El Chicle niega el intento de rapto: «Le pedí el móvil, solo eso»

José Enrique Abuín Gey, 'El Chicle', en el banquillo de los acusados de la Audiencia de A Coruña. / Europa Press/Vídeo: Atlas

La víctima asegura que lo vivido el día de Navidad de 2018 «me cambió la vida» | La Fiscalía pide 15 años y diez meses de cárcel por detención ilegal, coacciones, intento de agresión sexual, robo con violencia y lesiones

AGENCIASSantiago de Compostela

El autor confeso de la muerte de Diana Quer, José Enrique Abuín Gey, conocido como 'El Chicle' y condenado con anterioridad por delitos de drogas, ha negado este miércoles que hubiese intentando raptar a una joven en Boiro (A Coruña) la noche del 25 de diciembre de 2017 y ha contado que únicamente intentó robarle el teléfono móvil. Está acusado por el intento de rapto y agresión sexual de la chica, unos hechos ocurridos en diciembre de 2017 y que desembocaron en la resolución de la desaparición de la joven madrileña.

En un clima de expectación generado por los últimos pasos de la instrucción por la desaparición y muerte de Diana Quer, 'El Chicle', ha asegurado ante el tribunal de la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, con sede en Santiago, que «cuando me dirigí al coche andando, me encontré con esta chica de frente y como necesitaba dinero le pedí el móvil, solo eso; no me quiso dar el móvil, forcejeamos y no recuerdo nada más«.

A preguntas del Ministerio Fiscal, Abuín Gey ha rechazado que intentase meter a la víctima en su coche, puesto que, según su versión, aquel día 25 de diciembre en el que salió de casa para robar gasóleo -al igual que la jornada en la que supuestamente asesinó a la joven Diana Quer- ni siquiera llegó a abrir el maletero del vehículo ya que el acusado «estaba a cinco metros del coche, igual más».

Asimismo, el Chicle ha sostenido que no pudo intentar introducirla en el maletero puesto que casi no podía levantar el brazo derecho por encima del hombro, dado que está operado desde hace años y tiene la movilidad reducida. Lo único que ha dicho recordar es que intentó quitarle el móvil «con la mano izquierda».

«Me ha cambiado la vida»

La víctima, que ha declarado tras un biombo para proteger su identidad, ha rememorado la noche en la que, ha dicho, el acusado intentó, en un primer momento, robarle el teléfono móvil pero, siempre según su versión, tras la negativa intentó meterla en el maletero de su coche. La víctima ha recordado no obstante que el hombre de forma brusca y con un utensilio que según la víctima «era un cuchillo», se acercó a ella para robarle el teléfono móvil, a lo cual se negó.

«En todo momento lo que sujetaba era el móvil, porque era la única forma de salvarme, para poder llamar a la policía o lo que fuese», ya que la actitud del agresor fue brusca, ha dicho, hasta el extremo de meterla en el coche, aunque no pudo cerrar la puerta del maletero porque, en base a su testimonio, tuvo en todo momento las piernas colgando por fuera.

Esta mujer, a petición de la representante del Ministerio Fiscal, ha mirado al acusado y ha confirmado que es exactamente la persona que la agredió: «Sí que es él». Durante su declaración, la víctima ha asegurado que aquella jornada la ha marcado, con secuelas que perduran hasta el día de hoy. «Me cambió la vida totalmente, yo era una persona súper sociable y ahora apenas salgo de casa, apenas hablo con mis amigos», ha desvelado entre sollozos, e incluso tiene dificultades para salir de su propia vivienda, aunque lo intenta, siguiendo la recomendación de sus psicólogos.

«Al principio tenía que salir siempre con gente», ha añadido, pero ahora intenta salir sola porque «me mandan los psicólogos intentar rehacer mi vida, como tema de terapia. Voy a dos psicólogos, a uno privado y uno público», ha afirmado, y continúa medicada.

Petición de pena

En este juicio, que se prolongará hasta el viernes, se deberá dirimir el grado de implicación de Abuín Gey en estos hechos. Abuín Gey está acusado de un delito de detención ilegal o, alternativamente, un delito consumado de coacciones, así como un intento de agresión sexual, un robo con violencia e intimidación en grado de tentativa, un delito de amenazas y otro de lesiones. La Fiscalía solicita que sea condenado a 15 años y diez meses de cárcel y al abono de una indemnización de 15.750 euros, o alternativamente, doce años y diez meses

El caso se remonta al día de Navidad de 2017 cuando, según el escrito del Ministerio Público, 'El Chicle' vio a la víctima desde su vehículo mientras caminaba por la calle Bao de Boiro, sobre las 22:25 horas, y la abordó en un lugar donde «la iluminación era muy escasa» y «no había viandantes», aprovechando que ella se encontraba absorta manteniendo una conversación por Whatsapp.

Tras «abalanzarse» sobre ella, y con la intención de «agredirla sexualmente», continúa el escrito, 'El Chicle' la agarró por el cuello y la amenazó con un objeto punzante, pidiéndole que le entregara el móvil. Sin embargo, al ver que llegaba un vehículo, el procesado trató de «despistar» a la víctima diciéndole que «todo había sido una broma» para, acto seguido, intentar meterla en el maletero de su vehículo a la fuerza.

El forcejeo y los gritos de la joven, que logró salir del maletero donde Abuín Gey la había metido, alertaron a dos viandantes, que acudieron en su auxilio, lo que precipitó la huida de 'El Chicle'. Sin embargo, la descripción de la víctima y de los testigos propició su rápida identificación y detención.

Sospechoso en el caso Diana Quer

Se dio la circunstancia de que precisamente Abuín Gey había sido considerado uno de los principales sospechosos de la desaparición de Diana Quer, ocurrida más de un año antes en la vecina localidad de A Pobra do Caramiñal. Por ello, los investigadores vincularon enseguida ambos casos, algo que precipitó la resolución de la desaparición de la joven madrileña.

Días después de su detención, 'El Chicle' confesaba haber sido el responsable de la muerte de Diana Quer y conducía a los investigadores a una nave abandonada en la parroquia de Asados, en Rianxo, donde, en un pozo, fue localizado el cadáver de la joven, tras 500 días sumergido. El juzgado decretó prisión provisional para Enrique Abuín el 1 de enero de 2018 y, desde aquella, ha permanecido en la cárcel en espera de responder por ambos casos.

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