Atrapada en Bruselas la expedición del grupo teatral de Fuentepelayo

Foto de familia en la Grand Place de Bruselas del grupo de teatro de Fuentepelayo, durante este viaje. /Juan Cruz Serrano
Foto de familia en la Grand Place de Bruselas del grupo de teatro de Fuentepelayo, durante este viaje. / Juan Cruz Serrano

La huelga en el aeropuerto belga ha ocasionado «graves trastornos» al grupo, lamenta el director, Juan Cruz Serrano

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

El viaje a Bélgica del Taller de Teatro de Fuentepelayo va a alargarse más de lo previsto y deseado. Una inoportuna huelga de personal del aeropuerto de Bruselas ha dejado en tierra a miles de pasajeros. Entre los damnificados, los veintisiete componentes de la expedición segoviana, que tenían que estar este lunes ya en sus puestos de trabajo, en su camión de transportista para llevar la mercancía al destino o en las clases.

El director del grupo, Juan Cruz Serrano, llama la atención de «grave trastorno» que está provocando el contratiempo. «Es un grupo muy heterogéneo, con universitarios que tenían que estar examinándose y no van a poder hacerlo, o trabajadores que tenían que estar en sus puestos», explica el desaguisado. El hecho de que el problema les haya sobrevenido el fin de semana ha complicado aún más la peripecia, porque algunos de los afectados no han podido ponerse en contacto con los jefes de donde trabajan hasta hoy, relata el portavoz.

Serrano cruza los dedos y toca madera para que este martes ya puedan emprender el viaje de vuelta a sus hogares. La solución que les han dado y que han considerado más adecuada para mantenerse juntos es la de un vuelo este martes a Londres a las 21 horas y, desde allí, enlazar con otro a Madrid.

«Preocupación y nervios»

«Ha habido preocupación y nervios» entre los integrantes del grupo, admite el director, sobre todo desde que al mediodía del sábado supieron que iba a ser imposible retornar a tiempo a sus hogares por culpa de la dichosa huelga. Serrano subraya que ha habido 175 vuelos suspendidos en el aeropuerto de Bruselas, y uno de ellos es el que les tenía que haber llevado a Madrid este domingo.

«Económicamente y moralmente estamos fastidiados», agrega el responsable del grupo de Fuentepelayo. Y es que había componentes de la delegación que llevaban el dinero justo, sobre todo los más jóvenes, para gastar durante los tres días de viaje programados, en ,los que además de Bruselas, han visitado Brujas y Gante.

«Algunos llevaban el dinero o la medicación ajustados para los tres de viaje» juan cruz serrano, grupo de teatro de fuentepelayo

Otros también tenían la medicación ajustada a la duración de la excursión. Juan Cruz Serrano subraya que han tenido que ingeniárselas «con imaginación, buena voluntad y esfuerzo» para solventar estos imprevistos. Por ejemplo, acudiendo a las farmacias de guardia y pagando por el medicamento de turno aunque fuera sin receta.

También ha sido «rocambolesco» apañárselas para las comidas y el hecho de buscar y encontrar alojamiento en Bruselas para dos días más de estancia para los veintisiete componentes de la delegación segoviana, porque no era cuestión de disgregar la excursión. El portavoz intenta ver el vaso medio lleno de la experiencia. «Esto nos ha dado madurez para mejorar como grupo y hemos demostrado una fuerte solidaridad para solventar los inconvenientes».

«Nos ha dado madurez y hemos solventado los problemas con imaginación y esfuerzo» juan cruz serrano, grupo de teatro de fuentepelayo

El contacto con las familias a través del móvil les ha ayudado a sobrellevar los mejor posible el mal trago. Serrano confía en que las empresas o los profesores sean comprensivos con la situación que les ha tocado vivir a sus compañeros. Transcurridas varias horas del cambio obligado de planes, y ya acoplados en el hotel, el grupo se ha ido animando poco a poco «haciendo piña».

Reclamación a Iberia

El responsable del grupo de Fuentepelayo se queja de la gestión de Iberia, que «nos ha dejado desamparados». Juan Cruz Serrano expone que solo les dieron la opción de embarcar con otra compañía. «Era desesperante», asegura al revelar las opciones que les ofrecieron, como la de viajar en autobús hasta Madrid, veintitrés horas de carretera. Otra era hacer un circuito desde Colonia a Frankfurt... Demasiada vuelta, pensaron, además de que no les vendían veintisiete billetes de una vez.

Juan Cruz Serrano anticipa la intención de presentar veintisiete reclamaciones individuales, una por cada afectado. Lo hablarán y tramitarán en cuanto les sea posible, a sabiendas de que los trámites son procelosos.