La igualdad de género, según dos diplomáticas iberoamericanas

María del Carmen Vaquero, Ana Helena Chacón y Paloma Marina Ojeda. / Gabriel Villamil

La embajadora de Costa Rica en Madrid Ana Helena Chacón y la consejera de Cooperación Internacional y Asuntos Bilaterales España/México, Paloma Marina Ojeda, acercan sus experiencias en el Foro Futuro en Femenino

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑOValladolid

Caminos legislativos parecidos y realidades similares a las que vive España fueron contadas por la embajadora de Costa Rica en Madrid Ana Helena Chacón y por la consejera de Cooperación Internacional y Asuntos Bilaterales España/México, Paloma Marina Ojeda, en la segunda mesa del Futuro en Español que en esta edición se subtitula en Femenino Singular celebrada en la capilla del Hospital Viejo. Moderado por la vicerrectora de Comunicación de la Universidad de Valladolid, María del Carmen Vaquero, el encuentro puso de manifiesto coincidencias en cuanto a la violencia de género y leyes para combatirla proclamadas casi a la par y diferencias en «cuestiones culturales», como la alta tasa de embarazo en adolescentes.

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Ana Helena, séptima mujer en ocupar una vicepresidencia en Costa Rica, recordó el largo camino recorrido hasta lograr representación pública y una de sus primeras luchas desde aquel cargo, luchar contra la femenización de la pobreza; «el 20% de los nacimientos en mi país era de madres menores de 19 años, lo que suponía 14.000 niños. Eso está penalizado pero nunca vi a nadie en la cárcel por ello. Eso supone para esas niñas que la mayoria, 12.700 no se reintegran en la vida escolar, es decir están condenadas a la miseria». Por ello su Gobierno impulsó políticas basadas en proteger la salud sexual y la reproductiva mediante «un proyecto de vida y la anticoncepción». Para ello tuvieron que «trabajar en la conciencia de género, solo dando educación se combate eso, y enfrentarnos a la Iglesia, ya que no somos un país laico». También abrieron la via de la reproducción asistidas ya que «es tan grave imponer la reproducción como negarla». Chacón denunció la violencia contra las mujeres costarricenses que tienen en su hogar el lugar más peligroso.

Por su parte, Paloma Marina relató su propia experiencia individual para ilustrar las pocas mujeres que hay en el Servicio Exterior Mexicano, «en el que hay 800 funcionarios. En el último concurso, que es casa dos años, había 5.000 candidatos para 40 plazas. El año que yo concursé fuimos 20 los elegidos, de ellos solo 4 mujeres. Me casé con otro funcionario del servicio y tuve que retrasar mi carrera para poder estar juntos. De las 80 embajadas mexicanas, solo 18 están llevadas por mujeres eso sí, la de España y Washington, entre ellas». El Gobierno de López Obrador ha llevado a cabo una política de paridad en Congreso y Senado, así como en secretarías de Estado. «Solo nos falta una presidenta», sonrió Marina.

Contra el argumento de «está en la cultura», argumentó Chacón lo que responden a las comunidades indígenas que lo esgrimen: «no es cultura lo que roza con los derechos de las mujeres, con los derechos humanos», refiriéndose a incestos, violaciones, maternidades infantiles, negación del derecho de las niñas a ir a la escuela.

La consejera de Familia, Alicia García, fue la encargada de clausurar la sesión con un alegato a favor de la igualdad atendiendo al talento, la conciliación -explicó las medidas de la Junta en ese sentido- y las mismas oportunidades laborales para hombres y mujeres.