Gullón, modelo de empresa exportadora para la Comisión Europea

Un empleado, en unos de los centros de producción de Gullón en la localidad palentina de Aguilar de Campoo. / FRAN JIMÉNEZ /
Un empleado, en unos de los centros de producción de Gullón en la localidad palentina de Aguilar de Campoo. / FRAN JIMÉNEZ

Bruselas alaba la estrategia de la empresa de Aguilar de Campoo, que ha llevado sus productos a países como Argelia y ha logrado mejorar su competitividad y crear empleo

J. S. GARCÍA valladolid

En la película dirigida por Woody Allen, Granujas de medio pelo , el ladrón Ray Winkler (interpretado por el propio Allen) decide, junto con su mujer, hacer galletas como tapadera para el butrón que realizan en el sótano del local, y así poder robar el banco de enfrente. La empresa resulta ser un éxito y las galletas se hacen famosas. Consiguen crear una marca que es reconocida en todo el país.

Algo así, pero con la intención desde el principio de hacer galletas, es lo que ha logrado a lo largo de los años Gullón. La empresa se ha posicionado como líder indiscutible de las galletas de exportación. Se ha ganado el respeto de Europa al servir de ejemplo en un informe de la Comisión Europea, donde reconocen la importante labor realizada por la empresa en aras de la comarca, asediada por el éxodo rural.

El pasado año cerró con unos ingresos de 312 millones de euros, el 37% de los cuales vinieron de las exportaciones a otros países. Gullón ha sabido aprovecharse de los tratados comerciales. «Para nosotros los tratados de libre comercio son fundamentales no solo por la eliminación de aranceles sino por las restricciones», explica Félix Gullón, responsable de exportaciones de la compañía.

Exportación y beneficio

Galletas Gullón es la última de las cinco empresas que había en Aguilar de Campoo, una localidad de 7.000 habitantes y que, sin ser excepción, sufrió los efectos de la crisis de los años 80 y 90. Situada en la comarca de la Montaña Palentina, la labor que realiza la industria galletera es de vital importancia, «al ser un principal impulsor laboral que puede atraer a jóvenes a una zona donde la densidad de población es de 20 habitantes por kilómetro cuadrado».

Fundada en 1892, Galletas Gullón dispone de tres plantas de producción:Gullón I, Gullón II y VIDA. En los últimos 10 años ha experimentado un proceso de internacionalización que le ha llenado de encomios por parte de la Comisión Europea, como parte de un proyecto de la propia CE que da a conocer a las empresas españolas que se han beneficiado de los acuerdos comerciales con países extracomunitarios.

Un buen ejemplo es el Norte de África, en especial Argelia. Según el comunicado en el que se loa la labor de Gullón, el país norteafricano ofrece un gran mercado para los productos europeos, debido a la incipiente demanda y la «relación de vecindad». Galletas Gullón consiguió obtener unos beneficios de 2,2 millones de euros el año pasado, al crecer de media el 36% desde el año 2011, a pesar de que los aranceles oscilan entre el 25% y 30%.

Balbino Prieto, presidente del Club de Exportadores e Inversores Españoles asegura que estos acuerdos de libre comercio son altamente beneficiosos para las empresas del sector. «Se trata de una industria muy fragmentada, en la que predominan las empresas de tamaño pequeño, con lo cual los acuerdos de libre comercio resultan vitales para impulsar su competitividad internacional», aclara.

La actual política de comercio de la Unión Europea pretende dirigir la inversión dentro y fuera de la Unión Europea, para que empresas como Gullón salgan beneficiadas de los acuerdos comerciales.

1.200 empleados

Con 1.200 empleados, la empresa a sabido servirse de esta política, haciendo de las exportaciones una base fundamental. María Teresa Sainz-Rozas, presidenta y consejera delegada de Galletas Gullón admite que las exportaciones a países extracomunitarios «son esenciales para continuar con una historia de trabajo que se remonta más de cien años». Sainz-Rozas explica que reinventarse ha jugado un gran papel en la compañía. «Nuestra historia se ha caracterizado por la inversión constante en investigación, desarrollo de nuevos productos acordes con criterios saludables y la modernización de nuestras instalaciones fabriles». De seguir así, las galletas serían un ingrediente principal en una receta que llame la atención de los jóvenes y garantice el futuro.