Costa-Gavras recibirá el segundo Premio Donostia

Constantino Costa-Gavras./
Constantino Costa-Gavras.

Coincidirá con la proyección de 'Adults in the Room', su último largometraje sobre las memorias del economista Yanis Varoufakis durante su corta participación en el gobierno griego

COLPISA, R.C.San Sebastián

El realizador francés de origen griego recogerá el galardón coicidiendo con la proyección especial de su adaptación de las memorias de Yanis Varoufakis. Sus peliculas condenan las dictaduras, las purgas políticas, el racismo o los desastres causados por el mundo financiero.

Costa-Gavras, cineasta francés de origen griego, recibirá el segundo Premio Donostia de la 67 edición del Festival de San Sebastián, que reconoce así el comprometido cine del autor de películas como 'Z', 'Desaparecido' o 'El capital', con la que optó a la Concha de Oro en 2012. El realizador recogerá el galardón el día 21 de septiembre en una gala en el Teatro Victoria Eugenia, donde habrá una proyección especial de su último largometraje, 'Adults in the Room' (Comportarse como adultos)', adaptación de las memorias del exministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis.

La película, que se estrenará en la Mostra de Venecia, se basa en el libro publicado tras el efímero mandato de Varoufakis durante los primeros seis meses de 2015, en plena crisis financiera de Grecia. Se presenta como una «tragedia» en el sentido clásico del término y retrata a un grupo de personas «atrapadas en una inhumana red de poder» y en el «círculo brutal de las reuniones del Eurogrupo, que impone a Grecia la dictadura de la austeridad».

El reparto lo lidera Christos Loulis, que encarna a Varoufakis. También aparecen Alexandros Bourdoumis, que interpreta al primer ministro Alexis Tsipras; Ulrich Tukur, en el papel del extitular alemán de Economía, Wolfgang Schaeuble; Josiane Pinson, que da vida a Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, y Valeria Golino, como Danae Stratou, esposa de Varoufakis.

«Uno nunca olvida el lugar donde nació, especialmente si es un país como Grecia», declaró Costa-Gavras. «Hui de allí porque todo lo que se ofrecía a los jóvenes de mi clase social era una vida de sumisión a una democracia teocrática. Como inmigrante, Francia me permitió superar mis sueños más locos. Mi sentimiento 'griego' volvió a apoderarse de mí cuando los Coroneles tomaron el poder. La expresión de mi resistencia personal fue 'Z'. Hace diez años, la crisis griega volvió a hundir el país en la misma situación que me hizo huir por primera vez. Y ello, por supuesto, me hizo querer expresar de nuevo mi rabia con 'Adults in the Room'», ha afirmado el presidente de la Cinemateca Francesa desde 2007, que en la próxima edición de la Mostra de Venecia recibirá también el Premio Jaeger-LeCoultre Glory to the Filmmaker.

Cine político

Costa-Gavras es uno de los mayores exponentes del cine político y de denuncia del último medio siglo. Buena parte de la veintena de sus títulos condenan las dictaduras, las purgas políticas, el racismo o los desastres provocados por el mundo financiero. Pero el tema recurrente de su filmografía es el de la persona enfrentada a la implacable maquinaria de un poder político omnímodo y devastador.

Nacido en 1933 en Loutra-Iraias (Grecia) como Konstantinos Gavras, a los 22 años abandonó su país de origen para instalarse en París y estudiar Literatura en la Sorbona. Tras graduarse en el Instituto de Estudios Superiores Cinematográficos (IDHEC), fue asistente de dirección de eminentes realizadores galos como René Clair, René Clément, Henri Verneuil, Jacques Demy, Marcel Ophüls, Jean Giono y Jean Becker.

Debutó en el largometraje con 'Los raíles del crimen' (1965), una historia policíaca protagonizada por dos intérpretes habituales en el cine de sus inicios: Yves Montand y Simone Signoret. Tras 'Sobra un hombre' (1967), acerca de un comando de la resistencia francesa que cree albergar un traidor en su seno, llegó la primera de varias colaboraciones con Jorge Semprún como coguionista: 'Z' (1969), drama político sobre el asesinato de un diputado de izquierdas, ganó el Premio Especial del Jurado y el premio al mejor actor para Jean-Louis Trintignant en Cannes, además de un Oscar al mejor filme extranjero y otro al mejor montaje.

Otros trabajos de esa época, en su mayoría adaptaciones de libros, son 'La confesión' (1971), sobre las purgas estalinistas en la Checoslovaquia de los años 50; 'Estado de sitio' (1973), reconstrucción del secuestro y asesinato de un agente de la CIA a manos de la guerrilla uruguaya; 'Sección especial' (1975), que narra un juicio-farsa en la Francia ocupada por los nazis y que le brindó el premio al mejor director en Cannes, y 'Una mujer singular' (1979), una historia de amor con Romy Schneider e Yves Montand como protagonistas.

'Desaparecido' (1981), su primer gran éxito filmado en inglés, inauguró la etapa en la que el cineasta empezó a alternar proyectos en Francia y EEUU. Este thriller político ambientado en los momentos posteriores al golpe de estado chileno ganó la Palma de Oro en Cannes, que también premió a Jack Lemmon por su dramática interpretación, y consiguió el Oscar al mejor guión adaptado.

Dos nuevas producciones francesas, 'Hanna K' (1983) y 'Consejo de familia' (1985), dieron paso a su regreso a Hollywood para dirigir dos thrillers con guión de Joe Eszterhas: Debra Winger y Tom Berenger actúan en 'El sendero de la traición' (1987), denuncia del racismo en EUUU, mientras que 'La caja de música' (1989), con Jessica Lange en el papel de abogada que descubre que su padre fue un criminal nazi, logró el Oso de Oro en Berlín.

Tras 'La petite apocalypse' (1993), atípica incursión en la comedia del realizador, dirigió a John Travolta y a Dustin Hoffman en 'Mad City' (1997), en la que un guarda de seguridad que ha perdido su trabajo por recortes en la plantilla captura a un grupo de personas como rehenes. En 'Amen' (2001), con Ulrich Tukur y Mathieu Kassovitz, censuró el silencio del Vaticano durante el nazismo, y en 'Arcadia', (2004) adaptó una novela de Donald Westlake sobre un alto ejecutivo que urde un expeditivo plan tras ser despedido. 'Edén al Oeste, (2008), su penúltimo trabajo hasta la fecha, es un drama sobre la inmigración, mientras que 'El capital', con Gad Elmaleh y Gabriel Byrne en el elenco, es una ácida sátira sobre los desmanes del mundo financiero.