Seis de cada diez municipios de Valladolid tienen más pensionistas que trabajadores

Reunión de asociaciones de jubilados de Peñafiel y Pinoduero en Olivares de Duero./AGAPITO OJOSNEGROS
Reunión de asociaciones de jubilados de Peñafiel y Pinoduero en Olivares de Duero. / AGAPITO OJOSNEGROS

La provincia no alcanza la relación de dos afiliados a la Seguridad Social por cada persona retirada

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONA

En plena Tierra de Campos se encuentra el municipio de Castrobol, encaramado sobre un promontorio desde el que, en los días despejados, se divisa la silueta del Teleno y toda la Cordillera Cantábrica. Tiene una iglesia –San Salvador, reciente, de estilo mudejar– y dicen que en su día contó hasta con tres castillos en sus dominios. Hoy, lo que tiene son 63 vecinos censados, de los que 28 son pensionistas y menos de cinco, trabajadores en activo. Diez pueblos hay en la provincia de Valladolid (Roturas, Aguasal, Almenara de Adaja, Castrobol, Fuente-Olmedo, Manzanillo, Moraleja de la Panadera, Torre de Peñafiel, Villabaruz y Villamuriel de Campos) en los que se repite esta situación: tienen menos de cinco afiliados porque ni la Seguridad Social se molesta en contarlos y así se refiere a ellos: <5. En Castrobol, suponiendo que haya cuatro personas con trabajo, además de los 16 jubilados, nueve viudas, dos personas con incapacidad permanente y un beneficiario de prestación por orfandad, la relación de cotizantes por cada pensión es de 0,14.

La España vaciada que hace dos semanas llenó las calles de Madrid es, además, la España envejecida.

Una pensión, es preciso aclarar, no es lo mismo que un pensionista, ya que hay algunos de estos cuya paga es tan pequeña, que reciben dos. Con los datos utilizados para este artículo, de enero de 2018, la Seguridad Social tenía en Valladolid 208.899 afiliados y abonaba 111.935 pensiones contributivas a 106.196 personas. Es decir, que la relación entre trabajadores y pensiones sería de 1,87 y la de trabajadores por pensionista, de 1,97. En España, estas ratios son de 1,90 y 2,10, respectivamente. Es decir, que dos cotizantes pagan a un pensionista. Comúnmente, se considera que el límite de sostenibilidad para el sistema es de 2,5 afiliados por pensionista. En el año 2007 –tan cerca, tan lejos–, España llegó a tener 2,7.

De los 225 municipios de Valladolid, hay 140 en los que la ratio de cotizantes y pensionistas se sitúa por debajo de uno. Suponen el 62,2%, del total, de ahí que, tal y como dice el principio de la noticia, seis de cada diez pueblos de Valladolid tienen más pensionistas que trabajadores.

Tras los diez antes citados, que con censos que fluctúan entre los 21 vecinos de Almenara de Adaja y los 63 de Castrobol no llegan a cinco ocupados, los municipios con menor proporción de afiliados sobre el total de pensiones son Cogeces de Íscar (0,28), Canillas de Esgueva (0,31) y Villavelid (0,35).

Boecillo, gracias al Parque Tecnológico, 'se sale' de la lista con sus diez cotizantes por cada pensionista

De esos 140 pueblos que están por debajo de la relación uno por uno, solo seis tienen más de mil habitantes (Villanueva de Duero, Alaejos, Campaspero, La Pedraja de Portillo, Viana de Cega y Nava del Rey, estos dos últimos algo más de dos mil almas) y buena parte de ellos apenas suman unos cientos, o incluso unas decenas de vecinos que pasen allí el invierno.

Un informe de Eurostat, la Oficina Estadística de la UE, señala que Castilla y León será en 2025 la región europea con la mayor proporción de población con 60 años o más, empatada con La Rioja, con el 35% de sus habitantes por encima de esa edad. En sus conclusiones, muestra su preocupación acerca de si los territorios afectados por este problema están tomando medidas para hacer frente a todos los retos que lleva aparejados.

De auténtica excepción puede calificarse lo que sucede en uno de los municipios de la provincia, que no solo presenta un relación entre trabajadores y pensionistas sin parangón, sino que tiene un privilegiada tasa de habitantes con empleo de nada menos que el 93,5%. A menos de 15 kilómetros de la capital y 'agraciado' con el emplazamiento en su término municipal del Parque Tecnológico, Boecillo tiene 372 pensionistas y nada menos que 3.888 afiliados a la Seguridad Social dentro de un censo de 4.154 empadronados. La ratio de trabajadores por cada pensión es de 10,45.

Recientemente, la alcaldesa hizo público su malestar por la dejadez que en su opinión padece el parque por parte de la Junta de un tiempo a esta parte, pero lo cierto es que el centenar de empresas y los dos centros tecnológicos allí instalados son toda una bendición para la localidad.

