Asaja contabiliza nueve ataques de lobo en el Abadengo en tres meses

Uno de los últimos ataques registrado en Olmedo de Camaces. /
Uno de los últimos ataques registrado en Olmedo de Camaces.

Han supuesto la muerte de 90 ovejas de manera inminente y muchas más heridas que después han muerto

SILVIA G. ROJO

Los ataques de lobo se han convertido en algo casi habitual en la zona del Abadengo. Rara es la semana en la que no se escucha alguna noticia en este sentido y, por ejemplo, solo en esta zona tan concreta de la provincia de Salamanca, se han producido nueve ataques desde marzo hasta ahora, según los datos que manejan desde la organización profesional agraria Asaja Salamanca.

De manera pormenorizada, el lobo mató 20 corderos el 20 de marzo en Bañobárez y tres días después en esa misma localidad, sumó otros 24 corderos más.

En abril, otras 11 ovejas murieron por un ataque en Ahigal de los Aceiteros y el 23 de mayo, otras cinco en Lumbrales. En ese periodo, casi no se han dejado de suceder ya que el 23 de mayo murieron cinco ovejas en Lumbrales y un día después, otras cinco en Olmedo de Camaces.

A toda esta reseña, habría que sumarle un nuevo ataque con tres ovejas muertas en Bogajo, también en mayo, y durante los días 3 y 4 de junio, tres ataques más repartidos entre Bogajo y Bañobárez y en los que murieron 12 ovejas.

En total, 90 cabezas de manera inminente, pero a todo esto habría que sumar las ovejas que murieron después o las que no se han vuelto a quedar preñadas e incluso abortaron por el ataque.

El secretario provincial de Asaja en Salamanca, Luis Ángel Cabezas, define la situación como «incomprensible», ya que «nadie puede seguir defendiendo esto, es incompatible el lobo y la actividad ganadera y esto al final se convierte en un debate que se debe evitar y los primeros que deberían hacerlo son los responsables de la Administración».

Hace escasas fechas, se abatía un lobo en esta zona, algo que por otra parte, no ha evitado que los ataques se sigan produciendo; de hecho, esa misma madrugada hubo noticias de un nuevo ataque.

«Esto viene a demostrar que tenemos más población de la que pensábamos», indica Cabezas, «hasta ahora, en esta comarca, se hablaba cada dos o tres años del ataque de un lobo y ahora parece que se están asentando».

La zona en la que está actuando el lobo o lobos, se podría enmarcar en las dos márgenes del río Águeda: por un la lado, en esta parte del Abadengo; y por otro, en localidades como Villar de Ciervo, Puerto Seguro o la zona de Argañán.

De manera especial, el lobo se está cebando con la localidad de Bañobárez y uno de sus ganaderos que en una misma semana sufrió hasta cuatro ataques. Un ganadero que, por cierto, está utilizando todas las medidas a su alcance para evitar los daños, entre los que se incluyen cercas de 1,90 metros.

A lo largo de los últimos años, el lobo ha sufrido un lento pero progresivo proceso expansivo . El último censo regional, finalizado en 2001, detectó la presencia de 149 manadas, aunque seguimientos posteriores confirman el aumento de población, estando presente en las nueve provincias de la Comunidad y habiéndose consolidado como especie reproductora. Los datos más actualizados, relativos a 2012-2013, de momento son provisionales pero ya confirman ese incremento poblacional, constatándose que el aumento es más notable en la fracción de la población situada al sur del río Duero.

Ataques de buitres

Pero los ganaderos salmantinos no solo están sufriendo los ataques del lobo sino que también se han denunciado numerosos ataques de buitres, un elemento de preocupación más para el sector.

Según los datos que maneja Asaja Salamanca, los buitres atacaron en Almendra el 4 de mayo y causaron la muerte de una vaca. El 21 de mayo, el ataque llegó a Calvarrasa y también falleció un ternero. En este suma y sigue, posteriormente, los ataques de buitres han tenido como escenario Tejado de Béjar en dos ocasiones y Sardón de los Álamos, causando la muerte de varias cabezas de vacuno.