La plaza de toros más antigua de Castilla y León busca nuevos usos para sobrevivir

Manuel Lozano, en la redacción de El Norte. /Antonio Tanarro
Manuel Lozano, en la redacción de El Norte. / Antonio Tanarro

Manuel Lozano apunta que la construcción de la futura Casa de los Reyes permitiría celebrar bodas, como en Las Ventas o La Maestranza

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

La sentencia de 2006, que reconoce la existencia del pabellón anexo que hubo en la entrada principal de la plaza de toros y que los propietarios denominan Casa de Reyes, ha supuesto el inicio de la reclamación de la propiedad de esta parcela, contigua al coso y con una extensión mayor de la que se presumía tras la realización del estudio arqueológico que finalizó hace diez días. Los actuales propietarios, entre los que tiene la mayoría Manuel Lozano, parten de aquella sentencia y de la posibilidad de volver a edificarlo que concede el Plan General de Ordenación urbana al haber existido la construcción para pensar en la futura explotación de las instalaciones, que podrían alquilar «a un industrial del ramo de hostelería». Sería una manera de rentabilizar una instalación deficitaria hoy por hoy, que Lozano considera idónea, además de para espectáculos taurinos, para conciertos y otras actividades.

Milagros de Andrés, letrada que representa los intereses de Lozano, confirma que el informe arqueológico encargado por el Ayuntamiento para el deslinde administrativo está terminado. Aún no se lo han trasladado para que sea posible definir por completo los límites de la propiedad y proceder a amojonar la finca situada en esta zona, que fue urbanizada cuando todavía su denominación era Sector 1-Plaza de Toros. Por lo que se ha visto durante las catas arqueológicas, la traza del pabellón entra en la vía que discurre en paralelo a la plaza. De hecho, los restos de los muros encontrados delimitan un edificio «incluso superior a los que nosotros preveíamos», detalla la abogada, y esa superficie será objeto de la negociación con los responsables municipales para tratar de alcanzar un acuerdo. «Estamos pendientes de que finalice el procedimiento, ahora hay que amojonar, pero el plano definitivo está hecho y tenemos que ver cuáles son las expectativas de la propiedad, qué es lo que les dejarían hacer, qué superficie y qué volumen, y en función de todo eso ver cómo se desarrollará», apunta De Andrés.

Manuel Lozano posee en la actualidad el 72,5% de la propiedad de la plaza de toros (el 22,5% restante está en manos de la familia de Antonio Muñoz-Perea) y su pretensión es que, una vez reedificada la Casa de Reyes pueda destinarse a servicios, complementarios o independientes de la actividad de la plaza. «Es una idea factible. Podemos hacer bodas, como se han celebrado en la plaza de toros de Madrid o en la Maestranza de Sevilla, un restaurante… pero antes tenemos que ver qué posibilidades hay, qué nos dejan hacer», comenta el empresario.

Después, al final de un proceso que, como apuntó hace unos días el concejal de Urbanismo, requerirá probablemente una «pequeña» modificación del Plan General de Ordenación Urbana, los propietarios estarían en disposición de solicitar los permisos para reconstruir el pabellón anejo a la plaza de toros. Tratarían de alquilarlo, pero su idea es contar con algún compromiso de algún industrial de hostelería para que el edificio tenga el uso definido y garantizada la explotación incluso antes de que empezaran a construirlo. «Y de la misma forma que alquilamos la plaza para los toros, alquilárselo a él para lo que crea conveniente», indica Lozano.

También conciertos

Hoy por hoy, la plaza de toros de Segovia no es rentable. La taquilla del único espectáculo taurino del año, el de las fechas cercanas a San Pedro, apenas llega para hacer frente a los gastos de mantenimiento. Y el elevado coste de una corrida de toros es un riesgo que no parecen dispuestos a asumir los empresarios. Aunque Lozano y su abogada indican que las instalaciones están disponibles para que otros empresarios o el Ayuntamiento puedan organizar conciertos y otros eventos, para los que el verano es la temporada idónea. Recalcan que en Segovia no hay ningún recinto con estas características y de esta capacidad, y mencionan que si el Ayuntamiento colaborase de alguna forma podrían organizarse «conciertos como el de Serrat hace una semana en la plaza de toros de Toledo, al que acudieron 6.000 personas. Allí no paran, hay circo, gladiadores, van a ir Amaral y Bisbal... pero el Ayuntamiento colabora en todo». De momento, los propietarios de la plaza de toros más antigua de Castilla y León apelan a la colaboración municipal para dar salida al proyecto para reconstruir la edificación que hubo en la entrada y que denominan Casa de Reyes. La escasa documentación gráfica que se conserva tiene más de cien años, pero el edificio (del que quedan en pie dos estrechos pabellones) se ve, y la propiedad tiene a su favor una sentencia que declara su derecho a recuperar la titularidad del suelo a la que debe renunciar el Ayuntamiento.

Ahora es cuestión de tiempo y de voluntad. De negociar, en suma.

 

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