Patricia Coco : «Mi primer trofeo lo gané frente a niñas hasta cuatro años mayores que yo»

Patricia Coco posa antes de dar un cursillo a jóvenes piragüistas./Ricardo Otazo
Patricia Coco posa antes de dar un cursillo a jóvenes piragüistas. / Ricardo Otazo

La canoista vallisoletana sueña con los Juegos Olímpicos de Tokio y con formar parte del futuro de su deporte

Jesús Domínguez
JESÚS DOMÍNGUEZValladolid

atricia Coco es una de las posibles bazas de Valladolid más cercanas a participar en los próximos Juegos Olímpicos de Tokio 2020, una ilusión difícil, aunque no por ello deja de perseguirla en su canoa, con la que se convirtió el pasado mes de marzo en subcampeona de España. Muchas son las preseas y triunfos que ha ido cosechando durante su trayectoria y a paladas, que da cuando puede en el Pisuerga, río desde el que se ha visto impulsada hacia varios campeonatos de España o medallas en Europeos. Y además, es presidenta y referente de Club Cisne, al cual pertenecen otros medallistas de ese Nacional.

–¿Qué significado tiene la palabra piragüismo?

–Un modo de vida, ya que cuando eres más pequeño conoces a mucha gente, te relacionas de una manera un poco diferente al resto de gente, viajas mucho y con ello aprendes mucho más de la vida, aprendes a organizarte mucho mejor... Con 14 años empecé a salir y a estudiar poco, y gracias al piragüismo y a mi club pode volver a disfrutar del deporte y de los estudios. Todo lo que soy se lo debo a este deporte, soy lo que soy gracias a él.

–Su primer recuerdo dentro del deporte.

–El primer trofeo que gané. Fue en 1999, con ocho, años en Aranda de Duero. Es un gran recuerdo, ya que era muy pequeña y antes no había categorías prebenjamín o benjamín y competía como alevín con chicas hasta cuatro años mayores que yo.

–Una anécdota que recuerde de sus inicios.

–Mi madre me llevaba sobre todo en verano a practicar deporte y me molestaba que me pusieran con los de mi edad; me encantaba estar un peldaño más arriba y destacar. Una vez me empeñé en jugar con chicos más mayores al fútbol y hacerlo de portera. Hice una parada que acabó en gol, porque el tiro fue tan fuerte que, aunque no me achanté para que vieran que valía, acabé dentro de la portería. Mme sirvió para aprender que si se quiere conseguir algo, sí se puede, sin miedo a lo que pase.

–Un momento que le marcase.

–En 2009, en mi tercer descenso del Sella, primero en K1, comprendí que podía conseguir lo que quisiera. Mi entrenador, Germán Sierra, me dijo antes de la salida que iba a ganar, me miró y se rió. Ese año Mara Santos competía en K2 y no en K1. Germán iba en el K2 con Ángel Luis Cacho, veterano del club, y, cerca de la meta, me dijeron que no durarían más de mí cuando, siendo juvenil, logré ser campeona absoluta del Sella.

–Un lugar que sea sinónimo de piragüismo.

–Sin duda, Galicia, donde más fichas federativas hay y donde se invierte más dinero en este deporte. Por eso han salido tan grandes piragüistas.

–Un referente.

–En mi modalidad, la canoa, es algo evidente, David Cal: lo que no haya conseguido él dudo que lo consiga nadie más, ya que es una modalidad que tiene pocas especialidades, tres, frente a las cinco que tiene el kayak. Y mi referente femenino es Teresa Portela. Es una gran persona dentro y fuera del agua y va a por su sexta participación en unos Juegos.

–Cómo ve el piragüismo de base en la actualidad?

–En las primeras etapas formativas hay que fomentarlo más, porque si bien se van notando las ayudas a los clubes, hay aún mucho camino por recorrer. Las chicas tardan en dar un relevo generacional porque hasta la categoría sub 23, a los 17 o 18 años, están un poco apartadas e invierten mucho tiempo antes de encontrar un reconocimiento, por eso suelen dejarlo demasiado pronto.

–Dentro de diez años se imagina un deporte en el que...

–En el que exista igualdad entre los hombres y las mujeres para acceder a una plaza en los Juegos, en el que cada ciudad de referencia tenga una instalación de calidad y disponga de un centro de tecnificación de nivel y en el que los deportistas cuenten con ayuda necesaria de los colegios y las universidades para desarrollar y compaginar deporte y estudios.

–¿Y qué papel cree que jugará en estos años?

–Me gustaría poder jugar un papel importante y aportar mi granito de arena en el desarrollo de los jóvenes talentos, aunque mi ambición hace que todavía tenga retos personales que cumplir en este deporte.

Modelo a seguir desde su propio club

A la vez que compite, Patricia Coco preside el Club Cisne de Valladolid, que ha obtenido en el pasado más próximo réditos deportivos mediante medallas de sus jóvenes palistas. Para ellos es el primer modelo a seguir, un referente cercano del que no huye, puesto que ella misma se plantea el aportar su «granito de arena» para mejorar un deporte que navega hacia la igualdad, pero al que todavia le queda. Uno de sus sueños es el que Castilla y León apoye a sus piragüistas como lo hace Galicia.