BALONCESTO - LEB Plata

El Quesería La Antigua Tormes, condenado a cerrar la clasificación tras perder de nuevo fuera (87-77)

Una acción del partido ante La Roda en Salamanca. /Manuel Laya
Una acción del partido ante La Roda en Salamanca. / Manuel Laya

El conjunto charro, incapaz de ganar a domicilio en toda la temporada, fue a remolque desde el principio

OPTALa Roda (Albacete)

El Quesería La Antigua Tormes terminará la temporada de la peor manera, condenado a la última posición tras caer en el duelo de la zona baja ante La Roda. El conjunto charro, incapaz de ganar a domicilio en toda la temporada, fue a remolque desde el principio y no pudo plantar cara a un bloque manchego mucho más acertado en ataque (87-77).

El conjunto salmantino comenzó el choque cargando su ofensiva sobre su juego interior. Pese a no conseguir anotar en las acciones de los postes, sí consiguió tiros cómodos que no eran capaces de anotar. Por su parte, el conjunto local, mediante transiciones rápidas, anotó con facilidad, aprovechando la movilidad de sus interiores. Sin embargo, la intimidación de Osas Ehigitor conseguía frenar a los manchegos en sus intentos por romper el partido. No obstante, cuando el poste sevillano se marchó al banquillo, los jugadores de La Roda aprovecharon para endosar un parcial de 8-0 que echaba por tierra las esperanzas de los salmantinos (25-19).

En el segundo cuarto, la imagen del CB Tormes no mejoró. A la falta de acierto exterior se le unieron las pérdidas de balón, que se transformaban en canastas fáciles de un bando local mucho más cómodo sobre la pista. El conjunto charro sobrevivió gracias a los triples de Jacob Round y al juego que Casey Jones conseguía a partir del uno para uno. Por su parte, el conjunto manchego continuaba jugando con ritmo altísimo y aprovechaba la movilidad de su juego interior para anotar con facilidad. Al descanso, Quesería La Antigua CB Tormes perdía por 20 puntos de diferencia (50-30) y con la sensación de estar fuera del partido.

Tras la reanudación, el bloque salmantino mejoró las sensaciones en su juego, pero continuó sin acertar desde la larga distancia, dejando a Osas Ehigitor como máximo exponente en ataque. Por su parte, el conjunto locatario bajaba en su nivel de acierto a canasta gracias al incremento de intensidad en la defensa del CB Tormes. Con este esfuerzo, el equipo charro conseguía volver a meterse en el partido y bajaba la diferencia al término de este periodo situando el marcador en 61-46.

Dos canastas en los primeros compases del último cuarto de Casey Jones situaron la diferencia en 10 puntos, forzando al preparador local a solicitar tiempo muerto. Esta reacción salmantina fue rápidamente contestada por parte de los anfitriones con un parcial de 9-2 que volvía a situar la diferencia en 17 puntos. A partir de este momento, ambos bandos anotaban con facilidad, manteniéndose la ventaja local en torno a los 15 puntos. En los compases finales, el conjunto salmantino consiguió anotar con fluidez desde la larga distancia, reduciendo la diferencia en el marcador hasta el 87-77 final.