Los rostros detrás de los libros

José Jiménez Lozano, jugando con su perro. /Henar Sastre
José Jiménez Lozano, jugando con su perro. / Henar Sastre

Henar Sastre presenta el sábado 'Sobre escritores', recopilación de 108 retratos de literatos que han visitado Valladolid

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑOValladolid

Antes de la democrática igualdad sobrevenida que procura la muerte, hay otros raseros que liman vanidosas singularidades. Henar Sastre con su cámara hermana a literatos populares y de altos vuelos, locales y universales, superventas y de exquisito espectro. Todos escriben, publican, han tenido su momento en el escenario público. No en vano la autora de 'Sobre escritores' (Terra Natio) ha hecho de la fotografía de prensa un deseado retrato en este diario.

Libro de nombres propios, comienza con referencias a las señas de identidad que unen libros y Valladolid. Los árboles del Campo Grande, la Fuente de la Fama, los pavos reales. Allí estuvo la feria del libro y allí continúa la del antiguo y de ocasión. Carlos Blanco prologa la obra de Henar, quien «alcanza a rozar el secreto que llevan dentro las personas», dice el periodista.

En los primeros retratos, Sastre acompaña las imágenes con sus propios comentarios. El regreso de Rosa Chacel y sus anécdotas con la autora de 'Memorias de Leticia Valle' son el punto de partida de un recorrido no cronológico. En el contrapicado a un Miguel Delibes sentado, destaca la desnudez de su canilla y contrasta con la siguiente instantánea, con pantalones sujetos por pinzas y la bici en manos del narrador.

Un viaje en el tiempo nos depara la imagen en la que Fernando Altés en su despacho de paredes solo interrumpidas en su blancura por un crucifijo y un reloj, y alimentando a su izquierda una montaña de papeles, las cartas del 'Correo Espontáneo'. Un Martín Garzo casi púber precede a Benedetti en la Plaza de Santa Cruz. No es usual ver muestras de afecto entre los escritores como el abrazo de Carmen Martín Gaite a Delibes o las sonrisas contiguas de Juan Carlos Mestre y Ana Rosetti. El juego de Jiménez Lozano con su perro muestra una íntima faceta del Premio Cervantes y más conocida es la solemnidad con que posó Umbral. Los ojos de Elena Santiago remiten a su León natal y primeros planos también son los de Puértolas, Reverte o un Alonso de Santos, más reflexivo que locuaz.

El atuendo de Ana María Matute es el negativo de Juan Madrid; americana de cuero blanco sobre fondo negro ella, americana negra sobre fondo blanco, él. Son autores consagrados, acostumbrados a la cámara, que miran con confianza.

Jorge Edwards admiró las librerías de la ciudad gracias a la fotógrafa. El gran Gonzalo Rojas, uno de los mejores recitadores que han pasado por Alcalá de Henares el 23 de abril, se pliega a una dedicatoria tocado con gorra de grumete y Sergio Ramírez se inclina ante su propia obra, 'Ya nadie llorará por mí'. Luciano G. Egido blandiendo el 'pilot', Francisco Pino con su gato, el racial José Hierro –primo de Yul Brynner– o un rockero Fermín Herrero también posaron para ella.

Los poetas visten de negro, es el caso de Eduardo Fraile, Javier Lostalé o Esperanza Ortega. Los hipnóticos ojos de Clara Janés compiten con lo de Camilla Läckberg, a juego con la portada del 'domador de leones'. Elvira Lindo, antes de su conversión chic, el interesante extravío de Guadalupe Nettel o las sonrisas de Fernando Beltrán y Agustín García Simón alternan con homenajes a Araceli Simón, la librera Charo Vergaz o un lector como Miguel atrapado entre libros en Coimbra. Hay también mención gráfica a las más veteranas librerías, las que mantienen la pasión de la lectura.