FÚTBOL - Tercera División

Unionistas golea al Becerril y ya es campeón de Tercera División

Los jugadores de Unionistas celebran el título en Becerril. /ANTONIO QUINTERO
Los jugadores de Unionistas celebran el título en Becerril. / ANTONIO QUINTERO

Exhibición del equipo de Astu en el aplazado de la jornada 32 en Becerril para refrendar el título, las ventajas en el play-off y su primera Copa del Rey

Álvaro Muñoz
ÁLVARO MUÑOZBecerril de Campos

Otro paso para la historia en Unionistas de Salamanca en su corta pero cada vez más exitosa existencia. Tras ascender a Regional de Aficionados en su primera temporada compitiendo, a Tercera en la segunda, y de jugar el play-off de ascenso a Segunda B la pasada campaña, esta tarde se ha proclamado campeón del grupo VIII de la Tercera División al golear a domicilio al Becerril (1-5) en el encuentro aplazado de la 32ª jornada del campeonato de Liga. Así, a falta de dos jornadas para la conclusión de la fase regular, el equipo de Astu ya tiene garantizada su presencia en la primera eliminatoria ante un campeón de otro grupo en la que gane subirá direcamente a Segunda B, mientras que si cae tendrá que superar dos eliminatorias posteriores -y siempre con el partido de vuelta en casa-. Además ya tiene también seguro participar en la próxima edición de la Copa del Rey por primera vez en su historia.

Ahora el equipo de Astu tiene dos jornadas por delante para preparar la fase de ascenso, repartiendo minutos entre los jugadores menos castigados para llegar a esa primera eliminatoria en plenitud de condiciones ante otro campeón.

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La de esta tarde además ha sido una fiesta completa porque Unionistas ha estado arropado en tierras palentinas por más de 500 seguidores en el campo Mariano Haro por lo que ha podido festejar con parte de sus incondicionales este histórico primer puesto ya garantizado.

Espoleados por su afición, Unionistas saltó más enchufado al terreno de juego y en el minuto 3 ya dominaban en el marcador. Un centro medido de Jorge Alonso es rematado al fondo de la red por Diego Abad, una de las novedades en el once de Astu. Y es que en tan solo tres minutos, todos los presentes en el campo se dieron cuenta de la diferencia de calidad. Acto seguido, en la siguiente jugada vino la sentencia del encuentro, gracias a un golazo de falta de David Gallego, en el que Ortega tan solo pudo acompañar la pelota con la mirada. Habían transcurrido tan solo ocho minutos de juego, y los visitantes empezaban a entonar cánticos de 'campeones, campeones'. El partido estaba sentenciado y aún quedaba un suplicio para el equipo de Víctor Cano, que veía cómo le crecían los enanos con la lesión de Fran en el inicio del encuentro.

A pesar de ir con una ventaja holgada en el marcador, Unionistas no levantó el pie del acelerador. Dominaba el encuentro en todas las líneas y al Becerril les costaba dar dos pases seguidos. Cada jugada era sinónimo de peligro y los jugadores morados se dedican a que el resultado no aumentara. Las ocasiones no cesaban y la labor de Varo y Sierra, inconmensurables en defensa, salvaban los muebles para los palentinos, hasta que en el minuto 27 Jorge Alonso empalaba un córner, en lo que fue otro golazo. Calidad para los salmantinos y sufrimiento para los palentinos.

A partir de ese momento, el ritmo de los charros cesó y el Becerril se empezó a encontrar más cómodo en el encuentro. En uno de esos tímidos ataques, el polivalente Kike marró la ocasión más clara del Becerril, que tuvo la oportunidad de recortar distancias antes del descanso.

Con una fiesta en la grada, empezó la segunda parte. Unionistas controlaba el encuentro a su antojo y el Becerril, a su pesar, se conformaba con este resultado. Las ocasiones se daban en las dos áreas, el Becerril se desperezaba y los salmantinos ya pensaban en celebrar el título de campeón de grupo. Entre estas, Rodri, Eslava y Carlos López tenían oportunidades para ampliar la ventaja, que no fructificaron en el resultado final. Cuando el partido agonizaba y ambos conjuntos pensaban ya en el final del encuentro, Kevin se lesionaba y obligaba a jugar a su equipo con uno menos. A partir de ese momento, la afición charra animaba al Becerril con cánticos que deseaban la mejor de la suerte a los palentinos para conseguir la permanencia. Incluso los más de 550 aficionados charros que se acercaron hasta Becerril celebraron el gol de Crespo, que redujo distancias a falta de 7 minutos para el final. Pero acto seguido, Isaac Manjón, que había entrado en la segunda parte cerró el resultado con un merecido uno a cinco.

Tras el pitido final, el Mariano Haro se convirtió en una fiesta para los salmantinos, que afrontarán ahora el tramo importante de la temporada con el 'play-off' de ascenso a Segunda B .

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