Más de 120 civiles renuevan su compromiso con España en la jura de bandera de Herrera

Corona de laurel en honor a los caídos por España. /Nuria Estalayo
Corona de laurel en honor a los caídos por España. / Nuria Estalayo

El acto lo ha presidido el general José Rivas, jefe de la IV Subinspección General del Ejército, que les entregó un certificado personal

NURIA ESTALAYOAguilar de Campoo

De rojo y gualda y de verde militar se ha teñido este domingo la Plaza Mayor de Herrera de Pisuerga para celebrar una jura de bandera para civiles, en la que participaron más de 120 personas. Muchos vecinos de la localidad y de la comarca se acercaron para presenciar la ceremonia, que contó con la asistencia tanto de mandos militares como de representantes políticos.

El acto estuvo presidido por el general José Rivas Moriana, jefe de la IV Subinspección General del Ejército y comandante militar de Valladolid y Palencia, que estuvo acompañado, entre otros, por el alcalde de Herrera de Pisuerga, Javier San Millán; el subdelegado del Gobierno, Ángel Domingo Miguel, y la presidenta de la Diputación, Ángeles Armisén.

El coronel jefe del Regimiento de Caballería Farnesio 12, Juan José Soto Rodríguez, fue el encargado de tomar juramento o promesa de fidelidad a la enseña nacional al numeroso grupo de ciudadanos que, con intensa emoción, jurando o prometiendo ante la bandera, renovaron su compromiso con España. El primero en besar el estandarte fue el alcalde, seguido de los representantes políticos, para dar paso después al resto de los ciudadanos. Entre estos últimos se encontraba un grupo de personas pertenecientes a la Asociación de Parapléjicos y Grandes Minusválidos Físicos (Aspaym). Igualmente, hubo personas con déficit visual que transitaron acompañados de un brazo amigo.

Hombres y mujeres de diferentes edades fueron los protagonistas ayer. Algunos de los participantes se desplazaron hasta Herrera desde otros puntos de la geografía provincial para poder formar parte de esta ceremonia. Entre ellos, varios vecinos de Aguilar de Campoo, «porque no pudimos asistir a la que se celebró hace poco en nuestro pueblo». También desde otros de puntos más distantes llegaron a Herrera para jurar bandera, porque «aquí están mis raíces y aquí vivieron mis antepasados», comentaban.

Los motivos que les condujo a jurar bandera fueron diversos. En algunos casos, ser madres de soldados o «querer homenajear a un marido fallecido a quien le encantaba el mundo de la milicia». No obstante, la razón más común entre los asistentes fue el deseo de mostrar su «amor a la patria, su defensa de la unidad de España y porque me siento muy español». A todos les pareció una ceremonia «muy bonita» y sintieron gran emoción e ilusión al poder ser partícipes de la misma. Finalizada la ceremonia los jurandos se acercaron hasta el interior de las dependencias de la Casa Consistorial, donde se les entregó un documento personalizado en el que el general José Rivas Moriana certificaba que realizaron juramento o promesa ayer ante el estandarte del Regimiento de Caballería Farnesio 12 en la Plaza Mayor de Herrera de Pisuerga.

Corona de laurel

La ceremonia también acogió un homenaje a los que dieron su vida por España. El general Rivas, acompañado por el alcalde de Herrera de Pisuerga, la persona más mayor y la más joven de los jurandos, depositaron una corona de laurel a los pies de un monolito instalado en la plaza. La corona fue transportada hasta el lugar por dos militares vestidos con antiguos trajes de gala.

Antes de despedir al estandarte, desfilaró ante el numeroso público la Escuadra de Batidores del Regimiento de Caballería Farnesio 12, la Unidad de Música del Cuartel General de la División San Marcial de Burgos, la banda de cornetas y tambores mixta del Regimiento de Caballería Farnesio 12 y del Grupo de Caballería Villaviciosa XII, así como la Unidad de Honores formada por dos secciones del Grupo de Caballería Santiago I/12.