El Norte de Castilla

Dopaje

Nadal disfrutó de dos autorizaciones de uso terapéutico

Nadal, durante un partido de la Copa Davis.
Nadal, durante un partido de la Copa Davis. / EFE
  • El tenista español es una de las nuevas revelaciones de los Fancy Bears sobre las exenciones de la AMA

Las nuevas filtraciones de los hackers rusos 'Fancy Bears' sobre los datos registrados por el programa la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) ha incluido esta vez a Rafael Nadal, el primer tenista masculino en las revelaciones. En su caso fueron betametasona por uso intramuscular en septiembre de 2009 y corticotropina por la misma vía en agosto de 2012 los fármacos autorizados para no vulnerar el el sistema antidopaje internacional. Ambas fueron aprobados por los servicios médicos de la Federación Internacional de Tenis (FIT) dentro de su programa de autorizaciones de uso terapéutico.

La betametasona es un potente esteroide que se emplea en algunos casos con fines antiinflamatorios y el balear tuvo una exención firmada con carácter retroactivo (se firmó el 29 de septiembre de 2009 y expiraba el 25 de septiembre) la temporada en que no defendió su corona en Wimbledon por una lesión. Por entonces el manacorense era uno de los deportistas más beligerantes cuando se trataba el tema del dopaje. «No puede ser que nos traten como a delincuentes, no me parece correcto. Me parece patético que (Guillermo) Cañas fuese al US Open (en 2005) y no lo dejaran pasar. ¿Por qué? ¿Porque ha matado a alguien, ha violado a alguien? A lo mejor se tomó una aspirina que no podía tomar. Y, entonces, ¿esto qué es?», se preguntaba en 2006. Además, el balear siempre se mostró muy reticente con los controles sorpresa porque asegura que su paradero diario forma parte de su intimidad o que le resulta difícil en ocasiones adivinar dónde se encontrará en las siguientes horas. «Si pierdo mañana volveré a Mallorca y quién sabe si tendré acceso a Internet. Ahora, si llaman a mi puerta en Mallorca y no estoy me dan una advertencia. Pasó con Carlos (Moyà) antes y le enviaron un aviso. Esto es muy injusto», reclamó sobre el programa de la AMA que permite a los deportistas indicar los cambios sobre el lugar en el que se encontrarán para los controles sorpresa gracias a un correo electrónico. El primer fármaco que han revelado los hackers rusos fue consumido durante un período sin competición, puesto que su último partido en el Abierto de Estados Unidos de 2009 fue a principios de mes contra el argentino Juan Martín del Potro y el siguiente fue en octubre contra Marcos Baghdatis.

En el segundo caso, las fechas coinciden con su paréntesis por una lesión rotuliana que le apartó de las pistas hasta el final de año. La corticotropina u hormona adrenocorticotropa, que se administraba al tenista español tres veces al día, favorece la secreción de corticosteroides y ayuda a reducir la fatiga durante el ejercicio físico. «Ahora lo más importante es recuperarme bien y a día de hoy mi rodilla no está preparada para competir en un Grand Slam. Voy a intentar recuperarme lo antes posible para volver con muy buenas sensaciones, con garantías de poder competir y entrenar todo lo mejor», declaró a Efe el 17 de agosto, ocho días después de recibir la autorización firmada del doctor Stuart Miller. El balear, quien en su tiempo reconoció haberse tratado su rodilla con plasma enriquecido con resultados opuestos, cambió su discurso en un tiempo reciente: «Es necesario divulgar cuándo ocurren los controles y cuántos son. Estoy aquí para afrontar todos los exámenes cuando quieran. Si tengo que hacerme uno por semana, lo haré sin ningún problema».

Sin embargo, las acusaciones sobre un posible de dopaje arreciaron especialmente después de que el 14 veces ganador de un Grand Slam encadenara más de medio año sin disputar un partido oficial. «Si ves a un jugador de tenis que se para durante muchos meses es porque ha dado positivo y porque se le ha encubierto. No es algo que ocurra siempre, pero sí muy a menudo», acusó la exministra francesa de Sanidad y Deportes, Roselyne Bachelot, en 2016 sobre aquel período. Quienes apuntaban hacia el español recordaban que Andre Agassi confesó haber consumido en 1997 metanfetamina, una droga recreacional que puede aumentar la agresividad. El estadounidense dio positivo en un control antidopaje y convenció a la ATP para no ser sancionado de manera pública. Ante las acusaciones Nadal y su entorno anunciaron que tomarían medidas legales contra la política. «Esta mujer, que es imbécil, es capaz de decir cualquier barbaridad», replicó Toni Nadal, tío y entrenador de la estrella de Manacor en declaraciones a 'Versió RAC1'. «Rafael en su vida ha tomado nada ni seguro que lo va a tomar», insistió sobre las nuevas acusaciones.

Según declaró Stuart Miller al New York Times, cada año las solicitudes para la autorización terapéutica en el tenis suelen ser un centenar y se aprueban en torno a «un 50 o 60%». Según el responsable, sólo se ha revocado una autorización, la de Mattek-Sand, quien precisamente apareció en una de las primeras filtraciones de Fancy Bears. Según las estadísticas de la AMA, entre 2007 y 2011 la FIT informó sobre 53 positivos en controles, pero sólo 21 infracciones en su programa antidopaje.

Farah y Salazar

Otro deportista destacado que aparece en la cuarta oleada de filtraciones es el británico Mo Farah. El cuádruple oro olímpico recibió triamcinolona en octubre de 2008 y morfina, vicodin y una solución salina intravenosa en julio de 2014 durante un ingreso hospitalario por un desfallecimiento en un entrenamiento. El permiso fue firmado con carácter retroactivo por la Federación Internacional de Atletismo (IAAF). En los Juegos Olímpicos que se celebraron en Pekín un mes después no logró acceder a la final. Hasta ahora los únicos problemas del fondista de origen somalí con la AMA habían ocurrido por haberse saltado dos controles sorpresa.

No obstante, el fondista ya se había visto salpicado por las acusaciones de dopaje a su entrenador, Alberto Salazar. El 3 de junio de 2015, el preparador fue señalado como encubridor de prácticas ilegales. Se lo vinculó como responsable de suministrar medicamentos a Galen Rupp y Mary Cain, dos de sus mejores atletas, en un programa de la cadena británica BBC. Durante la investigación al menos siete atletas y personas vinculadas a su centro de entrenamientos acudieron a la agencia estadounidense antidopaje (Usada) preocupados por los métodos de Salazar.

Otro de los deportistas sobresalientes que han necesitado una autorización para uso terapéutico fue Laszlo Cseh, ganador de seis medallas olímpicas. El nadador recibió una exención desde octubre de 2011 hasta octubre de 2015 por formoterol, una fármaco relacionado con el asma.