El Norte de Castilla

San Bartolomé de Pinares: un pueblo sorprendido y con miedo hablar

  • Los vecinos de la localidad abulense están conmocionados tras conocer la detención de cuatro personas acusados de violar sistemáticamente a una menor

Conmocionados. Así se han mostrado hoy los vecinos de la pequeña localidad abulense de San Bartolomé de Pinares (599 habitantes) tras conocer las detenciones de cuatro personas como supuestas autoras de la violación sistemática desde que tenía 13 años de una menor que ahora tiene 15.

Tras las dudas iniciales, los habitantes de este pequeño pueblo situado a poco más de 25 kilómetros al este de la capital, solo hablan con los periodistas siempre que no se les grabe, ya que sienten miedo a posibles represalias.

Entre los detenidos figura J. P., conocido por los vecinos como el urraco, separado hace años de una mujer con la que tuvo dos hijos y dos hijas, una de las cuales se fue con su madre a vivir a León, su lugar de procedencia. La otra hija se independizó y los dos hijos viven con su padre, figurando uno de ellos entre los detenidos por un supuesto delito contra la libertad sexual de una menor, cuya madre también fue detenida como presunta autora de un delito de «comisión por omisión», llegando a echar la culpa a su propia hija.

Todos ellos -entre 20 y 58 años-, tras prestar declaración ante el juez del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Ávila, fueron puestos en libertad provisional con la obligación de comparecer cada 1 y 15 de cada mes por un supuesto delito contra la libertad sexual.

En el centro del pueblo los vecinos se arremolinaban para hablar de un asunto «muy fuerte» y ante el cual reconocían sentirse «sorprendidísimos».

Mientras dos hermanos del urraco pasean por la acera contraria, las vecinas arremolinadas en torno a los periodistas siguen contando, tras la sorpresa inicial, cómo se trata de personas «conflictivas», especialmente el hijo menor. Cuando hablan de este joven le describen como alguien «violento», conocido por protagonizar robos e incidentes en el pueblo.

Un pueblo conocido por las luminarias

Una vecina que vive cerca del número 14 de la calle Viñas Viejas, residencia del padre y su hijo, tiene la cara desencajada y rehúsa inicialmente la posibilidad de ser grabada. «Me sorprende muchísimo, porque robar... pero violar...», señalaba aún extrañada tras colgar el teléfono a través del cual una hija le estaba contando lo sucedido, mientras las unidades móviles de las televisiones se iban concentrando en torno a la vivienda para contar en directo este macabro suceso.

Una vecina, según informa la agencia Efe, lamentaba que este «pueblo bueno» tenga que salir en los medios de comunicación por una circunstancia «tan fuerte» como esta, ya que habitualmente suele aparecer en prensa y televisión en torno a la festividad de San Antón por sus espectaculares «luminarias». Se trata de grandes hogueras atravesadas por los vecinos del pueblo a lomos de sus caballos por las intrincadas y empinadas calles de esta localidad cuyos vecinos aún no salen de su asombro