Balonmano

Raúl González y el Vardar, contra el balonmano francés

Raúl González y David Davis. /El Norte
Raúl González y David Davis. / El Norte

El técnico vallisoletano, que ya ha firmado con el PSG, busca revalidar el título continental

MIGUEL ÁNGEL PINDADO

Valladolid. Lo ha vuelto a hacer y ello le convierte en uno de los mejores entrenadores del mundo. Raúl González ha demostrado que su trabajo en el Vardar macedonio no ha sido flor de un día. Si el año pasado se coló como sorpresa en la Final Four de Colonia y se llevó el título de campeón ante el poderoso París Saint Germain, en la presente campaña, el conjunto que dirige Raúl_González ha tenido que dejar en la cuneta a todo un Kiel alemán para conseguir su plaza en la final a cuatro y defender el título.

Y además, se da la curiosa circunstancia de que este año, el Vardar compartirá fase final nada menos que con tres clubes franceses, el PSG, Montpellier y Nantes. Y otra curiosidad es que por segundo año consecutivo, la final de Colonia no contará con representante alemán, lo que supone todo un hito en esta competición y un claro cambio del centro gravitatorio del balonmano desde el norte al sur de Europa, quizás en cierto modo, debido a la emigración de los jugadores españoles a las diferentes ligas europeas, salvo al balonmano nórdico, salvo contadísimas excepciones.

Raúl González, pese a comenzar la temporada con algunos problemas en el club debido a movimientos en sus mecenas, ha sabido mantener el mismo bloque, abstraerse de los problemas y hacer del Vardar un equipo casi imbatible en su cancha. De hecho, solo ha perdido un partido de los 17 internacionales que ha disputado entre los ocho de la 'Champions' y los 9 de la liga Seha. Y fue precisamente ante el Kiel, en los cuartos de final (27-28), cuando los macedonios se habían impuesto en territorio alemán (28-29).

Raúl González perdió a Alex Dujsebaev y al ruso Deveren, pero les sustituyó por el letón Kristopan y el serbio Vojvodic. No hubo más cambios. El bloque permaneció intacto y mantuvo su estilo de juego, su poderosa defensa y su mortal contragolpe, si bien también es cierto que su lateral derecho sin Alex Dujasebaev se resiente un poco ya que ni Maqueda ni Kristopan han sido capaces de ofrecer la regularidad necesaria. El Vardar se clasificó campeón de su grupo, donde también estaban el Barcelona, Nantes, Rhein Neckar Lowen o Pick Szeged.

Ahora tendrá como rival en semifinales de la Final Four al conjunto del Montpellier, que dirige el incombustible Patrice Canayer, verdugo del Barcelona en los octavos de final, y que no alcanzaba una final europea desde 2003-04, cuando arrebató el título al Portland San Antonio.

Por eso mismo, Raúl González no tiene ojos ni atención nada más que para el Montpellier. No quiere oir hablar de que puede ser el primer entrenador que consigue dos 'Champions' consecutivas en una Final Four, ni de su inmediato futuro en el París Saint Germain, ni de la disgregación del propio Vardar a final de temporada. Ahora toda su atención está puesta en un Montpellier que ha sido capaz de dejar en la cuneta a todo un Barcelona e incluso antes a Flensburg y Kielce, todos ellos con estrellas en su camiseta.

El Montpellier cuenta en sus filas con el primer jugador lituano que disputa una Final Four. Se trata de Truchanovicius, un lateral de 24 años que ha revolucionado al conjunto galo con sus goles y sus buenos partidos ante rivales de postín.

Por su parte, en el Vardar, el extremo Cupic tiene la oportunidad de ganar el título europeo por tercer año consecutivo, ya que lo hizo en 2016 con el Kielce y el pasado con el Vardar. El propio Cupic ha comentado que «nuestro objetivo es levantar el trofeo una vez más. Dirán de nosotros que fuimos el primer club que hizo doblete, y al final de la temporada, se fueron por caminos separados como ganadores».

Grubindo, la estrella del Nantes

Eduardo Gurbindo, que también defendió durante dos temporadas los colores del BM Valladolid donde explotó como jugador para fichar por el Barcelona, es la superestrella del Nantes, otro de los equipos franceses en esta Final Four. Será la primera vez que el conjunto galo juegue esta competición y desde luego Eduardo Gurbindo tiene mucho que ver ya que es, a sus 30 años, uno de los artífices del éxito del Nantes. Como en él es habitual, los méritos se los llevan otros como Kiryl Lazarov o Dominique Klein, pero lo cierto es que en el Nantes, el que juega, el que pasa, el que hace jugar a sus compañeros, el que defiende e incluso el que también marca goles, es Gurbindo, que ya jugó tres finales con el Barcelona, con un título en su poder, y ahora aspira c repetirlo con el modesto Nantes.

Junto a Gurbindo también milita otro jugador español, el extremo David Balaguer. Ambos ya se proclamaron en enero campeones de Europa con la selección española.

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