El Norte de Castilla

De Cervantes a Shakespeare, la ruta de los ingleses en Valladolid

  • Investigadores de la Universidad de Valladolid y la University of Reading trazan el recorrido que el embajador inglés y su séquito de 600 personas efectuaron en la ciudad el mismo año en que se publicó El Quijote y en un momento en que su autor vivía en la ciudad

'La ruta de los ingleses: de Cervantes a Shakespeare' es el título de una nueva ruta histórica que recorre las calles de Valladolid a la vez que reconstruye la entrada del embajador inglés y su séquito de «600 herejes» en 1605, el mismo año en que se publicó el Quijote y cuando Cervantes vivía en la ciudad.

Provistos de un plano histórico (plano de Ventura Vega de 1738) que en su cara inversa reproduce los textos originales de los distintos testigos de los acontecimientos de 1605, el visitante puede hacer un recorrido por Valladolid siguiendo los pasos de la entrada triunfal del embajador inglés en Valladolid, entonces capital de España.

La ruta comienza a la entrada del Campo Grande donde se produjo el encuentro entre españoles e ingleses. La casa de Cervantes está a pocos metros y hay que pensar que el autor se halló presente en esta ocasión, máxime cuando una de las Relaciones que en su época recogió este hecho histórico, aunque anónima, está atribuida parcialmente a Cervantes. Desde la plaza de Zorrilla se va por la calle de Santiago hasta la Plaza Mayor, donde se leen los textos que describen la corrida de toros que se celebró en la plaza en presencia de los reyes, los ingleses y toda la nobleza española. Uno de los textos describe cómo Don Quijote hace su entrada en la plaza. Siguiendo por la Calle Platerías y lo que entonces se llamaba la Corredera de San Pablo llegamos a la plaza de San Pablo y al Palacio del Conde de Ribadavia (hoy diputación) en cuya ventana se colocó al embajador inglés para ver y ser visto durante la procesión de Pentecostés. En esa misma plaza se leen los textos del bautizo de Felipe IV, al que también asistió el embajador, aunque oculto tras una celosía debido a su religión protestante. La ruta acaba en la Casa del Sol, residencia del Conde de Gondomar, embajador de España en Inglaterra y en cuya magnífica biblioteca se conservó una primera edición de las obras de Shakespeare.

Esta ruta es fruto de un trabajo de investigación a cargo de los doctores Berta Cano Echevarría (Universidad de Valladolid) y Mark Hutchings (University of Reading) que se presentó en Venecia en un congreso sobre festivales en las cortes europeas 'Making Space for Festival, 1400-1700'. En él presentamos los actos cívicos que tuvieron lugar durante la visita de la embajada inglesa, dejando de lado otros momentos igualmente notorios que se desarrollaron en espacios privados. El interés estaba en cómo los ciudadanos de Valladolid participaron de la fiesta en las calles y cómo la ciudad se convirtió en un teatro para la ocasión. Este estudio 'Valladolid 1605: a Theatre for the Peace' está ahora en prensa y aparecerá como un capítulo del libro Occasions of State: Early Modern European Festivals and the Negotiation of Power que será publicado próximamente por la editorial Routledge.

La idea de sacar la investigación del ámbito académico y llevarla a la calle permite apreciar de una forma más activa la realidad de los festejos cortesanos además de hacer un recorrido por algunas de los rincones más bellos de la ciudad de Valladolid. El hecho de que Cervantes viviera en Valladolid en aquella época y que los miembros de la embajada inglesa fueran personas cercanas a Shakespeare permite decir que si Cervantes y Shakespeare no se conocieron, poco les faltó. Además, el primer ejemplar de Don Quijote que viajó a Inglaterra lo hizo, con casi total seguridad a resultas de aquella embajada, no es pues de extrañar que pocos años después Shakespeare escribiera su propio Cardenio.