«Estamos un poco consternados y perdemos la esperanza de que la situación se arregle»

Adolfo y Coral, los hijos de la pareja, en la vivienda donde llevan desde noviembre sin suministros. /WORD
Adolfo y Coral, los hijos de la pareja, en la vivienda donde llevan desde noviembre sin suministros. / WORD

La familia a la que se paró el desahucio ha intentado durante estos días que se le oferte una casa más cercana a Salamanca, sin renunciar a la de Villavieja

ROSA M. GARCÍA / WORDSALAMANCA

Desesperados. Así se mostraban ayer Adolfo F. B. y Cristina de la Rosa, la pareja con dos hijos pequeños a los que hace casi un mes se les paralizó el desahucio y a la que posteriormente, el 24 de junio, se les ofertó una vivienda de alquiler social en la localidad de Villavieja de Yeltes. Y es que, durante los últimos días, han estado contactando con distintas administraciones para ver si podían contar con una casa en un lugar más cercano a su municipio, Salamanca. Villavieja está a más de 80 kilómetros de la ciudad y no comprenden que sea en un lugar tan alejado, por sus hijos, ya que, entre otras cosas, aseguran que si aquí es difícil que encuentren trabajo, allí va a ser imposible.

Quieren dejar claro que ellos no renuncian a esa vivienda ofertada, pero que «lo justo» sería proporcionarles una más cercana. Por eso y mientras esperan la llegada de una respuesta del Ayuntamiento de Salamanca y de la Junta, el pasado martes presentaron un escrito dirigido a Fomento de Salamanca, para que se aplazara la firma del contrato de dicha vivienda de Villavieja, prevista para ayer. También han solicitado al Juzgado de Primera Instancia número 2 de Salamanca que posponga la fecha en la que tienen que abandonar la vivienda en la que residen actualmente y que en principio estaba prevista para mañana, día 5. No saben lo que decidirá el juez y cuándo tendrán que marcharse de la casa, porque no han recibido hasta el momento ninguna notificación al respecto.

Aunque ya no tienen muchas esperanzas, confían en que la respuesta del delegado territorial de la Junta llegue pronto. Hace unos días recibieron una carta de la Presidencia de la Junta en la que, según consta en la misma, les comunican que desde el pasado día 27 se ha puesto en conocimiento del delegado su situación; una situación que los afectados dieron a conocer al Gobierno regional, así como a numerosas administraciones, a través de los escritos presentados para pedir una solución a su situación.

También muestran confianza en que la concejala de Familia del Ayuntamiento de Salamanca les dé una respuesta favorable, ya que «tenemos muy buenas referencias sobre ella».

Pese a esta ligera esperanza, la familia ve que pasan los días y no consiguen nada. Ayer, ambos estaban «consternados» por si su lucha ante las instituciones no ha servido, incluso se mostraron temerosos de perder la oferta de la vivienda en Villavieja de Yeltes. Cristina, «con la moral por los suelos», no quiere volver a pasar un invierno como el pasado, donde las noches sobre todo han sido «desesperadas», ya que no querían que sus dos hijos pasaran frío y las mantas eran todas para ellos. Ahora en verano, ya no sufren por el frío, pero siguen sin luz y sin agua caliente; y así llevan desde el pasado mes de noviembre, viviendo a oscuras y acudiendo a casas de familiares o amigos para poder asearse.

Estos días viven angustiados y desesperados; también, cansados, porque, asegura Adolfo, «yo si acudo a tantas instituciones y no paro de luchar es por mis hijos, porque a mí no me importaría dormir en un banco, pero mis pequeños no merecen esto».