El aspecto del futuro

Otros once pueblos vallisoletanos poseen asimismo ratios por encima de ese 2,5 afiliados por pensionista que se considera recomendable para la viabilidad del sistema de Seguridad Social. Se trata de Adalia (5,91) y San Martín de Valvení (4,94), ambos con menos de cien vecinos; mientras que el resto de casos son, sobre todo, pueblos aledaños a la capital como Arroyo de la Encomienda (4,67) y Villanubla (4,53). Matilla de los Caños (4,42) –la localidad conocida por el aeródromo, ésta también con apenas cien habitantes– y Aldeamayor de San Martín (4,17), con sus urbanizaciones en entorno natural.

Ya por debajo de 'cuatro' aparecen Zaratán (3,95), La Cistérniga (3,68) y Santovenia de Pisuerga (2,95). Cierran la lista, con menos de quinientos vecinos uno y poco más de cincuenta el otro, el municipio vitivinícola y turístico de Valbuena de Duero (2,88) y Quintanilla del Molar (2,85), el enclave vallisoletano dentro de la provincia de Zamora.

La próxima llegada a la edad de jubilación de la ingente generación del 'baby boom' no hace sino complicar el panorama. Y en este escenario, el INE informaba esta misma semana de que la comunidad es la que cuenta con mayor porcentaje de mujeres de entre 30 y 39 años que no tienen hijos, con un pico del 64,1% en la franja de entre 30 y 34;y de que las mujeres de más de 40 tienen una media de 1,33 descendientes, la segunda tasa más baja del país por detrás de Cantabria. El INE no baja al detalle provincial y casi con toda seguridad Valladolid no es la que presenta peores datos en este sentido dentro de la región, pero la situación tampoco es halagüeña. En 2017, en España nacieron 8,4 niños por cada mil habitantes. En Valladolid vinieron al mundo siete.

El paro baja en cuatro pueblos el doble que la media en el último año

Hay municipios con una bajada del paro del 100% y otros, con incrementos de hasta el 200%. Pero, claro está, se trata de pueblos como Fombellida, donde en marzo de 2018 había un desempleado inscrito en el Servicio Público y ahora no hay ninguno. O como sucede en el caso de Castromembibre, donde de tener un parado contabilizado hace un año, ahora hay tres.

Si el foco se coloca solo en los pueblos donde hay más de cien desempleados, en todos se registran bajadas y, en algunos casos, duplican el descenso medio de la provincia, que es del 9,3% en los últimos doce meses (8,4% en la capital). Ahora bien, el paro no baja solo porque el parado encuentre trabajo, sino que puede hacerlo porque dicha persona deje de estar apuntado por haberse marchado, jubilado o desanimado.

Por ejemplo, en el municipio con mayor tasa de empleo de la provincia, Boecillo, el paro ha bajado el 4,6% –es decir en siete personas, hasta 143–, la mitad que la media provincial. Cuando hay tanto nivel de ocupación también es más difícil que el desempleo siga bajando. Los pueblos donde menos se ha reducido entre marzo de 2018 y el mismo mes de esta año son Cigales –1,8%, siete parados menos hasta 373– y Santovenia –1,8%, que son cinco menos, hasta 275–. En el extremo contrario, cuatro municipios (de entre los que superan el centenar de parados– doblan la bajada media de la provincia. Alaejos: 26,6% de reducción del desempleo en los últimos doce meses, lo que suponen 28 parados menos, hasta dejar la cifra en 105. Íscar: 18,8% de descenso, que son 93 parados menos, hasta un total de 400. Olmedo: 17,8% ha bajado el paro, lo que en cifra absoluta son 37 desempleados menos, hasta 170 inscritos. Renedo: 17,3% es la bajada registrada, hasta dejar la lista en 157 personas, 33 menos que hace un año.

Valladolid tiene, según los últimos datos, 31.817 demandantes de empleo no ocupados y el 61,5% de ellos (19.588) están inscritos en la capital, cuya población representa un porcentaje algo menor sobre el total de la provincia (57,7%).

Según un análisis de BBVA Research, para mantener la relación actual entre pensión media y salario medio España debe alcanzar la cifra de 27 millones de cotizantes en 2050, unos ocho millones más de los que hay ahora. Instituciones tan poco sospechosas de concertar sus análisis como el Fondo Monetario Internacional y CC OO de Castilla y León coinciden en que la 'salvación' no solo del sistema de protección social, sino también del medio rural pasa por la llegada de mano de obra extranjera. En Valladolid, donde más de la mitad de los inmigrantes viven en los pueblos, hay cerca de once mil afiliados foráneos a la Seguridad Social, en torno al 5% del total. En el conjunto de España superan el 10%.