Muere un joven motorista de la localidad vallisoletana de Tiedra al caerse en un camino del pueblo

Muere un joven motorista de la localidad vallisoletana de Tiedra al caerse en un camino del pueblo

Un agricultor encontró a media tarde el cuerpo de Eduardo Manrique, de 24 años, tendido en una tierra a medio kilómetro del pueblo

J. Sanz
J. SANZ

El octavo accidente mortal de tráfico registrado en lo que va de año en las carreteras y calles de la provincia sacudió de lleno a la localidad de Tiedra, un municipio de apenas trescientos habitantes, en el que perdió la vida un motorista de 24 años al sufrir una caída cuando circulaba por un camino a las afueras del municipio, cerca del observatorio astronómico. Su cuerpo sin vida fue encontrado al filo de las cinco de la tarde por un agricultor que estaba trabajando con su tractor en una finca cercana y que vio la moto caída en el camino del Tallo. Así que se acercó y enseguida encontró al piloto tendido en la tierra. El fallecido era Eduardo Manrique Argüello, un joven de 24 años que vivía a caballo entre Tiedra, donde residen sus padres y familiares, y el barrio vallisoletano de ­Parquesol.

Su muerte conmocionó a una localidad en la que el joven, según destacó el alcalde, Nunilo Gato, «era muy querido, al igual que su familia, que son de aquí de toda la vida». El chico, al parecer, salió en solitario a recorrer los caminos de Tiedra en su moto y sufrió una aparatosa caída cuando se encontraba a medio kilómetro del casco urbano, en el citado camino del Tallo, que discurre en paralelo a la carretera que conduce a Villardefrades y Medina de Rioseco (VA-705), al norte de la localidad. Los agentes de la Guardia Civil investigan ahora la hora en la que se produjo el siniestro, ya que el agricultor que se encontraba en la tierra de al lado no vio la caída sino la moto ya tumbada sobre el camino. El piloto salió despedido y, según informaron fuentes de Tráfico, pudo perder el casco en el impacto.

El balance del año

8
personas han perdido la vida este año en accidentes en la provincia. Dos víctimas murieron atropelladas en Olmedo (21 de febrero) y Pesquera (14 de marzo). El 14 de abril, murió un hombre de 60 años en una colisión en Medina del Campo; el 17 de abril falleció un motorista de 28 años en Puente Duero, y el 1 de mayo murió otro motorista en Trigueros. El 11 de mayo falleció un motorista de la Guardia Civil en Megeces y ayer murió otro joven motorista (el cuarto) en Tiedra.

El testigo alertó al 112 a las 16:49 horas y los sanitarios que acudieron al lugar solo pudieron certificar la muerte del joven, cuyo cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal para la práctica de la autopsia. «Ha sido un golpe muy duro para el pueblo, ya que era un chico muy joven, dicharachero y muy querido por los vecinos», resumió el alcalde de Tiedra, quien lamentó que le había visto poco antes de la hora de comer.

Eduardo Manrique había estudiado en el Instituto Julián Marías de Parquesol, donde residía, y cursó un Módulo de Mecánica en el Cristo Rey. En los últimos meses «había trabajado en Fasa». Sus padres y su abuela residen en la localidad.

Tercera víctima de Parquesol en siniestros este mes

La casualidad y la fatalidad se han aliado este mes para teñir de luto el barrio de Parquesol, donde no solo residía habitualmente el joven de 24 años, Eduardo Manrique, que este viernes por la tarde perdió la vida al caerse con su motocicleta en un camino de Tiedra, su pueblo; sino que también ha llorado en los últimos 24 días la muerte de otro joven de 20 años, Diego, que murió al ser arrollado por un tren en el apeadero de Matapozuelos el día 1, y de un ciclista de 60 años, Julio Martín Díez, que perdió la vida el día 12 al caerse por un terraplén cuando recorría en bicicleta la popular Senda del Oso, en el término municipal de Proaza (Asturias). Los tres, Diego, Eduardo y Julio, tenían su domicilio habitual en el barrio de la capital. En el caso de Eduardo, que había estudiado en el instituto Julián Marías, «solía ir y venir de la casa de Parquesol a la de sus padres en Tiedra con mucha frecuencia», según recordaron ayer los vecinos de la localidad.