Una pedanía de Salamanca vuelve a solicitar los restos de Franco

El alcalde de Águeda, Germán Florindo, solicitante de los restos del dictador. /Toni Tieles-Efe
El alcalde de Águeda, Germán Florindo, solicitante de los restos del dictador. / Toni Tieles-Efe

Aprovechando la polémica, el alcalde de Águeda, Germán Florindo, retoma el contacto con la familia del dictador

Silvia G. Rojo
SILVIA G. ROJOCiudad Rodrigo

La posible salida de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos vuelven a poner el foco mediático en Águeda, una pedanía de Ciudad Rodrigo que apenas cuenta con 115 vecinos. El motivo no es otro que el ofrecimiento del alcalde pedáneo, Germán Florindo, para acoger esos restos en Águeda, que perdió su apellido 'del Caudillo' para ajustarse a la Ley de Memoria Histórica. Esta idea no es nueva y la primera vez que Florindo planteó esta posibilidad fue en mayo de 2017, en el contexto de las fiestas de San Isidro Labrador, muy populares en este lugar.

«Águeda sigue ofreciendo un sitio para acoger esos restos porque no se puede olvidar que fue Franco el que hizo este pueblo y podría ser un buen sitio si la familia no encuentra otro», mantiene el edil. «Si no fuera porque lo inauguró él, no tendría lógica», puntualiza el alcalde que reconoce que ya en su momento se puso en contacto «con un miembro de la familia y ahora andamos en ello».

Águeda fue fundada en 1954 para el asentamiento de los colonos como consecuencia de la transformación agraria y fue en esta pedanía de Ciudad Rodrigo donde el llamado IRYDA (Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario), asentó un notable número de obreros. El propio Francisco Franco inauguró el poblado el 9 de mayo de ese año tal y como se recordaba en una placa, ya retirada, de la plaza Mayor de la localidad.

«Águeda sigue ofreciendo un sitio para acoger esos restos porque no se puede olvidar que fue Franco el que hizo este pueblo» Germán Florindo, alcalde pedáneo de águeda

El alcalde tiene claro que la ubicación exacta de los restos no supondrían un problema, «habría que hacer un mausoleo, quizás junto a la réplica de la cruz de los caídos». Florindo insiste en que toda esta iniciativa «no tiene que ver con la ideología. Yo a Franco no le conocí, simplemente me parece una posibilidad turística, una forma de generar economía para el pueblo». La idea del primer edil es construir en el municipio un museo de la memoria histórica en el que se podrían contemplar todas aquellas piezas que se están retirando de los municipios para cumplir con la Ley de la Memoria Histórica. «En Águeda se han quitado nombres de calles, el apellido del pueblo, la placa que inauguró Franco y queremos que los municipios donde se están retirando todas esas cosas nos las manden».

Germán Florindo ha sido alcalde del PSOE hasta hace unos meses que se dio de baja voluntaria del partido. También había militado en las filas del Partido Popular. A pesar de todo, «a mí este tema de Franco no me está dando dolores de cabeza, otra cosa es que se complicara con alguna persona obsesiva», asegura.

«Absolutamente, no»

Siente que cuenta con el apoyo de sus vecinos. «La gente está de acuerdo con la idea, ven una posibilidad económica muy buena para Águeda» y pide que el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo no se meta en el asunto: «Traerlo o no es cosa de Águeda y Ciudad Rodrigo se debería mantener al margen; es nuestra decisión». Pero precisamente, ese no va a ser el caso. El Ayuntamiento mirobrigense tiene alcalde socialista y el secretario local, Juan Luis Cepa, descarta que desde el consistorio se vaya a consentir esa propuesta: «Absolutamente, no», sentencia.

«Poco tengo que decir porque no es militante del PSOE», explica, y lamenta que se dé cancha a sus declaraciones. «Es un alcalde pedáneo y sus funciones están muy limitadas, no se puede dar protagonismo a una persona que no tiene poder de decisión. Lo que tiene que hacer es presentar las cuentas al Consejo de Cuentas porque no lo hace nunca».

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