El cine clásico de Corea, a examen en el Curso de Cine

Roberto Cueto, en la cátedra de la Uva. /A. Mingueza
Roberto Cueto, en la cátedra de la Uva. / A. Mingueza

Roberto Cueto pone nombre y rostro a los cineastas previos a Bong Joon-ho y Park Chan-wook

Samuel Regueira
SAMUEL REGUEIRAValladolid

Hablar de cine coreano puede parecer a primera línea elitista, pero lo cierto es que son bien disfrutables incluso para una sección generosa del público medio asistente a las salas de cine trabajos como los de Park Chan-Wook ('Old Boy'), Bong Joon-ho ('The Host') o Kim Ki-duk ('Hierro 3'). Pero incluso un país de cinematografía tan aparentemente moderna y rompedora como Corea tiene sus clásicos, bien poco conocidos por el espectador occidental, en torno al cual vertebró su charla el pasado martes Roberto Cueto en la 56ª edición del Curso de Cine de la Universidad de Valladolid.

«Aunque últimamente se habla mucho de cine coreano es un fenómeno bastante reciente», destacó Cueto, profesor de la ECAM y de la Universidad Carlos III de Madrid, además de crítico y escritor cinematográfico: «Seguimos sin conocer el cine coreano clásico, no se editan DVD, no se encuentran en las grandes plataformas». De ahí que el conferenciante se haya propuesto visibilizar una época dorada de este cine, desde 1952 hasta 1960, demostrando que, como la gran factoría de Hollywood, Corea tenía su particular 'star system', sus producciones de importancia y sus géneros bien encuadrables en lo 'noir', lo melodramático o lo bélico.

Precisamente en este último género quiso destacar un homófono del hoy célebre Kim Ki-duk, Kim Kee-duk, autor de 'Norte y sur', un filme que se sirve de un triángulo amoroso entre una mujer y sendos representantes de la Corea del Norte y el Sur para evidenciar las diferencias y paralelismos entre ambos puntos cardinales, en una metáfora no poco común dentro de las producciones occidentales. El mismo cineasta se significaría en el melodrama también con 'Juventud descalza', película protagonizada por Shin Sung-il,«el James Dean coreano» para Cueto.

Este segundo género también abunda en aciertos para el conferenciante del Curso de Cine, como muestran sus ejemplos en torno a 'La viuda', filme realizado por la primera directora de la historia del séptimo arte surcoreano, Park Nam-ok, pero también por 'Las hijas de la farmacia Kim', de Yu Hyun-mok. El cine de la región y de la época demuestra también querencia hacia ciertas producciones europeas de calado, representadas por los grandes éxitos de Michelangelo Antonioni o Alain Resnais, que inspirarían largometrajes como 'Niebla' o 'Viaje nocturno', de Kim Soo-yong.

Secuestro en Corea del Norte

Con el cine 'noir' destacó Cueto dos filmes surcoreanos; 'Caballo negro' de Lee Man-hee y 'Una flor en el infierno' del reputado director Shing Sang-ok. Fue precisamente este cineasta uno de los protagonistas de probablemente el episodio más insólito de la cinematografía coreana, al verse secuestrado junto a su mujer Choi Eun-hee por mandato del gobierno de Kim Jong-il para realizar películas propagandísticas. Antes de lograr escapar refugiándose en la embajada estadounidense de Viena aprovechando una estancia en el país europeo, los presos políticos realizaron una de las obras más emblemáticas de esta serie de producciones fílmicas, la monster-movie 'Pulgasari', una especie de 'Godzilla' cuyo trasfondo político escondía un mensaje marcadamente anticapitalista.

«Pese a todo, no hay una evolución fácil de ver, ni ideológica ni estética», advirtió Cueto en declaraciones previas a su seminario, donde también destacó la que es la película más apreciada por los expertos en este cine: 'La joven de las flores', de Choe Ik-kyu. Cueto también ha querido remarcar la labor de la institución Korean Film Archive, en cuyo canal de YouTube ponen a disposición de los internautas títulos en versión original subtitulada al inglés para un visionado legal y gratuito.