La gesta del Cuarteto Quiroga y John Adams

Desde la izquierda Josep Puchades, Cibrán Sierra, Aitor Hevia y Helena Poggio./Henar Sastre
Desde la izquierda Josep Puchades, Cibrán Sierra, Aitor Hevia y Helena Poggio. / Henar Sastre

Damian Iorio dirige a la OSCyL y a los solistas en 'Absolute jest', una obra de 2012 que cita los cuartetos de Beethoven

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑO

Una obra para cuarteto solista y orquesta es algo excepcional, pero si además el compositor tiene la osadía de jugar con los cuartetos de Beethoven y sale victorioso, se convierte en una gesta. John Adams tituló esta obra 'Absolute jest', una gesta total. El Cuarteto Quiroga abordará esta partitura de 2012 con la Orquesta Sinfónica de Castilla y León a las órdenes de Damian Iorio. Completa el programa un aperitivo de Wagner y la 'Sinfonía doméstica', de Richard Strauss.

Los Quiroga conocen bien el auditorio Miguel Delibes por sus años de cuarteto en residencia. En esta ocasión debutan junto a la OSCyL como solistas con esta obra del compositor estadounidense que han interpretado con la Orquesta de RTVE y la Sinfónica de Bilbao. Llegan a Valladolid tras una gira por Estados Unidos. Josep Puchades, viola, destaca el «lenguaje contemporáneo y cercano de 'Absolute jest', sus colores, sus ritmos, pasan muchas cosas durante 25 minutos».

11 concierto de abono

Orquesta Sinfónica de Castilla y León.
Dirigida por Damian Iorio. Solistas, Cuarteto Quiroga Aitor Hevia (primer violín), Cibrán Sierra (segundo), Helena Poggio (chelo) y Josep Puchades (viola).
Programa:
El ocaso de los dioses: marcha fúnebre de Sigfrido', de Wagner; 'Absolute jest', de John Adams; 'Sinfonía doméstica', de Richard Strauss.
Hoy y mañana.
Auditorio Miguel Delibes. 20:00 h. Entradas de 12 a 35 euros.

Cibrán Sierra considera que esta obra «demuestra la absoluta vigencia y contemporaneidad de los cuartetos de Beethoven. Es significativo que un compositor del siglo XXI como es Adams, con un estilo muy cinematográfico, transido por la influencia de músicas populares como el jazz o como Bartók, elija a Beethoven y encajen tan bien».

Artesanía musical

Adams concibe su obra para un cuarteto solista, «no para cuatro intérpretes de cuerda que hagan de solistas. Los cuatro tienen una interacción específica entre los cuatro y luego otra con la orquesta». Helena Poggio, chelo, apunta el entendimiento tácito de su cuarteto tras quince años de trabajo juntos. «Esa relación se crea con el tiempo y ha de seguir trabajándose. Está presidida por la tolerancia, la cortesía y la generosidad». Cibrán considera que un cuarteto es «un microcosmos social que se mantiene con el trabajo diario». Les ha costado perder el exotismo de un cuarteto español, «tocamos más fuera de España que dentro», pero ya es su sonido, sus conciertos lo que atrae al público. «Somos como una empresa pequeña en la que hacemos todo. Tenemos la suerte de decidir nuestro ritmo y trabajamos como artesanos, lentos y cuidando mucho el detalle. Eso choca con el funcionamiento de una orquesta. Iorio y la OSCyL son un lujo, pero cuando trabajamos con otros siempre nos falta otro día de ensayo. Una orquesta siempre trabaja más rápida y eficazmente, solucionan problemas y continúan», cuenta Helena Poggio. A sus programas de cuarteto, unen sus colaboraciones con otros músicos como los de quintetos con la pianista Martha Argerich.

El Cuarteto Quiroga, Premio Nacional de Música 2018, prepara la salida de su siguiente disco. Tras 'Tierra', lanzarán en breve uno sobre la música para cuartetos del Madrid del siglo XVIII. «Hay mucha música por descubrir, capitales como Viena, Mannheim o París han tenido compositores estandartes que ensombrecieron al resto. Pero también Madrid guarda un patrimonio m musical que en algunos casos lleva 240 sin sonar. Hay que darle voz», explica Poggia.

Para los Quiroga cada proyecto discográfico y cada programa cuenta algo específico, «no son meros catálogos de obras hermosas», apunta Sierra. «En general es el sustrato popular que alimenta al identidad de los estilos y los compositores de las obras».