Un vallisoletano en la cresta de la ola de la superación

El surfista vallisoletano Ángel Luis Curiel, 'Curi', antes de entrar al agua en Somo. / MIRIAN CHACÓN-ICAL

Un vallisoletano con discapacidad ultima su asalto al mundial de surf adaptado en California y abre una campaña de mecenazgo para financiar su viaje y el de su ayudante

JUAN LÓPEZ-ICAL VALLADOLID

Siempre con la mirada hacia adelante, con su lento pero sólido andar, 'Curi' avanza poco a poco; hunde sus pies en la arena de la playa cántabra de Somo. Bajo el brazo, su tabla, que no es un útil cualquiera, sino que ya es parte de él. En una mano, una de sus aletas, no necesita la otra, y sujeto por un minúsculo cinto, su simbólico e identificativo casco rojo que le defiende. Ángel Luis Curiel es surfista, pero detrás posee una historia de superación. «Tengo una hemiplejia y no siento la mitad del cuerpo por un accidente que sufrí en 2012. Y el surf me da la vida», transmite, mientras calienta antes de palpar el agua salada, que le ayuda a mejorar ligeramente la movilidad, y realiza simulacros imaginando que ya se ha montado sobre la ola.

Aunque está afincado en Málaga, por ser la ciudad de la Costa del Sol un aliciente en temperatura y humedad para sus condiciones, este vallisoletano de 39 años ultima su asalto al mundial de surf adaptado, que tendrá lugar en diciembre en la playa de La Jolla, en California. Tras conseguir la marca en 2018, sólo año y medio después de comenzar a practicar este deporte, no pudo acudir al máximo torneo del planeta por falta de financiación. Más tarde, subió al segundo cajón del podio en el Campeonato de Europa en Portugal, a solo 0,66 centésimas del ganador. Y ayer sábado, se ha vuelto a ganar su plaza tras coronarse como campeón de España de Surf Adaptado, en la competición que se ha disputado en Somo, donde los jueces valoran la selección de la mejor ola, aprovechamiento máximo de la misma y finalización.

Por eso, con la idea de evitar que se repita el «mal sabor» de hace un año, recientemente abrió una campaña de mecenazgo (accesible en http://www.apontoque.com/es/proyecto/4433/a-por-el-mundial-de-surf-adaptado) para financiar su viaje al estado norteamericano y el de su ayudante, su 'caddie', una persona de apoyo que le ayuda a poder entrar en el mar y buscar la ola, y que es Miguel Sampalo, otro malagueño también vinculado a la capital del Pisuerga, «el mejor profesional que podía encontrar», y que con 'Curi' forman una simbiosis perfecta.

De momento han logrado casi 2.500 euros. Aún le restan 3.500 y algo menos de 20 días para recaudarlos. De ellos, mil euros los ha aportado una empresa de aviación en forma de patrocinio. «Confío en que la gente me pueda ayudar, porque quiero demostrar que puedo competir», sostiene.

Ángel Luis Curiel, 'Curi', a la derecha, junto a su 'caddie' Miguel antes de entrar al agua en Somo.
Ángel Luis Curiel, 'Curi', a la derecha, junto a su 'caddie' Miguel antes de entrar al agua en Somo. / M. CH.-ICAL

La historia de superación de este antiguo campeón de Europa de capoeira arranca al día siguiente de sufrir un accidente tras una zambullida en Galicia, que le dejó tetrapléjico al romper la médula de forma no completa a nivel c4 axia D, una vértebra que estalló. Pero tras un gran trabajo de rehabilitación y esfuerzo consiguió volver a ponerse de pie. Ahora, su hemiplejia le otorga una movilidad «muy limitada» de su lado derecho. Compite en la categoría S5-Asistido, lo que significa, para los no ínclitos en el tema, que requiere de alguien dentro del agua para poder remar dentro del mar y «coger» la ola. «Debido a mi movilidad reducida, sólo puedo mover correctamente el lado izquierdo de mi cuerpo. Sin ayuda, sólo daría vueltas sobre mi mismo sobre la tabla», relata entre risas.

Todo el mundo en Somo conoce a 'Curi'. Una personalidad curtida, siempre de buen humor y con la gracia por bandera, entre otros motivos, gracias al mar. Como él mismo afirma: «Me quitó mucho y ahora me lo está dando». Recuerda que cuando salió del hospital se acercó de nuevo al mar y probó esta disciplina, que le «ayuda aún más a mejorar» su estado físico.

El mar le mantiene vivo

'Curi' admite que es «raro» que un habitante de interior, procedente de las aguas del Pisuerga, se haya enamorado del surf, pero su idilio con el mar empezó hace muchos años, ya de niño, porque es un espacio donde encuentra la «paz, la libertad». «Después de estar en él todo me parece más lógico, más sencillo y más presente que nunca», murmura. 'La energía del mar me mantiene vivo' es el lema de quien mejor le conoce, su entrenador, Miguel, un profesional del surf que compite, enseña y trabaja en el sector. La frase la lleva tatuada en uno de sus pies. «Lo que tiene 'Curi' no son incapacidades. Yo digo que son capacidades diferentes y tiene que poner más de su parte, quizás, que el resto», arenga a su pupilo mientras ambos se visten con el traje de neopreno.

Sampalo admite que 'Curi' debe mejorar para poder participar con garantías en el mundial, pero releva que el vallisoletano domina a la perfección la «actitud positiva» y el «espíritu de superación». Su labor, además de ayudar al surfista, es «controlar su temperatura corporal» para evitar hipotermias. Los estudios de realización audiovisual han empujado a 'Curi' a un proyecto sobre un documental que recoja su historia.

Cada vez que entran al agua a entrenar, Miguel recorre cuatro kilómetros, según su gps, ya que siempre se ubica detrás de la tabla, le ayuda a remontar la ola y subirse en ella. No hay día en los entrenamientos de este vallisoletano, una vez que entra al agua, que no se acuerde de su duro proceso de rehabilitación en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, donde poco a poco recuperó movilidad en las extremidades y logró ponerse en pie y caminar con ayuda de bastones nueve meses después del infortunio.

Siete años después de aquel fatídico encuentro golpe, su cuerpo ha mejorado notablemente desde que practica surf. La idea de participar en el Mundial ha permitido que su estado físico «sea cada vez más estable de lo esperado a estas alturas de la lesión medular», por lo que intenta mostrar a muchas otras personas con discapacidad que todo es posible, en un trabajo conjunto con la Federación y la Escuela Cántabra de Surf, que le dan su apoyo «para poder trabajar para la inclusión en este deporte».

«Mis ganas de participar en este mundial están motivadas por demostrar a todas las personas que me han apoyado que puedo conseguirlo, que puedo llegar allí donde sus esfuerzos han querido llevarme», enuncia 'Curi' quien hace un llamamiento a la sociedad para respaldar su proyecto, porque el trabajo «constante va a tener sus frutos en una sonrisa enorme y mucho cariño dedicado a ellos».