«El gran vuelco judicial en Europa es que se cede soberanía para evitar la impunidad»

El magistrado vicepresidente del Supremo, Ángel Juánes, durante la clausura del IV Ciclo de Justicia-Santander. /
El magistrado vicepresidente del Supremo, Ángel Juánes, durante la clausura del IV Ciclo de Justicia-Santander.

El magistrado vicepresidente del Tribunal Supremo, Ángel Juanes, clausuró el IV Ciclo de Justicia de El Norte, dedicado a la influencia de la legislación de la UE en la Justicia española

M. J. PASCUAL

No quiso sentar cátedra ni en el salón de grados de la Facultad de Derecho de la Universidad de Valladolid, pero el vicepresidente del Tribunal Supremo, Ángel Juanes, consiguió lo que los buenos maestros: formular las preguntas apropiadas para hacer pensar y generar opinión. Sus interrogantes en voz alta sobre el encaje en la Justicia española de nuevas directivas europeas que ya están encima, como la de presunción de inocencia que amplía su ámbito de garantías y obliga no solo a jueces y fiscales, también a ministros y policías a no "presentar" a los sospechosos como culpables, o la que quiere extremar el tacto con las víctimas de los delitos, las grandes olvidadas en el proceso penal, fueron cuestiones que marcaron el coloquio final del IV Ciclo de Justicia de El Norte de Castilla-Santander. Como también lo fueron la consideración, por parte del ponente, de que «es falso el activismo o populismo judicial». Y que ya está cansado del mantra de que la Justicia no tiene recursos, sino que lo que hay es una falta de optimización de los mismos (léase, los «viejos partidos judiciales»).

En un rápido recorrido por la evolución de la cooperación judicial en Europa desde 1957, Juanes se detuvo en el hito de la 'euroorden' de detención y entrega, al que se refirió como un antes y un después. En la actualidad, los jueces de la Audiencia Nacional dictan al año unas 300 'euroórdenes', algo impensable hace treinta años, subrayó, «y las comisiones rogatorias han pasado a un segundo plano». El magistrado colocó el punto de inflexión, el verdadero cambio, en el momento en que los estados de la Unión empiezan a ceder parte de su soberanía para evitar la impunidad del delincuente. A partir de la creación de Eurojust, subrayó, «se considera que lo importante no es el concepto de soberanía, sino en que un país ceda la jurisdicción a otro que esté en mejor disponibilidad».

En cooperación penal es clave, subrayó, cuando la UE pasa a regular directamente los instrumentos para que luego sean implementados por los derechos nacionales. «Ahora la cooperación ya no es fruto de convenios entre los gobiernos, sino que es la propia UE la que regula los instrumentos de cooperación jurídica internacional». Es el principio de reconocimiento mutuo aplicado a las resoluciones judiciales. «Al igual que Europa es un espacio del libre circulación de personas y mercancías, también circulan libremente las resoluciones judiciales, y esta es la materialización más importante en materia de cooperación jurídica, porque permite que un juez español dicte una orden de detención y entrega, de juez a juez, sin pasar por la orden de extradición, lo que ha simplificado enormemente los trámites».

Violencia machista, trata y matrimonio 'gay'

El reconocimiento mutuo basado en la confianza entre los países «parece fácil, pero no lo es» puntualizó Juanes. En los 28 países no se regula igual (o ni tan siquiera se regula) la violencia machista, la trata, o no se reconoce el matrimonio entre personas del mismo sexo, por ejemplo. «Por eso es importante que se produzca el diálogo entre tribunales, la jurisprudencia debe instruirse por la vía del diálogo y no en función de la superioridad jerárquica».

No se trata tanto, indicó, de que la UE tenga su Derecho Penal, sino que haya una proximidad en la calificación y penas de los delitos para evitar la impunidad «y esa armonización debe de hacerse por la vía procesal».

Sentido común y altura de miras

El foro jurídico de El Norte de Castilla-Santander quedó en junio visto para sentencia hasta la apertura del año judicial. Y lo hizo arropado por alrededor de un centenar de abogados, jueces, magistrados, registradores y autoridades que disfrutaron con la conferencia del vicepresidente del Tribunal Supremo, Ángel Juanes, quien durante una hora repasó la importancia de la cooperación internacional en materia penal, la presunción de inocencia y se mojó incluso con la que debería ser, a su juicio, la elección correcta de los miembros del Consejo General del Poder Judicial.

«Un encuentro simpático, agradable y ameno», según consideró la decana del Colegio de Registradores en Castilla y León, Reyes Gómez de Liaño, y «con una gran información sobre la cooperación internacional penal y la importancia de que estemos en Europa tanto en materia civil como penal», señaló el magistrado Francisco Salinero.

Con candidatos del PSOE y PP a punto de entrar en campaña, como Emilio Álvarez e Ignacio Tremiño, y autoridades como el alcalde de la ciudad, Óscar Puente, el ponente se creció en el turno de preguntas de los asistentes para pedir de cara a las elecciones generales que «todas las personas tengan sentido común y altura de miras». Eso sí, advirtió entre risas a la moderadora, la redactora jefe de El Norte, Sonia Andrino, que no iba a desvelar a quién va a votar. Sonó una carcajada en el auditorio.

De la lucha contra la corrupción y los medios de comunicación para afrontarla habló sin tapujos el invitado. Y ahí le dio la razón el magistrado y vocal del CGPJ para el territorio de Castilla y León, Gerardo Martínez-Tristán, quien reconoció «que no es la falta de medios, sino la falta de organización y racionalización» lo que existe en esta materia. Tampoco, dijo, fue el ponente desencaminado cuando abogó por una elección de los miembros del CGPJ por parte de un tribunal independiente. Porque, según opinó al respecto el presidente del TSJ, José Luis Concepción, «el Consejo General del Poder Judicial debe diseñarse para que sea el órgano de Gobierno del tercer poder del Estado con todas las consecuencias».

Secreto de sumario, protección de datos y filtraciones salieron también de las butacas del salón de actos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Valladolid para abrir el debate. El último del IV Ciclo de Justicia El Norte de Castilla-Santander que todos coincidieron en señalar como «necesario» para poder acercar la justicia a los ciudadanos. «A veces se ofrece una imagen mala fruto del desconocimiento y si así se contribuye a que se tenga más conocimiento de ella, mucho mejor», añadió Martínez-Tristán.

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