Encuentran a una mujer de 83 años muerta en su domicilio de Pajarillos, en Valladolid

Imagen de la calle Tórtola y del coche de Policía. / Óscar Blanco

La anciana fue hallada en la cama por la policía municipal, quien avisó a los bomberos para poder trasladar el cuerpo fuera del edificio

IRIS SÁNCHEZ SOBRADILLOValladolid

Una mujer de 83 años fue encontrada este miércoles sin vida en su domicilio de Pajarillos, al parecer por causas naturales. Fue hallada en la cama esa misma mañana debido a que un vecino, preocupado por la desaparición repentina de la anciana durante «un par de días», alertó a la Policía. Cuando la Policía Municipal llegó al edificio de la fallecida, en la calle Tórtola, tuvo que dar un aviso a los Bomberos para que estos pudiesen trasladar el cuerpo de la víctima al exterior a través de la ventana y por medio de una grúa.

La mujer, que vivía sola en su casa, padecía de diabetes y se había caído dos veces al hacer la compra en el supermercado, según apuntaban vecinos de su mismo edificio.

Asimismo, las personas de las tiendas cercanas a la vivienda señalaban que desde las primeras horas de la mañana se venían produciendo distintas maniobras por parte de los Bomberos, pero el vecindario no tenía consciencia de lo que estaba ocurriendo. Hace tan solo cuatro meses, tres ancianos murieron en las mismas circunstancias que la vecina de Pajarillos. Uno de ellos también fallecía en este barrio, concretamente en la calle Faisán.

El punto común que tienen estos fallecimientos es la soledad, pues ninguno de los cuatro compartían vivienda con nadie más y, por lo tanto, no tenían a un familiar o amigo próximo que pudiese avisar de su muerte.

Cada vez es más habitual que este tipo de situación ocurra. Sin embargo, no solo se debe pensar que la soledad es la realidad de una persona que no goza de compañía, sino que también se debe pensar en la soledad emocional que se da en aquellas personas que sienten una falta de relaciones significativas. Valladolid se caracteriza por contar con una población envejecida, de hecho, 23.802 personas tienen más de 80 años. En algunos barrios con una concentración importante. Pajarillos, donde residía la fallecida ayer, cuenta con 1.279 octogenarios o más mayores. En Delicias y Las Viudas residen 3.161 mayores de 80, y en Rondilla y Santa Clara, 2.302. Como curiosidad, 142 vallisoletanos han superado el siglo de vida. Esto hace que sea cada vez más frecuente, tanto para policías como bomberos y servicios sanitarios, recoger a las personas mayores que fallecen en la soledad de sus viviendas.

Aunque la soledad está presente en todas las edades, según el informe 'Soledad y riesgo de aislamiento social en las personas mayores' de la Fundación Obra Social La Caixa, hay un aumento de esta a medida que se cumplen años. Asimismo, quienes más posibilidades tienen de sufrir un mayor riesgo de lo que se podría denominar la 'enfermedad invisible' son aquellas personas que tienen un nivel educativo más bajo y, por tanto, sufren un riesgo aún mayor de quedarse al margen de la sociedad.

Otro de los puntos que más destacan en las personas mayores de 65 años es la pérdida de la red de amistades. Cuando se llega a esa franja de edad, el informe indica que un 27,7% de los individuos rompen con sus amistades de toda la vida ya que, de repente, comienzan a verse menos. Este dato aún es peor cuando se alcanzan los 80 años (45,5%). No obstante, la red familiar es más rígida y no tiende a distenderse de esta manera. Fortalecer las relaciones sociales con los allegados es uno de los puntos sobre los que más se debe de incidir, así como intentar realizar actividades que se alejen de la zona de confort y permitan conectarse con el entorno.