El Museo de Orfebrería lanza en el Palacio Episcopal el proyecto Segovia Sacra

Mariano Casas (i) y Miguel Ángel Barbado, en una de las salas del Museo de Orfebrería. /Antonio Tanarro
Mariano Casas (i) y Miguel Ángel Barbado, en una de las salas del Museo de Orfebrería. / Antonio Tanarro

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

Sorprende nada más subir por la espléndida escalinata palaciega, que se abre a la tienda de objetos y recuerdos, la entrada a las salas del Museo de Orfebrería, que devuelve la vida y el arte al Palacio Episcopal de Segovia catorce años después (salvo algún breve paréntesis) de su cierre casi total. El panel de esta primera sala advierte con el título de 'Kerigma' de que lo que se verá a continuación es el mensaje de Cristo, y después, una sala tras otra, el nuevo centro expositivo, parte esencial y consustancial del proyecto Segovia Sacra, enseña y custodia el rico patrimonio litúrgico. El Museo de Orfebrería, inaugurado este sábado por el obispo César Franco y con la asistencia del director general de Patrimonio Cultural de la Junta, Enrique Saiz, la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, y representantes de otras instituciones es ya una realidad. Y una oportunidad de atraer el flujo turístico a este lado norte del recinto amurallado porque el centro, continente y contenido, es espléndido.

Casi dos años de trabajo, dedicados a renovar el edificio del Palacio Episcopal de la plaza de San Esteban (las cubiertas, por completo, y también muros, suelos e instalaciones) y a instalar el nuevo espacio expositivo, han dado el resultado que se buscaba, un nuevo centro para la difusión de la cultura y el patrimonio, también con un fin catequético. El Museo de Orfebrería Splendor Fidei ocupa ocho amplias salas de la planta superior del edificio palaciego, acondicionadas para presentar una parte de la colección de piezas litúrgicas del Obispado, recogidas en toda la Diócesis, y otras obras de arte asociadas al culto.

El Obispado ha invertido alrededor de un millón de euros con la ayuda de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta y de la Fundación Las Edades del Hombre. La empresa artiSplendore, que gestionará el espacio, ha dedicado otros 600.000 euros para acondicionar las salas y dejar preparado el museo para la visita, con audioguías incluidas en seis idiomas, e incluso con una versión para niños. El Palacio Episcopal también abre de forma simultánea una cafetería y (más adelante) un restaurante y entre el museo y el establecimiento hostelero crea 25 puestos de trabajo.

Tres pulseras para visitar siete espacios desde cinco euros

El proyecto Segovia Sacra que gestiona la empresa artiSplendore organiza las visitas culturales al Museo de Orfebrería del Palacio Episcopal y ofrece la posibilidad de escuchar las explicaciones en seis idiomas: español, inglés, francés, italiano, alemán y portugués. Pero, además, el director de negocios de la empresa, Francisco Moya, destacó que el proyecto es ambicioso y combina varias opciones para visitar tanto el Palacio Episcopal como otros seis espacios mediante la comercialización de varias pulseras, con un precio que, en el recorrido más completo, cuesta solo 7,50 euros, aunque el paquete básico es de solo cinco. Las opciones son visitar el nuevo museo y también la Catedral y la sala Bajo Claustro, la torre (con el precio completo de 10 euros), además de cuatro de las iglesias románicas más representativas: San Miguel, San Millán, San Martín y la de los Santos Justo y Pastor.

Miguel Ángel Barbado, delegado diocesano de Patrimonio, recordó al presentar el centro que el edificio, cerrado casi todo el tiempo desde que el Obispado se trasladó a la calle del Seminario en 2005, acoge ahora un museo «único» para presentar y preservar obras de orfebrería de un valor incalculable que en muchos casos estaban desperdigadas por los pueblos y con un riesgo evidente de que desaparecieran. Custodias, cálices o navetas, por ejemplo, que habían sido depositadas para su guarda en casas particulares, de alcaldes y concejales, y con el tiempo las familias creían que eran de su propiedad.

