Balonmano

«En los derbis no vale la clasificación, todo se iguala por las ganas y la rivalidad»

David Fernández sujeta a Abel Serdio, en un derbi en León. /P. R.
David Fernández sujeta a Abel Serdio, en un derbi en León. / P. R.

Se formó en la cantera pucelana, pero desde hace dos temporadas defiende la camiseta del Ademar

Miguel Ángel Pindado
MIGUEL ÁNGEL PINDADOValladolid

Era el 17 de mayo del 2014 cuando el entonces Balonmano Valladolid se impuso 25-27 al Ademar León en el Palacio de los Deportes junto al Bernesga. Fue la última vez que el balonmano vallisoletano de elite se imponía al Ademar. En aquel equipo, junto a Lamariano, Cacheda, Lacasa, Peciña, Mejías, Corzo, Fernando, Porras, Bozovic, Paco, Roberto y César también jugaba un jovencísimo lateral zurdo de apenas 17 años y unas enormes posibilidades: David Fernández. El destino y la pésima gestión durante años quiso que, una semana después de este último triunfo vallisoletano ante León, el club pucelano descendiese de categoría y se abocase a la desaparición debido a los problemas económicos. El joven David recaló en el Nava de la Asunción, rival la próxima temporada en Asobal, para regresar dos años después al Atlético de la mano de Nacho González. Con el nuevo Atlético Valladolid en pañales, el Ademar no dejó escapar la ocasión y se hizo con los servicios del joven zurdo.

Ahora, David Fernández se ha convertido en un fijo en el conjunto leonés en una temporada irregular tanto en la competición europea como en la liga regular.

–¿Qué tal lleva un vallisoletano su militancia en el Ademar?

–Perfectamente y sin ningún problema. Yo nací en Valladolid, pero mi padre es de León, así que me siento como en casa. Además, aún tengo contrato hasta la próxima temporada.

–Tiene que compartir puesto con el veterano argentino Matías Vieyra. ¿Cómo lo encaja?

–Tenemos una excelente relación. Creo que somos muy parecidos personalmente y por eso mismo no hay roces. Tenemos una competencia deportiva sana. Todos nos esforzamos en hacer las cosas, pero está claro que hay días que a él le salen mejor las cosas y otros días es a mí. Nos apoyamos mutuamente y eso siempre es positivo para el equipo».

–¿Cómo valora la temporada del Ademar?

–Ciertamente hemos sufrido altibajos, quizás porque sumar la competición europea a la liga Asobal supone más que desgaste físico un desgaste en cuanto a viajes y desplazamientos que es muy duro. En la Asobal, el Bidasoa está haciendo una temporada espectacular y nos ha puesto muy difícil repetir el segundo puesto de otros años. En Europa éramos uno de los presupuestos más bajos de la 'Champions' y pese a ello le ganamos al Wisla. Lo cierto es que se hace muy duro por los viajes de quince horas para jugar una hora y regresar con otras quince horas de viaje. Y con todo, nos quedamos a un punto de clasificarnos para la siguiente ronda.

–Ahora el objetivo del Ademar es el segundo puesto.

–Desde luego. Nosotros vamos a luchar por esa segunda plaza que hemos conquistado otros años. Ciertamente está complicado porque no podemos fallar en ningún partido. Bidasoa nos saca dos puntos, pero tiene que jugar en Logroño como la pista más complicada. Nosotros tenemos que ganar en Huerta del Rey y después ganar también al Barcelona en León para tener opciones. Ahora mismo no dependemos de nosotros mismos, pero seguiremos luchando.

–Quizás el calendario tan duro explica las muchas lesiones habidas en el Ademar este año.

–Es cierto que sí ha habido lesiones, pero no creo que más que otros años. Algunas han sido recaídas. Ciertamente son muchos partidos y pocos descansos y ello incide sin duda en las lesiones.

–¿Cómo es su relación con Rafa Guijosa, que en muchas ocasiones parece un ogro en el banquillo?

–(Risas) Para nada. Es cierto que vive con mucha intensidad los partidos, pero es un técnico muy asequible y cercano y con el que se puede conversar perfectamente.

–¿Cómo se plantea el derbi?

–En este tipo de partidos todo se iguala por las ganas y la rivalidad. No vale mirar la clasificación porque la implicación de ambos equipos es muchísimo mayor. El Recoletas juegan un muy buen balonmano, con una gran facilidad para los pases a la segunda línea, pivotes y extremos. Nosotros tenemos que imponer nuestra defensa y a partir de ahí correr y hacer goles fáciles.

–¿Qué le parece jugar en Viernes Santo?

–No sé a quien se le habrá ocurrido. Comentan que el club no ha organizado desplazamiento a Valladolid por las fechas ya que es un día muy señalado para el ambiente de esta tierra. Un derbi como este tiene la salsa de un pabellón a rebosar y un excelente ambiente en las gradas y quizás colocarlo en esta fecha y este horario merme la presencia de espectadores. Con todo, confío en que la afición pucelana acuda a animar a su equipo y haya un buen ambiente. La de León y la de Valladolid son las mejores aficiones de España y espero que presencien un buen espectáculo.

–Le queda todavía este año y el que viene de contrato. ¿Tiene pensado qué hará en el futuro? ¿Jugará en el extranjero?

–En deporte una temporada es un mundo. Todavía queda muchísimo y no me he planteado que es lo que puede suceder. Está claro que por respeto a mi club lo primero es siempre escuchar al Ademar.En cuanto a lo de jugar en el extranjero, no me importaría, pero primero hay que tener ofertas y luego valorar lo que fuese mejor para mi futuro personal y profesional.