Jornada 35

El Barça siempre lo tuvo claro: la Liga para tener fe en la Copa de Europa

Messi celebra el gol que ha sellado el título de la Liga. /Afp
Messi celebra el gol que ha sellado el título de la Liga. / Afp

Valverde y sus jugadores no escucharon las voces que les sugerían que se centraran en la Liga de Campeones y se agarran a la historia: la 'orejona' siempre llegó acompañada del título de la regularidad

P. RÍOSBarcelona

El pasado verano, después de que el Real Madrid conquistara la tercera Liga de Campeones consecutiva y la cuarta en cinco años, oscureciendo de forma injusta el brillo del doblete Liga-Copa de un Fútbol Club Barcelona que en Europa había sido eliminado en cuartos de final con estrépito en Roma antes de celebrar ningún título, hubo una pregunta recurrente a Ernesto Valverde y a sus jugadores, casi una sugerencia sin interrogantes. Comenzaba a instaurarse en la opinión pública la teoría de que había que centrarse en ganar la 'orejona' aunque supusiera perder puntos por el camino en la Liga por culpa de las rotaciones o de la falta de atención. El técnico, Gerard Piqué y Leo Messi fueron de los primeros en recordar en ruedas de prensa o entrevistas que la historia del club no aconsejaba esa discriminación entre competiciones. Lo primero era ir a por la Liga y, ahora, con el trofeo 2018-19 por fin en el museo del club, ya se puede ver la Liga de Campeones de otra forma, como si de repente fuese más accesible.

Cuando el Barça ha ganado la Copa de Europa lo ha hecho tras cantar antes el alirón en la Liga. Así ocurrió en 1992, 2006, 2009, 2011 y 2015. Incluso hubo triplete en 2009 y 2015

Cuando el Barça ha ganado la Copa de Europa lo ha hecho tras cantar antes el alirón en la Liga. Así ocurrió en 1992, 2006, 2009, 2011 y 2015. Incluso hubo triplete en 2009 y 2015, con Pep Guardiola y Luis Enrique en el banquillo, respectivamente, al sumar la Copa del Rey ante el Athletic, la última vez dirigido por Ernesto Valverde. En el Barça en definitiva, nadie se dejó llevar por esas voces externas y la Liga siguió siendo el gran objetivo.

Ernesto Valverde, entrenador del Barcelona.
Ernesto Valverde, entrenador del Barcelona. / Afp

Primero, porque es el título que premia la regularidad a lo largo de una temporada sin depender de cruces afortunados, de errores arbitrales o de un mal día puntual de un jugador o de un coletivo. Y segundo, porque está escrito y demostrado que es más factible para el Barça reinar en Europa si el equipo ha sido tan serio durante el año como para llevarse la Liga con antelación. La primera piedra ya está puesta. El Barça se ha proclamado campeón de Liga sin llegar a mayo.

La Champions, siempre con al menos doblete

Es la 26ª Liga del Barça, que ha recortado de forma notable la distancia con el Real Madrid, todavía dominador en el palmarés con 33, en este siglo XXI. El club azulgrana ha ganado ocho de los últimos once títulos, por dos del Madrid (2012 y 2017) y uno del Atlético (2014). Es el segundo alirón consecutivo con Valverde en el banquillo (2018 y 2019) tras los tres de Pep Guardiola (2009, 2010 y 2011), el del fallecido Tito Vilanova (2013) y los dos de Luis Enrique (2015 y 2016). El equipo azulgrana dominó la competición desde el inicio, al principio con el Sevilla como único club que le arrebataba el liderato de manera anecdótica y después ya con el Atlético como único perseguidor con la posibilidad de darle caza, algo que nunca ha ocurrido con el Real Madrid, que, como sucedió en la pasada temporada, no ha sido rival para un Barça que incluso le superó en los dos clásicos. El conjunto colchonero sí ha sido competitivo hasta el final, impidiendo con su fe que el Barça celebrara el título mucho antes.

El club azulgrana ha ganado ocho de los últimos once títulos, por dos del Madrid (2012 y 2017) y uno del Atlético (2014)

Como ocurrió en el primer año de Valverde, ha predominado más la seriedad que el espectáculo. No se puede hablar de falta de brillo en un equipo que juega al ataque, que tiene la posesión de balón en casi todos los partidos y que cuenta en sus filas con Leo Messi, otra vez el mejor de la competición por juego y estadística, como los goles y las asistencias. Pero sí ha instaurado el técnico un estilo más práctico, madurando los partidos, economizando esfuerzos, asumiendo pocos riesgos, sin florituras ni detalles de cara a la galería. El entorno más exigente y reivindicativo de la esencia 'cruyffista' ha vuelto a criticarle en ocasiones, también por no apostar más por los canteranos, pero el regreso de los aficionados al Camp Nou, con varias entradas por encima de los 90.000 espectadores en las últimas semanas, demuestra que se valora mucho la labor del 'Txingurri' y la constancia de sus jugadores, con incorporaciones que han ayudado mucho como Lenglet, Arthur o Vidal. Y ahora, con la final de Copa ante el Valencia aparcada hasta el 25 de mayo en el Benito Villamarín, ya espera el Liverpool en la semifinal de la Liga de Campeones. La ida se juega este miércoles 1 de mayo en el Camp Nou y la vuelta tendrá lugar en Anfield el martes 7 de mayo.

Valverde, con la Liga garantizada de forma matemática, podrá reservar de cara al desplazamiento a Inglaterra a jugadores en Vigo el próximo sábado 4 de mayo ante un Celta que pelea por la permanencia y que irá con todo a por cada balón. Es el premio por haber tenido prisas en conquistar la Liga, la primera pata del triplete soñado de forma inconfesable.

Más información