Del guión y el recorrido que articula la muestra en torno al patio central del palacio se ha encargado el historiador Mariano Casas, de la Universidad de Salamanca. Ha seguido las directrices de la Diócesis para que, como indicó Barbado, el museo «no fuera un almacén».

Por eso una preciosa figurita de alabastro, un 'San Mateo' tallado por Sebastián de Almonacid en el siglo XV, es la primera que se ve al entrar, al lado de dos esculturas de mayor tamaño, una Virgen de la Anunciación (anónima, del siglo XIII) y un Arcángel San Gabriel (siglo XVIII), ambos de la colección del Palacio Episcopal, junto al cuadro de 'La Sagrada Familia con San Juan' (s.XVI) de la colección de artiSplendore.

Después, a medida que se recorren las salas, cobra dimensión el mensaje de cada una de ellas, 'In hoc signum', con ejemplos de cruces procesionales como las realizadas en el siglo XVI el platero Antonio de Oquendo, una en plata sobredorada procedente de la iglesia de San Miguel y otras de la Colegiata de la Santísima Trinidad del Real Sitio de San Ildefonso.

Audioguías para niños

Y no solo admite la contemplación este museo, pues todo está explicado con medios audiovisuales, con los vídeos que muestran el trabajo y las técnicas de los orfebres (un oficio al servicio del altar) y con las audioguías, disponibles en seis idiomas (del español al portugués) y con una versión para niños preparada por artiSplendore.

Luego, la sala 'Credo' presenta un cuadro del XVII con la Alegoría de la Iglesia, «riquísimo desde el punto de vista semántico», señaló Casas, y tres lienzos de los evangelistas de Federico Bencovich, del siglo XVIII, para dar paso a la sala contigua, dedicada a los apóstoles y con piezas de plata y bronce, entre ellas una que representa una curiosidad histórica: el acetre de bronce y cobre que regaló el comunero Juan Bravo en el siglo XV a la parroquia de El Salvador.

Sigue la sala 'Memento', con dos lienzos de gran formato, uno con el episodio del regreso del hijo pródigo y otro con la pecadora arrepentida, para mostrar al lado las imágenes de La Magdalena y las del retablo plateresco de Santa Marta del siglo XVI.

El recorrido se completa con la sala 'In cordere ecclessiae', donde está 'La Ascensión', una tabla del siglo XV del Maestro de los Claveles y el inicio del recorrido por predelas de retablos y las vitrinas que contienen una casulla bordada con paja, moldes de hostias y cacillos de vinar, elementos del altar, sacras con la fórmula de la consagración, atriles, cajitas hostiarias, una colección magnífica de cálices y copones del siglo XVI al XIX, vinajeras, punzones del maestro de ceremonias, arquetas de eucaristía, campanillas, incensarios barrocos y tardogóticos... y custodias de las más diversas tipologías, como la procedente del Seminario realizada en el siglo XVII por Antonio Salbán, la anónima de la Granja del XVIII o la de Torreiglesias, confeccionada con coral; además de la rica Corona de la Virgen de la Fuencisla (de oro y platino, del siglo XVII) y una vistosa obra contemporánea de Aniceto marinas realizada en bronce y plata, hasta concluir, casi en la salida, con la pequeña imagen de Nuestra Señora de las Aguas, que se veneraba en el desaparecido monasterio de Santa María de los Huertos.

En definitiva, el Museo de Orfebrería presenta 185 obras de arte asociadas a la liturgia, y de ellas son 120 de orfebrería que están distribuidas en sus ocho salas. Pero el recorrido no termina en estas. La parte final, para enfilar la salida, permite visitar la parte noble del Palacio Episcopal, las siete estancias donde vivieron los obispos de Segovia: la antesala, el salón del trono, el despacho del nuncio, la sala de estar, el despacho y el dormitorio del prelado (con sus zapatillas al pie de la cama) o el salón de recibir.