El Ayuntamiento de Cuéllar renuncia a la adquisición del convento de la Trinidad

Antiguo convento de los Trinitarios. /M. Rico
Antiguo convento de los Trinitarios. / M. Rico

El PSOE ya había mostrado su negativa sobre esta compra y empleará el dinero presupuestado para ello en otras inversiones

MÓNICA RICOCuéllar

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Cuéllar ha dicho definitivamente 'adiós' a la adquisición del antiguo convento de Los Trinitarios. El PSOE ya había mostrado anteriormente su negativa a esta compra, propuesta por el anterior gobierno del Partido Popular, que incluso incluyó una partida de 45.000 euros en los presupuestos municipales de este 2019, para su compra.

Las negociaciones comenzaron el año pasado y se estudiaba la posibilidad de adquirir el inmueble con un importe en metálico y una permuta de terrenos, por lo que se decidió consignar una partida para que el edificio pasase a ser propiedad municipal. Sin embargo, no se llegó a firmar ningún documento, por lo que el actual equipo de gobierno ha continuado con su negativa a esta adquisición y ha destinado el importe presupuestario a distintas inversiones.

De hecho, el PSOE presentó una enmienda a los presupuestos, apuntando que esta inversión planteada por el Partido Popular no era prioritaria y sí «tremendamente costosa». Entonces señalaban que destinar 45.000 euros de dinero público y parcelas de titularidad municipal para la compra de Trinitarios era «inasumible» de la forma planteada por el anterior equipo de gobierno. A su juicio, el espacio se incluiría en la «larga lista de inmuebles municipales en mal estado».

El inmueble se encuentra en un estado importante de deterioro, y, a juicio del anterior equipo de gobierno, requiere medidas urgentes para no dejarlo caer. Por eso apostaba por su compra, porque «el desembolso que realizarían las arcas municipales es pequeño respecto al coste real del edificio», que llegó a encontrarse a la venta en un portal inmobiliario por 1,2 millones de euros.

El antiguo convento de los Trinitarios fue edificado en el siglo XVI como ampliación de una ermita de estilo mudéjar y convertido a principios del siglo pasado en una vivienda de tres plantas. Cuenta con unos 500 metros cuadrados en planta rectangular, ocho dormitorios, dos baños y dos aseos en planta superior. A todo ello se suma una gran zona exterior, de casi 3.000 metros cuadrados.

Modificaciones

Así, con esa partida de 45.000 euros en el presupuesto municipal, el Ayuntamiento ha realizado varias modificaciones presupuestarias, con el fin de destinar ese importe a distintas inversiones. Una de las modificaciones consistía en crear consignación presupuestaria para la adquisición de contenedores por valor de 3.500 euros, obras en el punto limpio por un importe de 5.000 euros, equipamiento para la Policía Local (incluye adquisición de chalecos antibalas) por 6.100 euros, y el proyecto básico y de ejecución para la reforma de la plaza El Campo, con un importe de 60.000 euros, aunque incluye una subvención de la Junta de Castilla y León.

Así, el importe total de la modificación ascendió a 74.600 euros que se financian con la baja en partidas de gastos de adquisición de parquímetros, que se disminuye, al igual que la destinada a la compra de las viviendas de Trinitarios, además de la subvención del gobierno regional.

Por otra parte, en el último pleno también se aprobó una modificación por suplemento de crédito en el que se aumenta la partida para las mejoras en la nave de servicios municipales, cuya financiación se realiza con baja de la aplicación de la adquisición de viviendas en Trinitarios.

El Partido Popular votó en contra de ambas modificaciones. La portavoz del grupo, Nuria Fernández, apuntó que su negativa no es por los gastos o las obras a realizar, sino por la aplicación de crédito de la que se detrae el dinero, es decir, la partida destinada a la adquisición del antiguo convento de la Trinidad.

Fernández recordó que es un edificio del siglo XIII y «una de las joyas más importantes» del patrimonio cuellarano y que los Ayuntamientos a través del PGOU (Plan General de Ordenación Urbana) tienen obligaciones y la responsabilidad de mantener este tipo de monumentos. Asimismo apuntó que con su compra el Ayuntamiento sería propietario de 3.500 metros cuadrados en el centro de la localidad, puesto que la venta era del edificio y toda la finca anexa.

El alcalde, Carlos Fraile, recordó que la compra no suponía únicamente el importe de 45.000 euros, sino que las negociaciones con los propietarios también incluían hasta 250.000 euros en parcelas en la zona de Las Canteras, en el barrio de San Gil.