local, y le acusó de ser «crueles con quien peor lo está pasando».

Réplica de Herrera

En su turno de réplica, Juan Vicente Herrera se refirió en primer lugar a esa acusación de falta credibilidad, señalando que la misma se la habían dado los 511.000 «paisanos que confían en mí, que saben de dónde vengo y donde están mis cariños políticos: en Castilla y León».

Recordó que la prioridad fundamental es «consolidar la recuperación económica» y que será «exigente y leal con España».