Este es el cartel de las fiestas de la Plaza Mayor: un pavo real con pañuelo y recuerdo a los años 30

El autor del cartel, la concejala de Cultura, representantes de la hostelería y los grupos Hijos del tercer acorde y Sharon Bates, junto con el cartel de las fiestas de la Virgen de San Lorenzo. / Óscar Blanco

Víctor Vela
VÍCTOR VELAValladolid

Las fiestas de Valladolid ya tienen su cartel anunciador. El Ayuntamiento ha desvelado esta mañana la imagen que acompañará a las fiestas de la Virgen de San Lorenzo (del 6 al 15 de septiembre) y que será portada del programa de las fiestas, que, durante las próximas semanas, se buzoneará por la ciudad.

El cartel, seleccionado entre las 66 propuestas presentadas al concurso y ganador de los 1.500 euros de premio, es obra de Alberto Sobrino, artista formado en la Escuela de Artes y Oficios de Valladolid y que ha trabajado para firmas e instituciones como Imaginarium, Kells, Collegue e Ideotur, entre otras, y para editoriales como Eolas y Casals.

«He elegido un pavo real porque es una imagen de Valladolid. Es algo que llama mucho la atención a los turistas y visitantes que llegan a la ciudad y para nosotros es una marca», explica Sobrino. «Pensé que tenía que centrarme en algo que identificara a Valladolid y lo primero que se me vino a al cabeza fueron los pavos reales del Campo Grande y La Sepia. Al final lo pensé y dije: mejor un pavo real», bromea.

Alberto Sobrino, autor del cartel de las fiestas de este año, con la concejala de Cultura, Ana Redondo.
Alberto Sobrino, autor del cartel de las fiestas de este año, con la concejala de Cultura, Ana Redondo. / ÓSCAR BLANCO

Explica que ha querido hacer un cartel sencillo, con «economía de colores, porque así es más fácil de recordar. Me gustaría que, con el tiempo, la gente se acordara de este cartel como el del pavo real con pañuelo». Asegura que ha querido diseñar una imagen «añeja, en línea con la cartelería de los años 30 y 40, un cartel sencillo y con un importante golpe de luz».

Pero, asegura, también quiere contribuir al sentimiento de orgullo de los pucelanos en torno a uno de sus símbolos. «Me gusta pensar que si alguien de fuera lo ve, se pregunte qué hace un pavo real en el cartel de las fiestas de Valladolid. Porque para nosotros es algo muy arraigado y si alguien de Cuenca lo ve, tal vez se pregunte: ¿por qué un pavo?». Pues porque eso, concluye, es marca de Valladolid.