La reapertura del antiguo hotel Lasa de Recoletos creará en Valladolid 35 empleos este año

Exterior del remozado Colón Plaza y detalle de la cafetería. /J. S.
Exterior del remozado Colón Plaza y detalle de la cafetería. / J. S.

El nuevo Colón Plaza, que suma una estrella más hasta las cuatro, ocupa un edificio de 1866 reformado «por completo»

J. Sanz
J. SANZValladolid

La Acera de Recoletos acaba de recuperar uno de sus edificios emblemáticos después de un lustro de abandono y gracias a un reciente y «costoso» proceso de rehabilitación para devolver a la vida el antiguo hotel Lasa, ahora rebautizado como Colón Plaza y que pertenece a un grupo inversor local. La reapertura del inmueble decimonónico, situado en el número 21, tuvo lugar el pasado 19 de enero y permitió la creación de veinte empleos, aunque su gerente, Francisco de Frutos, anticipa que su intención es alcanzar los 35 empleados este año.

La apertura de un nuevo hotel en la capital viene a cortar la sangría de cierres vivida en los últimos años con la desaparición del cinco estrellas Marqués de la Ensenada (2017), en la avenida de Gijón, hoy reconvertido en un centro social autogestionado (La Molinera); y la clausura del Foxá de cuatro estrellas de la carretera de Madrid (2013). «El mercado hotelero de Valladolid está viviendo un momento dulce con ocupaciones muy altas los fines de semana y bastante razonables a diario, aunque hay que saber adaptarse a los distintos perfiles de los clientes e intentar consolidar la ciudad como un destino turístico y de congresos de primer orden», explica el gerente del Colón Plaza y expresidente de la asociación de hoteles.

De 63 a 54 habitaciones

El nuevo proyecto ha supuesto una «importante inversión» para recuperar el antiguo tres estrellas de la Acera de Recoletos, un hotel que fue inaugurado en 1989 en un inmueble de 1866, pero que «se había quedado un tanto obsoleto en cuanto a servicios e infraestructuras». De manera que los actuales propietarios acometieron una «rehabilitación integral de sus instalaciones, con una reducción de 63 a 54 habitaciones (más amplias)» y una ampliación de su categoría, que en la actualidad es de cuatro estrellas. «Era una joya abandonada en el centro de la ciudad que había que recuperar y creo que hemos conseguido darle un toque mucho más moderno y mejorar sustancialmente la comodidad y los servicios», añade Francisco de Frutos. Solo conserva la fachada catalogada del siglo XIX que mira al Campo Grande. «Se han respetado, evidentemente, todos los elementos protegidos y mantenida la esencia del edificio».

El original recuperó la esencia del Valladolid de Miguel Íscar en 1989

El hotel Lasa abrió sus puertas el 4 de mayo de 1989 y permitió recuperar un decadente inmueble de viviendas construido 125 años antes (1866) en el número 21 de la Acera de Recoletos. Uno de sus propietarios, Julio Lasa, explicaba entonces que habían intentado conservar «las ideas y el espíritu» del Valladolid de Miguel Íscar (alcalde entre 1877 y 1880) con una decoración clásica en su fachada y «notas inglesas y de toque europeo, con abundancia de mármoles», en un interior que ofrecía 62 habitaciones, atendidas por una plantilla formada por dieciséis empleados, según recogía la crónica de la apertura del Lasa en El Norte.

Su fundador explicaba que se trataba de «un hotel fundamentalmente familiar» y recordaba cómo él mismo había «nacido en el hotel Roma -propiedad de unos familiares-».

El hotel Colón Plaza busca ahora echar el lazo a un nuevo tipo de clientes aprovechando su proximidad a la estación de trenes: «Creemos que es interesante ofrecer estancias a precios mucho más asequibles que en Madrid a los turistas que quieran visitar esa ciudad, pero que pueden alojarse aquí y estar en Chamartín en apenas una hora en el Ave», destaca el gerente del negocio.

Interior de una habitación con el baño acristalado.
Interior de una habitación con el baño acristalado.

La llave será el móvil

El hotel Colón Plaza ofrece una cafetería abierta al público en la planta baja, salones y 53 habitaciones repartidas en sus tres plantas, todas ellas dobles divididas en cuatro tipos: superior, superior con vistas, junior suite y suite. Los clientes estrenarán en las próximas semanas un «novedoso sistema de apertura de las habitaciones con sus móviles».

La Acera de Recoletos suma así su segundo hotel de cuatro estrellas (Meliá Recoletos y Colón Plaza).